Natale Amprimo: “No se puede ser demócrata y aplaudir la anarquía” | ENTREVISTA

— Roberto Sánchez ha dicho que desconocerá el gobierno de Keiko Fujimori. ¿Estaría cometiendo o por cometer una infracción constitucional al no reconocer?

Es una declaración política. Habrá que ver cuál es su conducta en los hechos más allá de las palabras. Lo que queda claro es que el señor Sánchez no es un auténtico demócrata y sus declaraciones son irresponsables, porque pareciera que él lo que busca es la anarquía. Lo que nos revela estas declaraciones es que él no cree en el sistema. Y, a la luz de la composición de los parlamentarios que él ha llevado, pareciera que en cierta forma ha sido una suerte de caballo de Troya de Antauro Humala. No nos olvidemos que la Corte Suprema dispuso que el partido del señor Antauro Humala había incurrido en condición antidemocrática y que, en consecuencia, no podía participar en una elección democrática en nuestro país, al punto que canceló el partido, cerró los locales y expresamente prohibió su participación. Sin embargo, parece que no ha sido tomado en cuenta en su momento por los partidos políticos en competencia que debieron indicar que se estaba sacando la vuelta a la sentencia de la Corte Suprema, mediante la notoria alianza entre Juntos por el Perú y el partido de Antauro Humala. Hoy día el señor Humala dice: “yo tengo una bancada”, y eso es justamente lo que pretendía la Corte Suprema, que no hubiera. Lo que no se puede es abrir la puerta del sistema democrático, a quien no cree en la democracia para que llegue por la democracia y la destruya.

— Entre la sacada de vuelta a la ley y el discurso político, hay un llamado a movilizaciones. Hay quienes afirman que se podría configurar el delito de conspiración para la sedición. ¿Cabría esta figura?

Yo creo que no. En principio, más allá de su declaración, si es que no participa de manera activa o diríamos en situaciones que puedan después derivar en actos concretos, yo no entraría a ese campo, porque soy contrario a todo lo que significa exagerar la judicialización en temas políticos. Hay que tomar las cosas en su real dimensión y cada día tiene su afán. Veremos qué ocurre y quizás las cosas se quedan en palabras y nada más que palabras.

— En este desconocer resultados, ¿Sánchez se está quedando solo? Los que decían que era la opción democrática se están bajando del carro.

Las declaraciones que ha dado son un parteaguas. Quien apoye eso no es demócrata, no cree en la democracia, porque eso es generar anarquía. Aquí hay que hacer una línea muy clara, como cuando en el Perú se han tomado medidas arbitrarias, cuando se dio el golpe de Estado en los 90, había que estar en una línea, o eres demócrata o eres un falso demócrata. Hay momentos en los que tienes que fijar una posición. Aquí no se puede ser demócrata y aplaudir la anarquía.

— Lo que sí hay es una judicialización en el tema de los resultados electorales. Ha escrito un artículo sobre las medidas desesperadas y el hecho que, por ejemplo, el hábeas corpus que pretende impedir la proclamación como presidenta de la señora Fujimori, aduciendo una nacionalidad japonesa. ¿El Poder Judicial está en la obligación de darle trámite a ese tipo de recursos?

El Código Procesal Constitucional dispone que estas acciones no pueden ser rechazadas de plano, sino que hay una primera aceptación y después hay una evaluación por parte de la autoridad judicial. No es la primera vez que se anuncian este tipo de medidas o se recurren a este tipo de medidas que lo único que buscan es seguir dilatando y cuestionando la futura proclamación, para tener un tema latente de discusión pública, cuando sabemos que lo que se pretende es tratar de impedir lo que es inevitable. Ha habido casos en los cuales se han logrado obtener de manera aberrante medidas cautelares por jueces cuyo desempeño ha dejado mucho que desear y que además fueron objeto de protección por la anterior Junta Nacional de Justicia. En el artículo al que haces referencia, recuerdo algunas medidas cautelares, por ejemplo, en el año 2021 para paralizar el proceso de elección de magistrado del Tribunal Constitucional o la del 2023 para tratar de impedir la elección del defensor del Pueblo. Y cómo no recordar las resoluciones judiciales que permitieron la reposición de Inés Tello y Aldo Vázquez en la anterior JNJ, que fueron esperadas pacientemente por los otros integrantes de la junta para resolver favorablemente la reconsideración planteada por Piero Corvetto que le permitió lograr con éxito su penosa ratificación como jefe de la ONPE. Hemos sido testigos en el tiempo último, de que los nobles fines de los procesos constitucionales, lamentablemente han sido deslucidos por jueces que en vez de cumplir el noble rol que le encarga la Constitución, han actuado con una suerte de peones políticos para algarabía de muchos. Hay que recordar que hubo quienes desde el derecho avalaron todas las tropelías que cometió Martín Vizcarra en su paso nefasto por el poder. La búsqueda por judicializar la política, tanto a través del amparo como también a través de los procesos penales que se instauraron, la hemos venido sufriendo con mayor intensidad.

“Tenemos una Constitución que dice que el mandato congresal, de diputados y senadores es irrenunciable”, expresó Amprimo. (Foto: Joel Alonzo/GEC)

— ¿La demora en el conteo de votos y proclamación de resultados abre la puerta a todas estas medidas de las que hablamos? Ahora se sabe que la proclamación sería el 3 de julio y la entrega de credenciales el 15.

Claro, pero no se puede proclamar porque no todas las impugnaciones sobre determinadas mesas han concluido. Si se adelantara, cuando todos sabemos lo que es evidente y que no va a haber ningún tipo de alteración, lo que va a ocurrir es que se va a decir que este es un proceso que está amañado, que tenemos autoridades electorales totalmente parcializadas, van a querer, como ya lo han hecho, señalar que esto y la elección en Colombia no es más que parte de un entramado manejado por el departamento de Estado americano. Eso ya lo conocemos. Pero el Jurado tiene que darse un baño de constitucionalidad y de legalidad y actuar oportuna y prontamente. Resueltos todos los temas, no creo que demore más. El tema no es tanto en el jurado, sino muchas veces en los jurados electorales especiales que demoran el resultado de impugnaciones, que son muchísimas y todas tienen que ser sustentadas, justificadas. Hay gente que cree que la justicia se puede reemplazar con inteligencia artificial, y eso así no es.

— Se habla de un sistema demasiado garantista en el Perú, porque todo tiene plazos…

Pero es normal, porque somos un país en el cual realmente ha primado el abuso, la arbitrariedad y el piso y paso. Entonces, es normal que haya ese tipo de garantías lo que no es normal es la exagerada impugnación y el comportamiento no apegado a normas democráticas o a principios democráticos por parte de alguno, que lo que buscan a través de atiborrar de reclamos es simplemente impedir lo inevitable, pero al final eso va a ocurrir.

— ¿Qué reformas concretas podrían impulsarse con prioridad para darle celeridad al conteo de votos y proclamación de resultados? En Colombia la segunda vuelta fue el 21 de junio y proclamaron el 24.

Claro, pero Colombia es un país que institucionalmente, diríamos, nos lleva algo de ventaja.

— ¿Pero qué podríamos aquí reformular o replantear como ley o como norma?

El gran problema del Perú es creer que todos se arregla con cambio de normas y el problema no es normativo, el problema del Perú es humano; es de comportamiento humano. Tenemos una Constitución que claramente dice que el mandato congresal, de diputados y senadores, es irrenunciable y que es incompatible con otro cargo. Pero aquí tenemos a alguien que dice, no, yo no acepto y se acaba la vaina. Las normas están hechas para cumplirse, no para ser interpretadas de manera antojadiza por cualquier persona.

— Pareciera que uno se tiene que proteger del sistema. Por ejemplo, Keiko Fujimori ha exhibido más de 82 mil actas que sus personeros lograron recabar en un hecho inédito ¿Es es normal esta protección del sistema?

El sistema está hecho para quien lleva el cómputo. Quien hace el escrutinio de los votos, no es el Estado, somos los ciudadanos, quienes somos sorteados y asumimos el rol de miembros de mesa y de escrutar los votos como si fuéramos funcionarios públicos. Y entonces el sistema les da a los partidos políticos la posibilidad de ellos tener un control sobre ese comportamiento. Por eso que el personero puede participar desde antes que se instale la mesa, por eso que los partidos son informados de quiénes integran las mesas, donde están ubicados los lugares de votación y todo eso. Los partidos tienen que colaborar y contribuir también a ese rol. Si no hay personeros, estamos muertos. Ahora, si tú tienes a los personeros en vez de estar cuidando el voto, festejando el supuesto éxito, lo más probable es que pierdas la elección. Hay otros países que tienen sistemas mucho más rápidos, más técnicos, que permiten un resultado mucho más pronto. Aquí, en la primera vuelta se quiso instalar el sistema del STAE para efectos de transmitir más rápido. Claro, hay que entender que el Perú tiene problemas de conectividad, el Perú tiene problemas en su propio territorio.

“Uno tiene que comportarse de acuerdo a valores y principios y no puede usar la ley del talión”, refirió Amprimo. (Foto: Joel Alonzo/GEC)

— ¿Y quizás también problemas de corrupción? porque el patrón de contratación de la ONPE ha sido bien cuestionado.

Eso está fuera de todas dudas, sino que me refiero al mecanismo, cómo se contrató, si la empresa que contrataron era eficiente o no, ese es un tema distinto. Me refiero al sistema que buscaba tener más rápido el resultado con un nivel de cierta verificación. Porque entiendo que, en Colombia, inclusive son los municipios los que por teléfono llaman y van contando.

— Llaman a la central de la ONPE y leen las actas.

Ya, eso en el Perú generaría, pues, suspicacia. Hay que comprender también, diríamos, nuestras particularidades.

— Keiko Fujimori es virtual presidenta y lo paradójico es que ya hay colas de indultos y toda una corriente para pedir una gracia para Alejandro Toledo.

Creo que en el caso de Toledo no se pide un indulto, sino la aplicación de una norma que dispone cómo se cumplen las sanciones para personas de determinada edad, sobre todo cuando tienen problemas de salud.

— Él tiene 80 años…

Si la norma está vigente y él cumple sus requisitos, ¿por qué no va a aplicársela? Yo no creo que las personas deben morir presas. Tenemos que actuar con un criterio de humanidad dentro de lo legal, no forzar cosas, ni inventar procedimientos, ni hacer novelas sobre estado de salud o alterar diagnósticos.

— El Congreso aprobó una norma que establece que los militares y policías que cometieran un delito en el ejercicio de sus funciones ya no serán juzgados en el fuero civil. ¿Se abre la controversia?

El fuero policial y el fuero militar existen constitucionalmente. El gran problema es que anteriormente se hizo abuso de ese fuero y se consideraba que debería estar sujeto al fuero militar toda persona uniformada, independientemente del delito que cometa. Si un policía te detiene cuando estás manejando y te pide una coima porque te has pasado la luz roja, ese no es un delito de función, eso es un acto de corrupción, un delito común. Estoy de acuerdo, pero cuidado en crear un campo en el que prime la impunidad.

— El sector que se opone a esta norma dice, por ejemplo, que “en las marchas, los policías ahora van a poder disparar a mansalva y van a tener impunidad”.

Cuando hay una situación irregular de una marcha, que se sale de los cánones constitucionales ilegales y se convierte en un atentado a la vida y a la propiedad pública y privada, la policía tiene que actuar de forma racional, no va a lanzar una granada. El problema en el Perú es que siempre tratamos de sacarle la vuelta a la ley. El fuero militar y policial existe y está reconocido constitucionalmente. El tema está en no pasar de contrabando conductas que no son de función y que son delito común.

— Habiendo sido un opositor activo del gobierno de Alberto Fujimori, ¿qué se espera del gobierno de su hija?

Más allá del apellido, estamos ante personas diferentes. Uno no carga las responsabilidades de lo que hizo otra persona, por muy directo que sea el lazo que hubo. Entonces, hay que evaluar su desempeño en el cargo. Keiko Fujimori ha sido una persona a la que le ha costado muchísimo llegar al cargo de presidenta. En ese actuar político, ha tenido aciertos y ha tenido también muchos desaciertos, y es una persona que desde mi punto de vista estuvo injustamente presa por la actitud vengativa, irracional de fiscales y jueces que lamentablemente hemos tenido y aún tenemos. Con ese recorrido vivido, tiene que rodearse y hacer un Gabinete de gente probada en cuanto a su profesionalidad, eficiencia y honestidad y no respondiendo a cuotas partidarias.

Fuente: elcomercio.pe

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