Cuando los pequeños empiezan a estornudar o presentar secreción nasal, muchas familias asumen que se trata de un resfrío común y no toman en cuenta que también podría ser una alergia respiratoria provocada por pólenes, ácaros del polvo, moho, caspa de mascotas u otros alérgenos. Esa confusión puede retrasar un diagnóstico que mejore la calidad de vida del menor. Si bien esta también se presenta con tos seca que empeora de noche o con la actividad física, ojos rojos y llorosos, y fatiga por sueño interrumpido, los síntomas suelen mantenerse o reaparecer durante semanas y no hay presencia de fiebre, por lo que resulta vital que los padres puedan reconocer las diferencias para evitar tratamientos inadecuados y para prevenir complicaciones como sinusitis crónica o asma no controlada. En esta nota te brindo la información que necesitas conocer de la mano del pediatra Eduardo Falla Vidarte para tener una guía práctica para distinguir signos y cuándo acudir a la consulta para proteger la salud respiratoria de sus hijos.
¿Cuál es la diferencia entre alergia y resfrío?
- Resfrío: se diferencia por presentar un inicio progresivo, con congestión nasal, secreción nasal, estornudos, dolor de garganta y tos leve. Puede haber fiebre baja, aunque no siempre está presente. El malestar general es leve y suele permitir continuar con las actividades diarias.
- Alergia: se diferencia por su aparición repentina y persistente, con estornudos frecuentes, picazón en la nariz, garganta u ojos llorosos y congestión nasal. No presenta fiebre ni dolor corporal, y suele estar asociada a factores ambientales como polvo, polen o cambios de clima.
- Señales de alerta: La presencia de fiebre persistente, dificultad para respirar, dolor en el pecho o un empeoramiento progresivo de los síntomas puede indicar un cuadro más complejo que requiere atención médica inmediata.
“Es frecuente que los padres confundan una alergia respiratoria con un resfrío, ya que ambas comparten algunos síntomas. Sin embargo, cuando la congestión nasal, los estornudos, la picazón en la nariz o en los ojos y la secreción nasal transparente persisten por varios días o se presentan de forma recurrente, es importante acudir al especialista para establecer un diagnóstico oportuno e iniciar el tratamiento adecuado”, explica el Dr. Eduardo Falla Vidarte, pediatra de la clínica Auna Chiclayo.

Signos de alarma que requieren atención médica inmediata
- Dificultad para respirar
- Respiración acelerada o agitada
- Silbidos en el pecho
- Hundimiento de las costillas al respirar
- Coloración azulada en labios o uñas
- Fiebre persistente o de difícil control
- Decaimiento marcado o somnolencia excesiva

¿Cuándo es momento de acudir al especialista?
Es importante saber cuándo un pediatra o un alergólogo deben evaluar al niño: si los síntomas duran más de dos semanas, si interfieren con el sueño o el rendimiento escolar, si los remedios de venta libre no alivian, o si hay antecedentes familiares de alergias o asma.
El Dr. Eduardo Falla Vidarte recomienda prestar especial atención a los factores que pueden desencadenar una alergia respiratoria, entre ellos la exposición a ácaros del polvo, moho, polen, pelo de mascotas, humo del tabaco y cambios bruscos de temperatura. Mantener los ambientes ventilados y limpios, lavar con frecuencia la ropa de cama, evitar la exposición al humo del cigarrillo y seguir las indicaciones médicas son medidas clave para reducir el riesgo de complicaciones.
“Ante cualquier síntoma persistente o recurrente, la evaluación médica es fundamental. Un diagnóstico temprano permite controlar la enfermedad, prevenir complicaciones y asegurar un adecuado desarrollo del niño. No todos los cuadros respiratorios son un resfrío, y reconocer esa diferencia puede marcar una gran diferencia en la salud de los más pequeños”, agregó.
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Fuente: elcomercio.pe