En declaraciones durante la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Ankara, el presidente Donald Trump dio por terminada la tregua con Irán ante los recientes ataques cruzados entre ambas naciones. Junto con el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, el mandatario calificó a los iraníes como "gente enferma, dirigida por gente enferma, mala, violenta".
Además de los adjetivos, acusó a Teherán de ser capaz de usar armas nucleares si las tuviera y de que negociar con ellos es "malgastar tiempo". "Dejaré que nuestros excelentes negociadores sigan hablando si así lo desean, pero yo no lo veo. No me gusta esta gente", complementó el líder republicano.
En este contexto, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) sostuvo que sus fuerzas navales y aeroespaciales llevaron a cabo una operación conjunta contra "85 emplazamientos militares clave" para Washington.
La organización también justificó su ofensiva bajo la premisa de ser una "respuesta inicial" a lo que consideró una violación del alto el fuego y del acuerdo de Islamabad. Según el IRGC, EE. UU. lanzó ataques aéreos contra bases costeras y estaciones no militares en las localidades iraníes de Hormozgan y Mahshahr durante la jornada.
Este último punto coincide con lo dicho por Trump en Ankara, donde explicó que, tras permitir el funeral del líder supremo iraní, Alí Khamenei, su país realizó una escalada durante la noche: "Les dimos duro anoche", aseveró.
Consultado por AFP, Andreas Krieg, experto en seguridad del King's College de Londres, describió este panorama como "delicado" y señaló que, ante el accionar de Teherán, "se está enviando una señal clara de que no aceptará ninguna alternativa".
Repercusiones
El presidente estadounidense aprovechó para acusar al régimen iraní de dañar a su propio pueblo al confirmar que “hasta ahora han matado a 54.000 personas que estaban protestando”. Además, criticó a la prensa internacional por no informar correctamente sobre la magnitud de la represión dentro de la República Islámica.
“Todo el mundo estuvo de acuerdo: nada de armas nucleares. Cerramos un acuerdo. Salen y bromean con la prensa, dicen que ni siquiera hablamos de ello. Tienen algún problema, están chiflados”, insistió.
Este cruce de acusaciones y el supuesto rompimiento de las negociaciones, según el propio Trump, provocó que los precios mundiales del petróleo subieran más del 6%. El barril de referencia internacional Brent avanzó 6,3%, hasta US$78,80, mientras el contrato estadounidense West Texas Intermediate (WTI) subió 6,4%, hasta US$75,00.
Fuente: larepublica.pe