La anemia en escolares de secundaria de Ucayali: un riesgo para un crecimiento sano

La anemia es un problema de salud que afecta a miles de niños y adolescentes en edad escolar en el Perú. Esta condición se produce principalmente por la falta de hierro en el organismo y puede provocar cansancio, debilidad, dificultades de concentración, bajo crecimiento y deficiente rendimiento en las aulas. Es una problemática de la que los alumnos del colegio Agropecuario de Callería (Coronel Portillo, Ucayali) han sido testigos a diario al ver posibles síntomas en compañeros y falta de atención de parte de las autoridades.

La problemática tiene un abordaje estatal dirigido principalmente a la primera infancia, como medida preventiva clave. Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (Endes) 2024, el 54,6% de niños de 6 a 35 meses presentan anemia en la región Ucayali; es decir, más de 5 de cada 10 niños. Asimismo, a comparación del año anterior, la prevalencia ha pasado de 59,4% a 54,6%. En menores de 5 años, cifras del Ministerio de Salud dan cuenta de una reducción del 18% en el 2024 frente al 15,8% en el 2025.

La anemia no solo es una problemática infantil en el Perú, también afecta a adolescentes en edad escolar. (Corresponsales Escolares)

La incidencia de la anemia en adolescentes en edad escolar, de 12 a 17 años, también representa un aspecto a atender. Cifras del Sistema de Información del Estado Nutricional (SIEN-HIS) del Ministerio de Salud revelan que, al 2025, el 22,7% de menores de ese rango etario atendidos en establecimientos de salud del país han sido diagnosticados con anemia. Al primer trimestre del 2026, el porcentaje es de 23,5%.

Y solo en la región Ucayali, al 2025, el 17,2% de adolescentes de 12 a 17 años evaluados padecía de la enfermedad. A nivel provincial, Purús tenía la mayor tasa y Coronel Portillo alcanzaba el 16,3%, mientras que a nivel distrital Callería registró una incidencia de 13% [ver gráfica].

Situación de la anemia en adolescentes de 12 a 17 años en el Perú. (Corresponsales Escolares)

El licenciado en Enfermería Manuel Gonzalo, coordinador de Metaxénicas del Centro de Salud 9 de Octubre de Coronel Portillo, explicó que la anemia es una enfermedad causada por la disminución de hemoglobina en la sangre, proteína encargada de transportar oxígeno a los órganos del cuerpo. Detalla que los jóvenes tienen tendencia a tener anemia y muchos de ellos desconocen que la padecen.

“Cuando un niño o joven, si ha tenido anemia a partir de los 15, 16 o 17, es recuperable. Si no ha tenido anemia anteriormente, no hay ningún problema. Si ha tenido anemia por algunos factores, es recuperable, pero a menos edad es difícil, porque ahí está el crecimiento de un ser humano”, comentó al experto al equipo de corresponsales escolares de El Comercio. Así también, para evitar la enfermedad o contrarrestarla, recomendó que la dieta alimenticia incluya carne, sangrecita, huevo, alimentos ricos en hierro y complementarla con cítricos, como la naranja.

El colegio Agropecuario, una institución educativa de más de 60 años y de seis hectáreas de extensión, se ubica en una zona urbano marginal de Callería, en donde los estudiantes de primaria, secundaria y del turno nocturno se exponen a riesgos en su seguridad por la venta de drogas alrededor del centro educativo, un panorama que puede afectar a jóvenes que buscan un futuro mejor, pues también reciben una educación técnica en industrias alimentarias, construcciones metálicas, agropecuaria y computación.

Docentes y autoridades de la institución señalaron que diariamente ven en las aulas a estudiantes que presentan dificultades para mantenerse atentos, participar activamente en clases y desarrollar sus actividades académicas con normalidad. Así, manifestaron su preocupación por la posibilidad de que padezcan de anemia.

“Hemos identificado que varios estudiantes presentan cansancio, somnolencia y dificultades para concentrarse en clase. Algunos asisten sin ganas de estudiar y solo por obligación. Otros se quedan dormidos durante las horas de clase y algunos no prestan atención a las explicaciones”, aseveró María Huamán López, docente de Desarrollo Personal, Ciudadanía y Cívica (DPCC). Por su parte, Nely Saldaña Rengifo, profesora de Comunicación, resaltó que la problemática repercute en el aprendizaje y rendimiento académico de sus alumnos.

Colegio Agropecuario, en Callería, Coronel Portillo, Ucayali. (Foto: Rosa Vásquez Chuquipiondo / Corresponsales Escolares)

Padres de familia de la IE Agropecuario comentaron que tratan que sus hijos, que estudian en el turno tarde, vayan al colegio habiendo previamente almorzado, aunque esto no siempre ocurre.

“Sí, mi hijo tiene anemia. A veces se siente cansado, débil y con poco ánimo. Creo que eso puede afectar su aprendizaje y su salud. Para ayudarlo, trato de darle alimentos con hierro, buena alimentación y llevarlo a sus controles médicos”, indicó una madre de familia.

Alumnos de secundaria de la institución educativa entrevistados para este reportaje coincidieron en que no todos los días van a clases habiendo previamente almorzado debido a que no se dan tiempo o no tienen hambre. También revelaron que suelen tener sueño en el salón por las tardes y se desconcentran, y en ocasiones compran snacks y bebidas azucaradas durante los recreos, mientras que otros llevan fruta y beben agua.

“A veces no tengo tiempo en las mañanas o no tengo hambre. Otras veces en casa no hay suficiente comida”, señaló un estudiante de quinto de secundaria, que además dio cuenta de que va al centro educativo caminando entre 15 a 30 minutos y trabaja seis horas los sábados y domingos en la tienda de un familiar.

Como él, los escolares manifestaron ser conscientes de las implicancias de la anemia y la posible afectación a su desarrollo, y expresaron su deseo de estudiar carreras como Ingeniería Civil o Medicina para ayudar a su comunidad.

Situación de la anemia en adolescentes de 12 a 17 años en Ucayali. (Corresponsales Escolares)

Con una problemática a cuestas, pero con expectativas de superación, los padres de familia y estudiantes consultados pidieron mayor atención de las autoridades. Por ejemplo, insistieron en la importancia de la presencia de profesionales de la salud como nutricionistas, enfermeros y psicólogos, así como campañas de prevención, controles médicos periódicos y apoyo alimentario para estudiantes con mayores necesidades.

“Deberían dar charlas más seguidas sobre alimentación saludable y mejorar los bebederos con agua limpia para todos”, instó una estudiante de quinto de secundaria.

La subdirectora del colegio, Zamby Pinedo Caballero, y los docentes consultados apuntaron que la institución realiza acciones orientadas a la prevención de la anemia y cuidado de la salud de los estudiantes, por ejemplo a través de charlas de orientación sobre hábitos saludables y alimentación nutritiva. Añadieron que se cuenta con el apoyo del programa de alimentación escolar Wasi Mikuna, aunque este está dirigido a niños de inicial y primaria. Admitieron que las acciones emprendidas no son suficientes, por lo que es necesario fortalecer el apoyo de autoridades de salud y educación para mejorar el bienestar y rendimiento de los estudiantes.

Deysi Fuchs Andrade, subgerenta de Desarrollo Social de la Municipalidad Provincial de Coronel Portillo, señaló que la labor de la entidad se concentra principalmente en prevenir la anemia para el desarrollo infantil temprano, es decir, con medidas focalizadas en menores hasta 5 años, una etapa clave para el crecimiento sano.

¿Y los adolescentes en edad escolar de entre 12 a 17 años? “No se ha priorizado, es un vacío que se ha podido ver, pero la competencia de la municipalidad es poder atender a niños de 0 a 5 años y primaria”, puntualizó Fuchs. Resaltó que los casos en primera infancia se están reduciendo y detalló que su institución desarrolla charlas preventivas, ferias saludables y realizan tamizajes, refiriendo a los diagnosticados a los centros de salud.

Asimismo, recordó que el año pasado se instaló un centro de vigilancia nutricional en el asentamiento humano Nuevo Pucallpa, en el kilómetro 13 de la carretera Federico Basadre. Con un trabajo multisectorial, los vecinos son capacitados en consumo de agua segura y preparación de comidas ricas en hierro, mientras que también se coordinan trabajos temporales para madres y padres del sector.

Por su parte, Jorgue Guevara Lozano, secretario técnico de la Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza (MCLCP), explicó que las estadísticas dan cuenta de menores atendidos en centros de salud y que no a todos se realiza un tamizaje. Y si bien manifestó que la problemática se atiende específicamente a menores de la primera infancia, hay una deficiencia en las políticas dirigidas a estudiantes de secundaria de 12 a 17 años.

“Tenemos políticas nacionales, regionales, como la ordenanza del sistema integral de atención a niños niñas y adolescentes. Pero sería importante implementar el tema del presupuesto, metas y líneas de base. Puede haber políticas, pero el presupuesto no. Para adolescentes y el tema de anemia directamente, no existe presupuesto. Sí se tiene en general, uno puede ir a los centros de salud, pero ese es un presupuesto general, no directamente específico para reducir o prevenir la anemia en adolescentes o niños de 12 a 178 años”, subrayó.

En ese sentido, indicó que los centros de salud tienen presupuesto pequeño para atención de la problemática, pero principalmente dirigida a la primera infancia, mientras que en los colegios está el programa de alimentación escolar Wasi Mikuna enfocado en inicial y primaria.

El programa de alimentación escolar no debe ser específicamente para niños, porque ahora es así. Sino debe ser para escuelas urbanas y rurales. ¿Hay presupuesto? Sí“.

Jorge Guevara Lozano, secretario técnico de la MCLCP de Ucayali.

No obstante, refirió que el enfoque para adolescentes tiene que ser diferenciado y planteó: “El programa de alimentación escolar no debe ser específicamente para niños, porque ahora es así. Sino debe ser para escuelas urbanas y rurales. ¿Hay presupuesto? Sí, porque si vemos en los últimos 5 años, el Estado ha devuelto mucho dinero que no ha ejecutado. Son muchos millones de soles. Sería bueno que se entreguen alimentos en las instituciones urbanas, sobre todo en las capitales y los distritos. Eso dependería ya de la política nacional, por ejemplo el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis). Sí se puede hacer, depende de la voluntad política“, sentenció.

Precisamente, la voluntad política será clave para atender la problemática sobre la que estudiantes y padres de familia, y las propias cifras, llaman la atención. En un contexto así, además, es necesario mayor interés de parte las autoridades no solo en cuanto a la anemia, sino también de otros flagelos sociales como la pobreza. Revertir estas problemáticas requiere también que los planes de gobierno de quienes quieren ser autoridades consideran firmemente capacitaciones a estudiantes y padres de familia sobre medidas de prevención.

La información recogida evidencia que la anemia no solo afecta la salud de los estudiantes, sino también sus oportunidades de aprendizaje y desarrollo. Por ello, resulta fundamental que la comunidad educativa, las familias y autoridades trabajen de manera conjunta para prevenir la enfermedad y garanticen mejores condiciones de vida para los niños y adolescentes. Todo ello para no arriesgar su acceso a un derecho trascendental: un crecimiento sano.

Fuente: elcomercio.pe

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