Optimismo de arranque

En un país como el Perú –con territorios extensos, varias carencias y amplia diversidad poblacional–, las prioridades de la ciudadanía suelen estar relativamente dispersas en las encuestas de percepción pública. Hay muchos temas por atender y opiniones encontradas sobre lo que es urgente en cada momento. En ese sentido, es inusual el resultado del último sondeo de Datum para El Comercio, en el que queda claro que la administración entrante de Keiko Fujimori asume el poder con un mandato popular específico: combatir la inseguridad.

Nada menos que tres de cada cuatro encuestados respondieron que debería ser la prioridad del gobierno. La contundencia del resultado no deja espacio para ninguna duda. Muy atrás le siguieron otros objetivos importantes como generar empleo y reactivar la economía (26%), mejorar los servicios de salud (24%), mejorar la calidad de la educación (20%), etc.

Fortalecer la seguridad ciudadana no será nada fácil. Para ello, el equipo de Fuerza Popular ha propuesto, por ejemplo, la creación de centros de comando y videovigilancia en las 24 regiones, el uso de mil patrulleros inteligentes y la instalación de 10.000 cámaras de vigilancia. Pero incluso si el plan estuviera muy bien diseñado y ejecutado, los primeros resultados tardarán varios meses en observarse.

La ciudadanía está expectante, y eso también lo recoge la encuesta de Datum. El 42% de los entrevistados piensa que, con relación al actual gobierno, el siguiente lo hará mejor. Solo uno de cada cinco especula que será peor que la administración de José María Balcázar. En la misma línea, poco más de la mitad de la gente cree que la situación del país será mejor o mucho mejor los próximos cinco años. Apenas el 17% respondió que empeoraría.

El optimismo es bien recibido. El país necesita una dosis de confianza para seguir avanzando, invirtiendo y progresando. Luego de dos ciclos políticos de altísima volatilidad en el 2016 y el 2021, la estabilidad que proyecta el siguiente gobierno es una ventaja. Sin embargo, la ciudadanía también es impaciente. Si el equipo de Fujimori no demuestra resultados en un plazo corto –principalmente en materia de seguridad–, las expectativas no tardarán en agriarse. El fenómeno de El Niño será su primer reto inmediato, pero hay varios otros asuntos que demandarán esfuerzos sostenidos por años, acuerdos políticos difíciles y capacidades de comunicación excepcionales. Por ahora, la ciudadanía parece haberle concedido el beneficio de la duda. Por algo se empieza.

Fuente: elcomercio.pe

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