El Niño no espera

La Comisión Permanente del Congreso aprobó el grosero incremento del presupuesto que el gobierno de José María Balcázar propuso durante sus últimas semanas en Palacio de Gobierno, abriendo las arcas del Tesoro Público y marcando las vías que deberá transitar el gasto público hasta fin de año.

Que un Congreso presidido por Fuerza Popular haya decidido dejarle a un gobierno de salida la potestad de trazarle el rumbo al gobierno de Keiko Fujimori es, por decir lo menos, poco estratégico y, siendo realistas, irresponsable.

El crédito suplementario aprobado permite que los gobiernos regionales y locales, que también tienen los meses contados, usen los recursos extraordinarios por S/5.436 millones recaudados por canon, sobrecanon y regalías, más o menos, a sus anchas.

Aunque se establece que puedan realizar modificaciones presupuestarias para mitigar los efectos de los fenómenos de El Niño global y El Niño costero, lo que han demostrado las autoridades subnacionales en los últimos años es su incapacidad no solo para identificar los proyectos de prevención prioritarios, sino para ejecutarlos con la inmediatez y la calidad que amerita esta inminente emergencia.

Es difícil imaginar que las mismas entidades con ratios de ejecución paupérrimos en obras de prevención se vayan a convertir mágicamente en máquinas de eficiencia. Por eso, se necesita que se defina sin demora qué institución con presencia nacional centralizará las decisiones sobre cómo se va a usar este extraordinario presupuesto, tomando en cuenta las lecciones que nos ha dejado este fenómeno climatológico y el hecho de que las autoridades subnacionales cambiarán antes de fin de año.

Ya fenecida la Autoridad de la Reconstrucción con Cambios, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) que se creó en su reemplazo tiene una larga lista de prioridades que podrían quitarle foco a lo que es, sin lugar a dudas, el principal reto para nuestro debilitado aparato estatal este año. Y prueba de ello es que el crédito suplementario le otorga recursos a la ANIN para fomentar el turismo, implementar los Juegos Panamericanos del próximo año y el cierre de minas.

Durante su discurso tras recibir las credenciales como presidenta electa, Keiko Fujimori prometió que no ha venido a administrar la inercia, sino a recuperar el sentido de urgencia del Estado. Ojalá que estas no sean solo palabras y que veamos una verdadera acción conjunta, liderada por el Gobierno Central, para que el grave fenómeno de El Niño que se espera no nos vuelva a coger desprevenidos, pese a que aún no hemos culminado siquiera la reconstrucción total de los daños que dejó este evento en el 2017.

Fuente: elcomercio.pe

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