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En Monsefú, a menos de 30 minutos de Chiclayo; el calor, los terrales, los fundos y hasta un cementerio al lado, jamás nos harían pensar que decenas de ladridos de perritos se iban a imponer en ese paisaje poco atractivo. El albergue 4 Patitas, creado por Kiara Vásquez, mantiene hoy a 48 canes con distintas historias: abandonos, atropellos, situación de calle. Todos los perros que han sido rescatados por Kiara y su familia proceden de Monsefú y sus alrededores.
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El sueño de Kiara Vásquez por darle un hogar a todos aquellos perritos que no tenían hogar comenzó varios años atrás, pero fue recién en 2019 cuando ella pudo iniciar como rescatista independiente. Con el apoyo de sus familiares y con el recuerdo de su abuelo que era un amante de los animales, el sueño fue tomando cada vez más forma.
4 Patitas funciona de manera organizada desde el 2024. Acuden al llamado cuando reciben reportes de perritos abandonados o en situación crítica, consiguen atención veterinaria a costo social, reciben donaciones de gente anónima que, al igual que Kiara y su familia, aman a los perritos. En el espacio que hoy tienen, no todo fue fácil y cada implementación se fue dando poco a poco.
Primero, cercar el terreno, comenzar a construir los espacios y acondicionarlos, tener casitas y espacios cercados para cada uno de los amigos de cuatro patas. Pero con buena voluntad y la participación de varios actores más, hoy 4 Patitas luce renovado, pero siempre expectante por mejorar las condiciones y recibir a más perritos. En eso están.
Si hablamos de metas, Kiara piensa en grande. Cree que en Monsefú abunda el maltrato e indiferencia y por eso apunta a que esa realidad cambie. Sabe que no puede hacerlo sola y por eso clama por ayuda para seguir realizando la admirable labor que realiza junto a sus padres y su tía, que la acompañan en el espacio donde hoy funciona el albergue.
A cada perrito rescatado le dan esperanza de volver a vivir, para que así los canes puedan recuperar la fe en los humanos y que a pesar del abandono, el maltrato o la situación que los dejó en la calle, siempre hay una segunda oportunidad y sobre todo, una razón para volver a ser feliz.
Kiara Vásquez postuló a Peruanos que Suman de El Comercio y el BCP hace tan solo unas semanas y esta es su historia. Así como ella, los compatriotas que contribuyen a tener una mejor sociedad y que tienen una historia positiva que contar y que vale la pena conocer, también pueden hacerlo.
Fuente: elcomercio.pe