Google planea liberar en el aire a 64 millones de mosquitos infectados con bacterias, pero a los científicos no les preocupa

Google busca autorización para iniciar un proyecto de control biológico que contempla la liberación de hasta 64 millones de mosquitos en California y Florida durante un periodo de dos años. Aunque la idea del gigante tecnológico puede parecer preocupante, los especialistas consideran que la iniciativa representa una alternativa frente a las enfermedades transmitidas por estos insectos.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) evalúa la solicitud presentada por la compañía dentro de su programa Debug. El objetivo consiste en reducir las poblaciones del mosquito Culex quinquefasciatus, especie asociada con la transmisión del virus del Nilo Occidental y de la encefalitis de San Luis. Los ejemplares seleccionados son machos que no pican a las personas y portan la bacteria natural Wolbachia pipientis.

PUEDES VER: Un hito para la conservación en América Latina llena de optimismo a los científicos: detectan un oso hormiguero por primera vez en 130 años entre Brasil y Argentina

¿Por qué Google quiere liberar millones de mosquitos infectados?

La iniciativa pretende disminuir la presencia del mosquito conocido como mosquito doméstico del sur, una especie invasora común en regiones tropicales y subtropicales. Este insecto actúa como vector de diversos patógenos que afectan la salud humana.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el virus del Nilo Occidental constituye la principal enfermedad transmitida por mosquitos en Estados Unidos. Cada año se registran alrededor de 2.000 casos diagnosticados, aunque la cifra real podría ser mayor. Solo en California se han contabilizado más de 8.000 infecciones y más de 400 fallecimientos desde 2003.

"Las estrategias basadas en Wolbachia suelen ser específicas para cada especie y no introducen toxinas nuevas en el medio ambiente", afirmó a Live Science Karthikeyan Chandrasegaran, profesora de la Universidad de California. "Es importante destacar que Wolbachia ya está muy extendida en muchas especies de insectos y es un simbionte bacteriano natural, no un organismo modificado genéticamente. Desde esa perspectiva, se encuentran entre las herramientas de control de mosquitos más respetuosas con el medio ambiente disponibles actualmente".

PUEDES VER: El río que estuvo más de 100 años detenido vuelve a correr: la mayor restauración fluvial de la historia

¿Cómo funciona esta técnica que ya se ha utilizado en otros países?

La bacteria Wolbachia pipientis se encuentra de forma natural en numerosos insectos y no supone un riesgo para los humanos. Cuando un macho infectado se cruza con una hembra que no porta la bacteria, los huevos no llegan a desarrollarse, lo que reduce poco a poco la población de la especie.

"Es una técnica que se ha utilizado activamente para controlar las poblaciones de mosquitos desde alrededor de 2011", dijo Eric Caragata, profesor de la Universidad de Florida que estudia la Wolbachia para el control de mosquitos.

La estrategia ya mostró resultados positivos en programas desarrollados en Singapur contra el dengue. En ese país, los ensayos lograron disminuir hasta 90% las poblaciones de Aedes aegypti y redujeron 70% el riesgo de contagio.

Google ha desarrollado sistemas automatizados apoyados por inteligencia artificial y sensores para criar millones de mosquitos y separar los machos de las hembras antes de su liberación.

PUEDES VER: Un antiguo ADN reescribe la historia del Perú: estudio revela migraciones costeras de más de 700 km siglos antes de los incas

¿Existen riesgos en el medioambiente y la salud humana?

Los expertos consideran que la disminución de esta especie difícilmente provocará alteraciones graves en los ecosistemas. Chandrasegaran señaló que la mayoría de los animales que consumen mosquitos mantienen una dieta variada, por lo que no dependen de ellos para sobrevivir.

Los científicos reconocen que cualquier intervención a gran escala requiere seguimiento constante, ya que la reducción de una especie podría favorecer la expansión de otras. Sin embargo, las evidencias disponibles indican que los beneficios sanitarios superarían los posibles riesgos ambientales.

Además del virus del Nilo Occidental, los mosquitos del género Culex participan en la propagación de la encefalitis japonesa en Asia. La Organización Mundial de la Salud estima unos 100.000 casos anuales de esta enfermedad, cuya tasa de mortalidad puede alcanzar el 30%.

Fuente: larepublica.pe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *