Anillo Vial Periférico: qué distritos unirá, cómo avanza la megaobra y cuánto reducirá los tiempos de viaje en Lima

El Anillo Vial Periférico, considerado uno de los proyectos de infraestructura vial más ambiciosos para Lima y Callao en las últimas décadas, avanza en una etapa clave de preparación. La futura autopista urbana de 35 kilómetros busca transformar la movilidad en la capital al conectar zonas que hoy demandan largos tiempos de desplazamiento y articular los principales sistemas de transporte masivo del país.

Según información proporcionada por ProInversión, la iniciativa se encuentra actualmente en fase de diseño de ingeniería y liberación de predios, con miras a iniciar su construcción física a finales del 2027.

El megaproyecto unirá directamente el distrito del Callao con 11 distritos de Lima Metropolitana, entre ellos Independencia, San Juan de Lurigancho, Lurigancho-Chosica, Ate, La Molina, San Luis, El Agustino y Santa Anita. Además, permitirá una interconexión indirecta con más de 23 jurisdicciones, beneficiando a millones de personas que diariamente deben atravesar la ciudad para trasladarse hacia sus centros de trabajo, estudio o actividades comerciales.

El megaproyecto que unirá 11 distritos y reducirá trayectos a solo 5 minutos. (Fuente: MTC)

La nueva infraestructura también funcionará como un eje articulador del sistema de transporte metropolitano. De acuerdo con ProInversión, el Anillo Vial Periférico se integrará con las líneas 1, 2, 3 y 4 del Metro de Lima, el Metropolitano y las principales vías nacionales, como la Panamericana Norte, Panamericana Sur y la Carretera Central.

Asimismo, facilitará el acceso a puntos estratégicos para la actividad económica del país, entre ellos el puerto del Callao, el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez y el megapuerto de Chancay.

Uno de los principales beneficios proyectados es la reducción significativa de los tiempos de desplazamiento. Luis Enrique Gonzales, director del proyecto Anillo Vial Periférico en ProInversión, señaló que trayectos que actualmente pueden superar una hora podrían realizarse en apenas unos minutos.

Como ejemplo, indicó que el recorrido entre Independencia y San Juan de Lurigancho, que hoy suele verse afectado por la congestión vehicular, tomaría aproximadamente cinco minutos gracias a la construcción de modernos puentes y túneles de hasta dos kilómetros de longitud.

De concretarse estas estimaciones, la obra tendría un impacto en la productividad y competitividad de la ciudad además de ser beneficiosa en la calidad de vida de miles de ciudadanos que dedican varias horas al día a movilizarse.

La ejecución del proyecto ha sido dividida en tres tramos debido a la complejidad técnica y logística que supone su desarrollo.

El primer tramo, que se extiende desde el Callao hasta la Panamericana Norte, ya cuenta con la aprobación de su diseño de ingeniería desde mayo del 2026.

El tercer tramo, comprendido entre la avenida Ramiro Prialé y la avenida San Luis, culminaría su etapa de diseño hacia finales de este año.

Vía integradora del anillo vial periférico promete conectar el Callao con hasta 11 distritos de Lima Metropolitana. (Gráfico: Andina).

En tanto, el segundo tramo, que conectará la Panamericana Norte con Ramiro Prialé, tiene previsto concluir su diseño en el 2028.

La diferencia en los cronogramas responde principalmente a la complejidad del tramo dos, considerado el más desafiante del proyecto debido a la cantidad de predios involucrados y a las interferencias de servicios públicos que deberán ser removidas.

Uno de los mayores retos antes del inicio de las obras es la adquisición de los terrenos requeridos para la construcción.

Estado de liberación de predios del proyecto actualizado a febrero de 2026. (Fuente: Proinversión)

ProInversión informó que el proyecto demanda la liberación de aproximadamente 4 mil predios. Hasta la fecha, el Estado ha adquirido alrededor de 800 inmuebles, mientras que la meta es culminar la liberación correspondiente al tramo tres en agosto de este año para dejar expedita la ejecución.

Vivienda expropiada para la construcción del Anillo Vial Periférico.

La estrategia contempla, además, retirar previamente las interferencias vinculadas a servicios básicos con el objetivo de evitar paralizaciones y retrasos durante la etapa constructiva, un problema recurrente en diversos proyectos de infraestructura ejecutados en el país.

El cronograma oficial establece que la construcción física del Anillo Vial Periférico comenzará a finales del 2027.

De acuerdo con las proyecciones actuales, los tramos uno y tres deberán culminarse en el 2030. Por su parte, el tramo dos tendría como fecha de entrega el 2034.

Esta diferencia de cuatro años obedece a la mayor complejidad técnica y social del segundo sector, que concentra una cantidad importante de predios pendientes de adquisición y un mayor número de interferencias que deberán solucionarse antes de la culminación de la obra.

Hitos clave por tramo en los próximos años actualizado a septiembre de 2025. (Fuente: MTC).

Cuando el proyecto esté completamente operativo, Lima y Callao contarían con una nueva infraestructura destinada a reorganizar la movilidad urbana, reducir tiempos de viaje y fortalecer la conexión entre los principales nodos logísticos, comerciales y residenciales de la capital.

No obstante, el cumplimiento de los plazos dependerá de que el proceso de liberación de terrenos y remoción de interferencias avance sin contratiempos, evitando que una de las obras más esperadas para la ciudad repita los retrasos que han marcado otros megaproyectos de transporte en el país.

Para Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte (CIT) y vocero gremial del sector transporte formal, la ejecución del Anillo Vial Periférico representa una oportunidad histórica para reducir el rezago en infraestructura que enfrenta la capital. “Es ahora o nunca”, sostuvo al advertir que Lima y Callao presentan un atraso de entre 40 y 50 años respecto a otras capitales sudamericanas en materia vial, situación que ha contribuido a que la ciudad figure entre las más congestionadas del mundo.

Sin embargo, consideró que los beneficios proyectados solo podrán concretarse si la nueva infraestructura prioriza el transporte de pasajeros y de carga formal.

Este servicio se debe dar básicamente al transporte de carga y pasajeros y no al tránsito privado”, señaló, al indicar que una mayor presencia de vehículos particulares podría reproducir los actuales problemas de congestión. En ese sentido, planteó la necesidad de establecer carriles exclusivos que permitan una circulación más fluida para las unidades de transporte formal.

Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte (CIT). (Foto: Difusión de medios).

Ojeda también destacó la importancia de que el Anillo Vial Periférico se articule con otros sistemas de movilidad, como el Metro de Lima y el Metropolitano. A su juicio, “el transporte sostenible está en base a la integración de las rutas”, por lo que una adecuada conexión entre los distintos modos de transporte contribuiría a mejorar la eficiencia del sistema en Lima y Callao.

Respecto a uno de los principales desafíos del proyecto, la liberación de los miles de predios, el especialista consideró indispensable agilizar los procesos de tasación y garantizar la disponibilidad de recursos para las compensaciones económicas a los propietarios. “Tienen que mejorar las negociaciones y las partidas presupuestales”, afirmó, al advertir que la demora en estos procedimientos ha sido una de las principales causas de retraso.

Finalmente, hizo un llamado a mantener la continuidad de las políticas de infraestructura más allá de los cambios de gobierno para evitar nuevas postergaciones. Para Ojeda, el principal objetivo del Anillo Vial Periférico debería ser convertirse en el punto de partida de nuevas inversiones viales, no solo para Lima y Callao, sino para el resto del país.

Fuente: elcomercio.pe

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