Los expertos en psicología coinciden: las personas que aprietan el puño en una conversación afrontan una tensión interna

Cada día, entablamos conversaciones con muchas personas y curiosamente realizamos algunos gestos con las manos que, a simple vista, parecen irrelevantes, pero la psicología tiene una perspectiva distinta. Por ejemplo, si acostumbras a apretar el puño durante un diálogo puede ser un reflejo de tu estado emocional. ¿Qué revela específicamente? Para conocer la respuesta, sigue leyendo los siguientes párrafos.

Seguramente, tú habrás realizado este simple gesto cuando estuviste dialogando con un familiar, amigo o persona extraña. Apretaste el puño en un momento determinado y lo vinculaste directamente a una situación incómoda y molesta.

Si bien esa postura suele ser cierta, distintos especialistas consideran que la forma en cómo se cierra el puño revela rasgos distintos de la personalidad de un ser humano.

El puño cerrado es un gesto corporal vinculado directamente a lo negativo. (Crédito: Magnific / Imagen referencial)

Qué dice la psicología sobre apretar el puño en una conversación

Como primer punto, los psicólogos precisan que cerrar el puño durante una conversación es una señal de que la persona está reprimiendo sus emociones, especialmente en situaciones de enfado, estrés, ansiedad o actitud defensiva.

La postura defensiva genera una tensión corporal, lo cual se vincula directamente con actitudes de desconfianza, molestia o tensión a lo largo de una conversación.

Por su parte, el experto Humberto Gutiérrez señaló a Teletica que dicho gesto corporal sólo demuestra una postura cerrada; es decir, todo aquel que lo pone en práctica puede ser menos empático con lo que desea transmitir, hasta el punto de generar incomodidad.

Los expertos señalan que este gesto puede ocasionar incomodidad a la otra parte en una conversación. (Crédito: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini)

También existen formas de cerrar el puño que tienen significados diferentes. Por ejemplo, si acostumbras a apretarlo con el pulgar hacia adentro, el medio citado señala que posiblemente padezcas de ansiedad y presentas un alto nivel de estrés.

En cambio, si tu pulgar lo sitúas sobre el segundo falange al cerrar el puño, se evidencia que presentas una gran inseguridad y estás alerta a cualquier situación. Esta postura es clásica en los luchadores.

Finalmente, existe un punto positivo de este gesto sólo si colocas el pulgar sobre el dedo índice, ya que estás demostrando tener una gran amabilidad; sin embargo, también puedes caracterizarte por presentar mucha confianza.

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Fuente: elcomercio.pe

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