Aitor Bengoa, nutricionista, sobre las intoxicaciones alimentarias: “hay que cocinar completamente los alimentos y conservarlos a temperaturas seguras”

Pueden afectar a cualquier persona, pero especialmente a niños, adultos mayores y quienes tienen el sistema inmune debilitado. Las intoxicaciones alimentarias pueden aparecer horas o hasta días después de consumir comida contaminada y llegan acompañadas de síntomas comunes como náuseas, vómitos, diarrea, fiebre y dolor abdominal. Si bien muchas personas sienten que nunca les pasará porque solo comen en sus casas o en lugares muy reconocidos, lo cierto es que el más mínimo descuido puede poner en riesgo tu salud y la de tu familia. Es por eso que hoy te comparto una serie de pautas para que cocines y conserves de manera correcta tus insumos para reducir las probabilidades de caer enfermo, esto de la mano del nutricionista Aitor Bengoa.

Errores cotidianos que llevan a una intoxicación alimentaria

Aunque muchas personas creen que las intoxicaciones alimentarias ocurren principalmente por comprar y consumir alimentos en mal estado, numerosos casos se originan por errores cotidianos en casa. La manipulación inadecuada, falta de higiene y conservación incorrecta pueden favorecer la multiplicación de microorganismos capaces de causar enfermedades gastrointestinales.

“Una intoxicación alimentaria ocurre cuando una persona consume alimentos o bebidas contaminados por bacterias, parásitos o las toxinas que estos producen. Los síntomas más frecuentes son diarrea, vómito, náusea y dolor abdominal. Para reducir riesgos hay que mantener una correcta higiene, utilizar agua potable, cocinar completamente los alimentos y conservarlos a temperaturas seguras. Estas medidas ayudan a prevenir enfermedades y proteger la salud de toda la familia”, explica Aitor Bengoa Dominguez, coordinador de la carrera de Nutrición y Dietética del Instituto Carrión.

Entre las prácticas comunes que incrementan el riesgo se encuentran:

  • No lavar correctamente frutas y verduras.
  • Dejar alimentos perecibles y comidas preparadas, como el arroz, sin refrigeración.
  • No lavarse adecuadamente las manos antes de cocinar.
  • Caer en la contaminación cruzada. Los productos crudos, especialmente carnes, pescados y aves, pueden transferir microorganismos a productos ya cocidos o listos para consumir si no se almacenan y manipulan por separado. Esto incluye tablas de picar, cuchillos, recipientes y otros utensilios. En el caso del pollo se recomienda no lavarlo antes de cocinarlo, ya que las salpicaduras pueden dispersar microorganismos en distintas superficies de la cocina.

Niños, adultos mayores y quienes tienen el sistema inmune debilitado están en el grupo de riesgo, pero una intoxicación alimentaria puede afectar a cualquiera. (Foto: cottonbro studio / Pexels)

Conservación adecuada de alimentos: la clave para evitar intoxicaciones alimentarias

Para reducir riesgos no basta con cocinar los alimentos a temperaturas seguras o evitar consumir aquellos que huelan mal, que hayan estado mucho tiempo a temperatura ambiente (más de dos horas, o una hora si la temperatura ambiente supera 32 °C) o que presenten cambios de color o textura sospechosos, sino también tomar en cuenta la conservación adecuada. Aquí algunas pautas a seguir:

  • Refrigera las sobras de comida dentro de las dos horas en recipientes herméticos.
  • No descongelar alimentos a temperatura ambiente; hacerlo en el refrigerador, en agua fría cambiada cada 30 minutos o en el microondas si se cocinarán de inmediato.
  • Los alimentos crudos deben colocarse en la parte inferior de la refrigeradora para evitar goteos.

Para evitar la intoxicación alimentaria, guarda los alimentos perecederos en menos de 2 horas tras prepararlos, consúmelos en un plazo de 3 a 4 días y mantén la temperatura por debajo de los 4°C (Foto: Polina Tankilevitch / Pexels)

Cómo hacer que los alimentos duren más en la refrigeradora

Además de cocinar bien, la conservación adecuada es clave para prevenir intoxicaciones. “Tirar comida es perder dinero. Aprender a conservarla de forma estratégica no requiere de grandes conocimientos; solo se trata de establecer ciertas rutinas que generarán un ahorro en el bolsillo. Si duran más los alimentos, estamos sacando el máximo provecho a cada compra y a cada ingrediente”, explicó Eduardo Triana, gerente de producto para la región Andina de Electrolux, quien brindó estos consejos para extender la duración de los alimentos en la refrigeradora:

  1. Ubicación: los estantes superiores e intermedios deben reservarse para lácteos, embutidos y alimentos cocinados que requieren temperaturas estables.
  2. Rota los alimentos: colocar los productos más antiguos o con fechas de vencimiento próximas en la parte delantera de la bandeja permite tener a la vista lo que debe consumirse antes, evitando así que queden olvidados en el fondo de la refrigeradora. Este es el mismo método que usan restaurantes y hoteles.
  3. Recipientes transparentes: almacenar sobras de comida o ingredientes en recipientes transparentes ayuda a identificar rápidamente el contenido sin necesidad de abrirlos, protegiendo los alimentos de la humedad y reduciendo la proliferación de olores. Si es posible, etiquetarlos con fecha es incluso mejor.
  4. Evita sobrecargar cada bandeja: mantener un espacio de separación entre cada envase o alimento asegura que todo permanezca refrigerado. Llenar la refrigeradora impide que el aire frío circule entre los productos, generando ciertas zonas más calientes donde se acelera la descomposición.
  5. En la puerta, solo productos con preservantes: la puerta es el área con los cambios de temperatura más bruscos por el tiempo que permanece abierta mientras buscamos algo. Por ello, debemos evitar colocar alimentos perecederos como leche fresca, huevos o carne cruda. Este espacio es mejor para aderezos, mermeladas, bebidas o jugos procesados.
  6. Ajuste de temperatura: actualmente existen tecnologías que te ayudan a preservar tus alimentos, como el AutoSense de Electrolux, que gracias a sus sensores regula automáticamente la temperatura de acuerdo a los hábitos del hogar, lo que extiende la duración de la comida hasta un 30% más de tiempo. Pero si tu refrigeradora no tiene esta opción, lo recomendable es mantener una temperatura interna de entre 3°C y 5°C para garantizar que las bacterias no se multipliquen.

Lavarse las manos, utensilios y superficies con frecuencia, mantener los productos refrigerados, separar alimentos crudos de los listos para consumir para evitar la contaminación cruzada y adoptar estas prácticas simples protegen a su familia y reducen visitas innecesarias al médico o la sala de urgencias.

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Fuente: elcomercio.pe

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