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Abrirle puertas al talento joven peruano no solo significa enviarlo a trabajar fuera. Implica que pueda mirar la industria desde otro estándar, aprender en una operación real y regresar con una experiencia capaz de ampliar su carrera. En gastronomía, turismo y hotelería, donde el Perú ya tiene una marca reconocible, esa posibilidad adquiere un valor especial: los jóvenes no llegan desde cero, llegan con una cultura de servicio y cocina propia.
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Esa es la premisa detrás de los programas que USE Perú impulsa para jóvenes que buscan vivir una experiencia laboral remunerada en Estados Unidos. Uno de ellos es Work and Travel, dirigido a universitarios de cualquier carrera que pueden trabajar durante sus vacaciones en hoteles, restaurantes, centros de esquí u otros espacios de servicio. El otro es Internship Trainee, una experiencia profesional más larga y especializada para recién graduados o estudiantes por terminar las carreras de Gastronomía, Turismo y Hotelería.
Diego Contreras (25) conoce bien ambas rutas. Mientras estudiaba Hotelería y Administración, participó en Work and Travel y antes de egresar vivió un Internship Trainee en Estados Unidos entre 2024 y 2025. La segunda experiencia, cuenta, fue distinta porque dejó de ser una estadía de temporada para convertirse en un año de adaptación completa: vivir lejos, atravesar las cuatro estaciones y responder a ritmos de trabajo cambiantes.

En el hotel donde estuvo, trabajó en el bar. Abría el espacio, preparaba insumos, atendía durante el servicio, hacía el cierre de caja y, cuando la operación lo requería, extendía la jornada hasta tarde. Allí reconoció vocabulario, protocolos y técnicas que había aprendido en clase, pero también ganó seguridad para moverse frente a clientes, compañeros y jefes. “Perdí el miedo totalmente”, resume. Al volver al Perú, sintió que esa experiencia le había dado una ventaja real para continuar sus estudios y acceder a mejores oportunidades laborales.
Fernando Vera (25) está viviendo ahora una etapa similar. Después de hacer Work and Travel en Colorado, postuló a un Internship Trainee cuando cerraba su formación en Turismo. Desde fines de mayo trabaja en Pendry Park City, en Utah, como coordinador de Housekeeping: distribuye habitaciones, revisa sistemas internos y responde a solicitudes de recepción o de los huéspedes, en una operación diaria más exigente. “Cada semana, cada día, hay algo nuevo por aprender”, cuenta.

Aprendizaje remunerado
Para Rafael Espinoza, CEO de USE Perú, estas experiencias funcionan porque combinan trabajo remunerado, idioma, autonomía y exposición a una industria altamente entrenada. En el caso del Internship Trainee, el programa puede durar hasta 12 meses y se realiza con la visa J-1. A diferencia de Work and Travel, aquí la posición debe estar vinculada con la carrera o trayectoria del participante, en cadenas de alta exigencia.
Además del aprendizaje profesional, el programa también permite generar ingresos durante la experiencia. Según Espinoza, quienes participan en el Internship Trainee suelen recibir entre US$3.000 y US$4.000 mensuales brutos, dependiendo de la posición, ciudad, temporada y horas trabajadas. USE cuenta con 27 años de experiencia y más de 60 mil personas movilizadas a programas internacionales. En junio, representantes de hoteles y restaurantes de Estados Unidos llegarán a Lima para entrevistar perfiles peruanos, especialmente de gastronomía, turismo y hotelería. Entre los operadores vinculados al segmento de lujo figuran marcas como Four Seasons, Ritz-Carlton, St. Regis y Montage Hotels.
Fuente: elcomercio.pe