Los exteriores del Centro de Convenciones de Lima se convirtieron en punto de concentración para los simpatizantes de Fuerza Popular y Juntos por el Perú.
Desde horas de la tarde, se vieron caravanas con pancartas, banderolas y megáfonos desde los que cada partido daba vivas a su candidato.
Existieron momentos de mayor tensión, previo a la llegada de Roberto Sánchez y Keiko Fujimori. Cerca de las 6:30 de la tarde hubo cruce de palabras y gritos entre ambos grupos, que logró ser controlado por la policía.
Sin embargo, veinte minutos antes de iniciar el debate, los efectivos hicieron uso de una bomba lacrimógena, que dejó a algunos ciudadanos afectados.
Las calles aledañas al lugar del debate fueron cerradas desde las 2 de la tarde, permitiendo solo el ingreso de personas que viven en la zona. Además, se dispuso que el ingreso de Sánchez y Fujimori sea por puertas separadas para evitar posibles enfrentamientos.
Ambos postulantes a la presidencia viven en San Borja, por lo que la distancia no fue problema alguno. Sánchez antes estuvo en un evento de una iglesia evangélica en el Cercado de Lima. Mientras que Fujimori estuvo en su domicilio con parte de su círculo político cercano.
A las 7 de la noche, un vehículo salió de la casa de la lideresa del fujimorismo. Estaban ella y sus vicepresidentes Miguel Torres y Luis Galarreta.
La llegada de Sánchez fue quince minutos después. Previamente, al lugar arribaron parte del equipo de Juntos por el Perú, entre ellos Anahi Durand, Ernesto Zunini, Anahi Durand, Pedro Francke y Manuel Rodríguez Cuadros.
El candidato de JP llegó acompañado de su familia, con camisa blanca y el sombrero que ha usado en campaña.
Por su parte, Fujimori usó un vestido blanco y una correa con bordados peruanos. Previo al inicio del debate, ambos se dieron un apretón de manos y se tomaron la foto oficial.
Fuente: larepublica.pe