- Qué dice la psicología de las personas que dependen mucho de sus padres en la etapa adulta
- Qué dice la psicología de las personas que miran hacia abajo al caminar
Esta es una escena habitual en muchos restaurantes y hogares y es que cada vez son más los hombres y mujeres que no pueden dejar de lado el celular ni cuando comen. De seguro te ha pasado que en la mesa del costado una chica le habla a su novio y este no le hace caso por estar navegando en Instagram o que en el almuerzo familiar del domingo, todos están mirando su móvil en lugar de intercambiar opiniones. Frente a esto, la psicología analizó porque las personas que usan el smartphone durante las comidas y se llegó a la conclusión de que esto no solo afecta su digestión, sino que perjudica la convivencia familiar por lo que los expertos recomiendan establecer momentos libres de pantallas para fortalecer la conexión entre padres e hijos. Aquí lo que debes tener en cuenta sobre esta problemática que no solo afecta tu mente, sino también tu salud digestiva.
¿Qué significa para la psicología que las personas usen el smartphone durante las comidas?
La psicología indica que usar el smartphone durante las comidas genera “alimentación en piloto automático”. Según los expertos, esto fragmenta la atención, lo que altera la percepción del hambre y la saciedad. Esto provoca que comamos de más, disfrutemos menos los alimentos y experimentemos una reducción de hasta el 32% en la alegría.

Qué caracteriza a las personas que comen pegadas a la pantalla del smartphone
Investigaciones, como el estudio ‘La ciencia de lo que se cuece en la cocina’ presentado por expertos en psicología y neurociencia, han identificado rasgos específicos en el comportamiento de las personas que comen pegadas a la pantalla:
- Desconexión emocional: las pantallas aplanan el estado de ánimo. Comer en compañía, dejando el dispositivo de lado, multiplica la alegría.
- Ansiedad por estímulos: el uso constante del móvil eleva los niveles de alerta y estrés, convirtiendo un momento de relajación en una actividad que solo sirve para liberar dopamina inmediata mediante notificaciones.
- Carencia de mindfulness (atención plena): el cerebro necesita registrar que se come a través de los sentidos (vista, olor, sabor) para sentirse saciado. La falta de atención lleva a ingerir más calorías de forma inconsciente.
- Búsqueda de evasión: en especial al comer solos, muchas personas utilizan el celular para desconectar de su rutina o evitar el aburrimiento, viendo este momento solo como un trámite hacia la siguiente tarea.
“Comer en compañía tiene un efecto protector en el bienestar emocional”, indicó la psicóloga Susana Jiménez Murcia quien también señaló que las personas con desórdenes alimentarios son las que “usan más esas tecnologías”. Por ello, ha recomendado mantener los dispositivos electrónicos “fuera de las cocinas y comedores”. De hecho, el estudio recalca que comer con otras personas “mejora la absorción de nutrientes” y “reduce el riesgo de obesidad” al facilitar la saciedad consciente.

El impacto negativo de comer usando el smartphone
Comer debería ser un proceso donde tu cuerpo tenga tiempo de recibir las señales de que ya estás satisfecho, pero cuando estás en tu celular, el cerebro entra en modo automático. Estudios han encontrado que las personas que comen distraídas tienden a consumir más calorías y sienten menos saciedad después de comer.
“Hay una alta probabilidad de que estés comiendo más de lo que tu cuerpo necesita y no te has dado cuenta. Hay muchísimas personas que no comen prestando atención a la comida, comen trabajando y viendo series, scrolleando y contestando el WhatsApp y el problema es que cuando tu cerebro está distraído empieza a desconectarse de las señales del hambre y de la saciedad. Por eso mucha gente termina el plato completo aunque estuviera satisfecho hace rato, o peor, termina de comer y vuelve a sentir ansiedad por seguir picando comida. Comer distraído no solamente afecta tu peso, sino que puede afectar tu digestión, porque normalmente comes más rápido, masticas peor y tragas más aire y eso puede hacer que aparezcan síntomas como inflamación abdominal, gases, pesadez o reflujo. Tu intestino y tu cerebro ya están conectados constantemente”, explicó el Gastroenterólogo Humberto Leclerc en su cuenta de Instagram.
Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestro canal de WhatsApp. No te pierdas información valiosa y consejos que te ayudarán en tu día a día. Únete a nuestra comunidad 👉 aquí
Fuente: elcomercio.pe