Ganador de la última edición de Peruanos que Suman: “Innovar en el interior del país es muy difícil”

Cuando Rodolfo Ortiz Chávez fue elegido ganador de Peruanos que Suman en la edición anterior, su historia dejó de pertenecer solo a las comunidades que había beneficiado con Limphuy Yaku, el sistema capaz de potabilizar las aguas subterráneas de las zonas rurales de Cajamarca. Desde su región, empezó a inspirar a todo un país. Hoy, mientras la iniciativa de El Comercio y el BCP se prepara para celebrar su tercera edición, el inventor recuerda cómo ese reconocimiento transformó su vida, reflexiona sobre lo aprendido junto a las poblaciones campestres y anima a más peruanos a convertir sus ideas en acciones con impacto.

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—¿En qué momento decide poner sus habilidades al servicio de los demás?

Toda mi vida he sido empresario en el rubro de tecnología, básicamente en hardware, en el tema electrónico. He sido contratista de algunas minas en Cajamarca y en otras provincias. Entonces, me aboqué mucho al tema de tecnologías de la información, todo lo que son energías renovables. En el 2017 empecé un proyecto que se llamaba Limphuy Yaku para generar agua potable con el uso de energía renovables.

Desde ese año, empecé a hacer investigación científica aplicada acompañada de la docencia universitaria -tengo grado de magister-. Cuando se suscita la pandemia, ya contaba con un laboratorio bien implementado en electrónica en mi domicilio. Y como toda la cadena de suministro a nivel global se cerró, era bien difícil desarrollar tecnología con nuestras propias capacidades. Así que improvisé y logré hacer un ventilador mecánico en 2020 con las piezas que tenía en mi casa. Tuvo muy buena acogida y desde ahí empiezo a hacerme conocido.

—¿Qué cambió en su vida al ganar de Peruanos que Suman?

Peruanos que Suman ha sido una catapulta. He estado interactuando bastante con algunos gremios en el sector minero, como Agromin, y con universidades, como la Universidad Nacional de Cajamarca. También a nivel privado, he estado comercializando y colocando energía renovable en varios lugares. He estado por diferentes partes del país, instalando plantas de tratamiento de agua potable para las zonas rurales. Para mí ha sido un honor y una buena ventana de oportunidad.

—¿Cuál quiere que sea su legado en el Perú?

He trabajado bastante en el campo, sobre todo con comunidades campesinas, y he visto las brechas inmensas que se dan allá, en donde hay una ausencia de Estado. Por ello, las comunidades tienen bastante carencia y necesidades. Con mi trabajo he podido llevar soluciones, que es mi propósito. Mi mística es apoyar. Mientras mi trabajo sirva para la comunidad, siempre me sentiré muy satisfecho.

—¿Innovar desde las regiones es el gran reto para el Perú?

Innovar en el interior del país es muy difícil porque tenemos el chip de que todo lo que viene de Lima o del extranjero es mejor, pero muchas veces no es así. En el interior del país hay gente muy creativa, que día a día se gana la vida gracias a esta capacidad que tiene. Siempre están innovando en su emprendimientos, en sus empresas, innovando para ser más eficientes en el uso de sus recursos, o simplemente para sobrevivir. Eso se tiene que visibilizar y Peruanos que Suman cumple con ese objetivo, de dar reconocimiento. Eso motiva y compromete a seguir. Además, lo que nos falta a los peruanos es aprender a valorar lo bueno porque siempre estamos acostumbrados a noticias negativas.

—¿Qué mensaje le enviaría a los peruanos que también quieren transformar y ayudar a su comunidad?

Que tengan valor. Muchas veces el miedo es la principal barrera y nos hace dudar de nuestras capacidades. Ser investigador tiene mucho que ver con ser una persona de servicio, porque nadie investiga para hacer algo malo. Quienes hacemos investigación científica buscamos solucionar problemas y generar un impacto positivo.

Por eso, les diría que se enfoquen en sus objetivos, que sean perseverantes, resilientes y optimistas. Muchas veces imaginamos escenarios negativos y eso nos lleva a renunciar antes de tiempo. Hay que aprender a tocar puertas, gestionar nuestras investigaciones y asumir los riesgos que puedan presentarse.

Fuente: elcomercio.pe

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