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No son camisetas, balones ni entradas. El artículo más inesperado del Mundial 2026 cabe en una muñeca. Las “Fan Bands”, unas pulseras de silicona con dijes personalizables entregadas gratuitamente en distintas activaciones oficiales del torneo, se han convertido en el accesorio de moda entre los aficionados. Su popularidad ha sido tan grande que cientos de hinchas hacen largas filas para conseguirlas y, en plataformas de reventa, algunos modelos ya alcanzan valores cercanos a los 500 dólares, muy por encima de su costo original: cero.
El atractivo de estas pulseras está en la posibilidad de personalizarlas. Cada aficionado puede añadir dijes con las banderas de las selecciones, balones, mascotas, estadios, trofeos o símbolos representativos del Mundial, creando una pieza única que refleja su experiencia durante el torneo. Muchos seguidores intercambian los dijes con otros hinchas de diferentes países, convirtiendo las “Fan Bands” en una especie de álbum coleccionable que se construye a lo largo de la Copa del Mundo.
La fiebre por este accesorio no tardó en trasladarse a las redes sociales. Videos en TikTok, Instagram y Facebook mostrando colecciones completas o intercambios entre aficionados acumulan millones de reproducciones, mientras creadores de contenido enseñan cómo personalizar las pulseras con diseños exclusivos. Esa exposición disparó la demanda y abrió un mercado paralelo de reventa, donde las ediciones más difíciles de conseguir se ofrecen por cientos de dólares, especialmente aquellas con dijes limitados o distribuidos únicamente en determinadas sedes.
El fenómeno recuerda a otros objetos de colección que marcaron anteriores Copas del Mundo, aunque con una diferencia importante: las “Fan Bands” nacieron como un recuerdo gratuito para enriquecer la experiencia de los aficionados. Su éxito demuestra cómo un detalle aparentemente sencillo puede transformarse en un símbolo del torneo cuando conecta con el espíritu de convivencia y celebración que caracteriza a un Mundial.
Mientras las selecciones buscan un lugar en la historia dentro del campo, fuera de él también aparecen historias inesperadas. Las “Fan Bands” pasaron de ser un simple regalo promocional a convertirse en uno de los recuerdos más codiciados del Mundial 2026. Y, para muchos aficionados, conseguir el dije que les falta vale casi tanto como llevarse una fotografía con la Copa del Mundo.
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Fuente: elcomercio.pe