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La influenza aviar ya llegó al Perú y ha traído consigo un sinfín de interrogantes entre la población. Luego de detectar casos en el distrito de Carabayllo y la provincia de Cañete, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) declaró la emergencia sanitaria en todo el país debido a este virus de alta patogenicidad que afecta a las aves de corral.
La medida, oficializada el 13 de julio mediante la Resolución Jefatural N.° D000104-2026-MIDAGRI-SENASA-JN, tendrá una vigencia de 90 días calendario.
El sistema de detección temprana del organismo permitió aislar de inmediato las zonas donde se identificaron los casos de influenza aviar. Con la publicación de esta norma, el Senasa queda facultado para reforzar las acciones de vigilancia y evitar que la enfermedad se expanda a otras regiones del país.

Los reportes
El médico veterinario Mario Bonifaz, director general de Sanidad Animal del Senasa, informó a El Comercio que se identificaron dos casos aislados. “En Carabayllo se detectó la influenza en un criadero de patos, y en Cañete en un pequeño criadero de gallos de pelea. Esos predios fueron despoblados; es decir, como lo establece la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), se realiza un sacrificio sanitario para evitar la diseminación de la enfermedad. Estas aves no pueden destinarse al consumo humano porque, durante su traslado, podrían contagiar a otras aves”, explicó.
“Venimos realizando vigilancia en los predios aledaños y, hasta el momento, no hemos detectado otros focos. Contamos con personal en campo para actuar de manera inmediata si se presenta algún nuevo episodio”, señaló.
Sobre el procedimiento de detección, explicó que primero se realiza una evaluación sanitaria del ave para verificar si presenta síntomas respiratorios, digestivos o neurológicos. “Si presenta algún síntoma, realizamos un muestreo mediante hisopado o una necropsia, en caso el animal haya muerto. Las muestras son enviadas al laboratorio oficial del Senasa, donde el descarte se realiza en menos de 24 horas para confirmar si porta el virus”, detalló.
Las medidas
Bonifaz indicó que una de las principales acciones será reforzar el control del traslado de aves y productos avícolas. “Sí habrá movilización de aves, pero únicamente si cuentan con un certificado de tránsito interno. Tanto los médicos veterinarios del Senasa como los médicos veterinarios autorizados por la institución emiten estos certificados, que garantizan que las aves han pasado por una inspección sanitaria y no presentan la enfermedad”, sostuvo.

“Está prohibido arrojar aves muertas en la vía pública o manipularlas sin autorización. Además, debe evitarse cualquier concentración de aves que no cuente con la autorización del Senasa”, añadió.
Asimismo, aseguró que el abastecimiento de productos avícolas y la seguridad alimentaria están plenamente garantizados en todo el país.
El impacto de la gripe aviar
En diálogo con El Comercio, Augusto Tarazona Fernández, médico infectólogo y jefe del Servicio de Infectología del Hospital Nacional Sergio E. Bernales, explicó que la influenza aviar es una enfermedad viral que afecta principalmente a las aves. “Ha afectado a millones de aves en distintos países, las cuales finalmente tuvieron que ser sacrificadas”, indicó.
“Es una enfermedad respiratoria que inicialmente afecta los pulmones de las aves y luego compromete el resto del organismo, provocando finalmente su muerte. También se han reportado mamíferos afectados, como vacas”, precisó.
Respecto a las cepas, explicó que existen varias variantes del virus, aunque la que genera mayor preocupación es la H5N1, especialmente el clado 2.3.4.4b, debido a su potencial epidémico.
¿Puede contagiar a humanos?
Tarazona Fernández señaló que existe el riesgo de que el virus pueda transmitirse a las personas. “Ya se han registrado cerca de mil casos en el mundo, principalmente en países como Indonesia y Egipto. El contagio puede ocurrir, pero generalmente en personas con contacto muy estrecho con aves enfermas, como criadores o quienes participan en su sacrificio”, explicó.
“Se ha identificado la posibilidad de contagio al consumir aves mal cocidas. Sin embargo, cuando la carne alcanza temperaturas superiores a los 70 grados centígrados, el virus muere. Si el alimento está bien cocinado, el riesgo de contagio desaparece”, afirmó.
Añadió que, hasta la fecha, no existe evidencia concluyente de transmisión sostenida entre personas. “Este virus utiliza un receptor que está presente en las aves y prácticamente no existe en el ser humano. Por eso, el virus tiene muchas dificultades para infectar a las personas y, hasta ahora, no se ha demostrado fehacientemente la transmisión de persona a persona”, indicó.

Hay vacunas
El infectólogo explicó que algunos países desarrollados mantienen vacunas de reserva, aunque estas aún no se utilizan de manera masiva porque el virus no representa, por ahora, un riesgo de propagación global.
“Esas vacunas podrían comenzar a utilizarse y distribuirse a otros países si, en algún momento, la enfermedad llegara a convertirse en una pandemia”, señaló.
Los síntomas y el tratamiento
Tarazona Fernández indicó que los síntomas son similares a los de un resfrío: fiebre, malestar general, dolor de cabeza, dolores musculares, tos y secreciones bronquiales.
Sin embargo, precisó que existe un elemento clave para sospechar de influenza aviar: el antecedente de haber estado en contacto con un criadero o con aves enfermas o muertas.

“No hay que automedicarse. Si una persona presenta estos síntomas y ha estado expuesta a aves enfermas o muertas, debe acudir de inmediato a un establecimiento de salud. Como el manejo inicial es similar al del COVID-19, el paciente será aislado mientras se confirma el diagnóstico y recibirá el tratamiento correspondiente”, concluyó.
Acciones para contener la enfermedad
El director del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú) del Ministerio de Salud, César Munayco Escate, informó a El Comercio que el sector Salud viene ejecutando acciones coordinadas con el Senasa. “Ya se desplazó un equipo del Minsa a Carabayllo y Cañete para investigar los casos. Venimos trabajando de manera conjunta con el Senasa”, indicó.
“Hasta el momento no tenemos ningún caso en humanos. Este virus circula en el Perú desde hace varios años. En 2022 y 2023 afectó tanto a aves marinas como a aves de corral. Murieron numerosos pelícanos, pingüinos y lobos marinos, además de registrarse brotes en zoológicos”, recordó.
“El riesgo para las personas es bajo, aunque existe. Hemos visto casos en Ecuador y Chile de personas que tuvieron contacto directo con aves enfermas, manipulando sangre, secreciones o mucosas. Por eso, el principal riesgo no está en consumir pollo, sino en criar aves o manipularlas sin protección”, precisó.

Munayco exhortó a la población a reportar inmediatamente al Senasa cualquier ave enferma o muerta, a través del teléfono 946 922 469 o del correo reporta.peru@senasa.gob.pe, además de acudir a un establecimiento de salud si hubo exposición.
Restaurantes
El representante de la Unión de Gremios y Asociaciones de Restaurantes del Perú, José Luis Silva Martinot, afirmó a El Comercio que la influenza aviar no se transmite mediante el consumo de alimentos preparados. “En el Perú no tenemos la costumbre de consumir carne de pollo cruda. Por eso, el contagio no ocurre al ingerir carne cocida”, señaló.
“La transmisión ocurre dentro de los corrales, de ave a ave, y no de ave a ser humano. Existen casos de contagio en personas, sí, pero son excepcionales”, indicó.
“Lo importante es no generar miedo en la población. Estamos seguros de que las empresas formales dedicadas a la crianza de aves están tomando todas las medidas de bioseguridad necesarias”, afirmó.

Por su parte, la vocera de la Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines, Blanca Chávez, indicó a El Comercio que los establecimientos están reforzando sus protocolos sanitarios.
“Estamos cocinando adecuadamente las carnes, desinfectando los huevos y extremando la limpieza de tablas, cuchillos y demás utensilios de cocina. Además, compramos únicamente a proveedores que nos garanticen productos de calidad. Eso nos da tranquilidad a nosotros y, sobre todo, a nuestros comensales”, concluyó.
Fuente: elcomercio.pe