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En medio del impacto económico que enfrenta el país por el fenómeno de El Niño, el gobierno entrante de Keiko Fujimori afronta el reto de acelerar obras y coordinar una respuesta que ayude a mitigarlo. A propósito de ello, cuatro líderes empresariales indican a Día1 las medidas indispensables para atender la emergencia y sus expectativas para el siguiente quinquenio.
1. ¿Qué considera vital en los primeros 100 días de gobierno para impulsar la economía?
Katerina Añaños, directora y gerenta general corporativa de ISM. El Perú ha demostrado una resiliencia inquebrantable, pero para alcanzar nuestro verdadero potencial necesitamos transformar la incertidumbre en confianza. En los primeros 100 días de gobierno, es vital priorizar la reactivación económica y la generación de empleo mediante un shock que destrabe inversiones y simplifique la burocracia. Sin embargo, nada de esto funcionará sin atender la principal amenaza: la inseguridad ciudadana. Hoy, la ola de extorsiones y el crimen organizado golpean duramente a los pequeños empresarios y bodegueros, quienes arriesgan su vida y capital. Necesitamos una estrategia frontal para devolver la paz a las calles. Asimismo, es crucial construir gobernabilidad con el Congreso, designar un gabinete técnico de alta credibilidad y recuperar la confianza en las instituciones del Estado. Solo así garantizaremos las condiciones para invertir sin temor y proyectar un futuro próspero.
Como líderes empresariales, sabemos que la estabilidad política es el cimiento del desarrollo. A esto se debe sumar un manejo preventivo e impecable de los conflictos sociales, priorizando el diálogo efectivo para que los grandes proyectos avancen generando beneficios reales para las comunidades. Esta nueva etapa debe marcar el inicio de una descentralización donde el talento y la industria se potencien equitativamente a nivel nacional.
Roque Benavides, presidente de Compañía Minera Buenaventura. El nuevo gobierno debe dar señales de estabilidad política, respeto a la institucionalidad y seguridad jurídica, con un equipo técnico sólido y con objetivos económicos concretos para destrabar la inversión y simplificar permisos, sin reducir estándares. También debe priorizar proyectos de impacto para generar empleo formal y dinamizar las economías regionales. Uno de los objetivos debe ser recuperar la capacidad de ejecución del Estado y coordinar de manera efectiva con los gobiernos regionales y locales, ya que el Perú cuenta con proyectos e inversiones importantes. Enfrentar la inseguridad es otro objetivo central. Esperamos que esta gestión sea lo más exitosa posible, especialmente en favor de los que más necesidades tienen. Estado, empresas y sociedad debemos trabajar articuladamente para generar oportunidades. La participación del sector privado es fundamental, coordinando con el gobierno y nuestras Fuerzas Armadas.
El gran desafío de los próximos años será, además, integrar al Perú. Es momento de repensar la descentralización, fortalecer las capacidades de los gobiernos regionales, mejorar la ejecución de la inversión pública y cerrar las brechas de infraestructura y servicios que aún separan a millones de peruanos.

Fernando Eguiluz, CEO de BBVA Perú. El Perú inicia esta nueva etapa desde una posición que muchos países quisieran tener: estabilidad macroeconómica, inflación controlada y una economía que ha demostrado resiliencia pese a varios años de inestabilidad política. Sin embargo, crecer alrededor del 3% no basta para reducir la pobreza, generar más empleo y cerrar las brechas sociales. El país tiene condiciones para crecer mucho más.
En los primeros 100 días serán fundamentales tres señales: (i) conformar un equipo de gobierno con capacidad técnica, experiencia y claridad sobre las prioridades; (ii) preservar la estabilidad macroeconómica y la disciplina fiscal, profundizando además el shock desregulatorio; y (iii) demostrar capacidad de ejecución, destrabando proyectos, acelerando la infraestructura y enfrentando con decisión la inseguridad y la informalidad.
El país no necesita empezar de cero: necesita preservar lo que funciona, corregir lo que no da resultados y recuperar una visión de largo plazo. Un buen inicio permitirá que la inversión recupere dinamismo y que el Perú vuelva a crecer más cerca de su verdadero potencial.

Adriana Giudice, CEO de Austral Group. Es imprescindible que se eliminen las trabas burocráticas, desterrando procedimientos y trámites innecesarios que no generan valor alguno al desarrollo del país. Todas las entidades del Estado deben responder a una misma estrategia: impulsar la competitividad y el desarrollo sostenible que nuestro país requiere, con el objetivo final de lograr un crecimiento más inclusivo que genere bienestar a todos los peruanos.

2. ¿Qué medidas son urgentes en este corto plazo para mitigar el impacto del fenómeno de El Niño?
Katerina Añaños, ISM. El Fenómeno de El Niño nos exige pasar de una gestión reactiva a una netamente preventiva, pues cada sol que invertimos en prevención evita mayores pérdidas. A corto plazo, la prioridad absoluta debe ser declarar una emergencia preventiva que asegure financiamiento inmediato, evitando retrasos administrativos. Es urgente acelerar la descolmatación de ríos e instalar un comando único de respuesta ágil liderado desde la Presidencia del Consejo de Ministros. Paralelamente, debemos desplegar maquinaria de manera anticipada y proteger la infraestructura crítica, asegurando la operatividad de las vías y centros de salud a nivel nacional. Desde la visión empresarial, necesitamos proteger la economía diaria: urge implementar fondos de emergencia para salvaguardar el capital de los pequeños negocios y bodegas, defendiendo así la estabilidad de millones de familias peruanas.
Las crisis climáticas ponen a prueba nuestra solidaridad. Como parte del sector privado, estamos comprometidos a colaborar activamente contribuyendo a fortalecer la cadena de suministro, que los productos de primera necesidad lleguen a las zonas más vulnerables y no se rompa la continuidad logística. Mitigar este impacto es un desafío conjunto donde la empresa privada, la sociedad civil y las autoridades deben trabajar de la mano con total transparencia.
“Confiamos en la capacidad de recuperación del mercado desde el sector de consumo masivo”
Roque Benavides, Buenaventura. Enfrentar el fenómeno de El Niño implica trabajar desde ya para identificar zonas vulnerables, acelerar la limpieza y descolmatación de ríos, reforzar defensas ribereñas y revisar la condición de carreteras, puentes, centros de salud y sistemas de agua que puedan verse afectados. El nuevo gobierno debe garantizar los recursos y la capacidad operativa de forma articulada con las regiones y municipios para responder con rapidez. Cada sol invertido en prevención significa cuidar vidas y evitar costos económicos mayores para el país.
“Enfrentar la inseguridad es un objetivo central. Otro gran desafío para los próximos años será integrar al Perú”
Fernando Eguiluz, BBVA Perú. El fenómeno de El Niño será una de las primeras pruebas para el nuevo gobierno. No estamos frente a un riesgo desconocido, por lo que la prioridad debe ser actuar con anticipación y no esperar a que ocurran las emergencias. En el corto plazo, será fundamental intervenir las zonas más vulnerables, acelerar la limpieza de ríos y quebradas, asegurar el funcionamiento de los sistemas de drenaje y garantizar la continuidad de los servicios esenciales. Igualmente importante será la coordinación entre el gobierno nacional, los gobiernos regionales, las municipalidades, las Fuerzas Armadas y el sector privado. Una prevención bien ejecutada no solo protege vidas y reduce pérdidas económicas, sino que también fortalece la confianza en la capacidad del Estado para anticiparse y responder con eficacia.
“El país necesita preservar lo que funciona, corregir lo que no da resultados y recuperar una visión de largo plazo”
Adriana Giudice, Austral Group. De manera urgente, acelerar la gestión pública en proyectos indispensables y que sean factibles de ser concluidos antes de que el fenómeno de El Niño impacte fuertemente al país. En paralelo, el gobierno deberá estar preparado para afrontar la emergencia civil y sanitaria, poniendo foco, desde el primer día a los siguientes aspectos: en primer lugar, nombrar un responsable con la capacidad y autoridad suficiente para articular con todo el Estado y la coordinación con el sector privado. Como segunda prioridad, es necesario implementar un sistema de alerta temprana para movilizar a las personas fuera de las zonas de peligro. En tercer lugar, se deben reforzar los servicios de salud, aeropuertos, vías de acceso y definir lugares de refugio en las zonas que serán más afectadas. Y, en cuarto lugar, hay que apostar por la creación de un centro de operaciones en el que se puedan geolocalizar todos los recursos disponibles y definir su mejor aplicación.
La atención de esta emergencia es tarea de todos, y por ellos el Estado debe convocar al sector privado y liderar los esfuerzos comunes, trabajando en conjunto como una sola fuerza para optimizar los alcances de las intervenciones.
“La atención de El Niño es tarea de todos. El Estado debe convocar al sector privado y liderar los esfuerzos comunes”
3. Considerando el cambio de mando: ¿qué espera para su sector a corto y mediano plazo?
Katerina Añaños, ISM. Nuestras expectativas en el sector de consumo masivo son optimistas porque confiamos plenamente en la capacidad de recuperación del mercado nacional. En Industrias San Miguel siempre hemos apostado por el país, hemos invertido y lo seguiremos haciendo. Un entorno predecible es fundamental para que la industria siga expandiéndose, generando empleo formal y de calidad. Si logramos articular políticas públicas que fomenten la competitividad, protegeremos la inmensa cadena de valor que sostiene a miles de emprendedores. Estamos seguros de que el sector consumo retomará sus niveles históricos de dinamismo, consolidándose como un motor clave de desarrollo.
Mirando al mediano plazo, mantenemos firme la convicción de seguir dinamizando el mercado. Nuestro compromiso es continuar innovando para ofrecer productos de alta calidad que se adapten a la realidad y necesidades de los hogares peruanos. Si el Estado asume su rol promotor, nuestro sector no solo llevará bienestar a cada rincón del país, sino que nos permitirá seguir expandiendo nuestra huella emprendedora a nivel internacional.

Roque Benavides, Buenaventura. La minería representa alrededor del 69% de las exportaciones, el 15% del PBI, parte importante de la inversión nacional, recursos tributarios que benefician a las regiones, entre otros. El nuevo gobierno debe empezar a destrabar proyectos, priorizar la lucha contra la minería ilegal y mejorar la coordinación entre las entidades responsables de evaluar los permisos. También debe apuntar a la construcción de un marco normativo predecible y competitivo, que preserve estándares ambientales y sociales, pero que reduzca, a la vez, duplicidades y demoras injustificadas. Si logramos fortalecer la institucionalidad, promover el diálogo con las comunidades y generar infraestructura y servicios de forma descentralizada, podremos atraer inversiones, crear empleo formal y transformar nuestra riqueza geológica en desarrollo sostenible para más peruanos.
Nuestras expectativas son positivas: debemos trabajar juntos para sacar adelante los proyectos. El Perú es el país que tiene más yacimientos conocidos que no están en producción, sobre todo de cobre. Es una súper oportunidad.

Fernando Eguiluz, BBVA Perú. El sistema financiero peruano es sólido y está preparado para acompañar una etapa de mayor inversión y crecimiento. En el corto plazo, esperamos que una mayor predictibilidad política y económica permita que familias y empresas retomen decisiones de inversión que han postergado.
En el mediano plazo, el gran desafío será ampliar el acceso al sistema financiero formal. Para ello será fundamental combinar la capacidad de la banca con políticas que impulsen la formalización, fortalezcan a las pymes, promuevan la educación financiera y favorezcan la innovación. En esa línea, un régimen permanente de garantías estatales, diseñado con criterios de sostenibilidad fiscal, distribución de la banca y adecuada gestión de riesgos, podría facilitar el acceso de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipyme) al crédito y promover una mayor inversión productiva.
Desde BBVA seguiremos apostando por el Perú, invirtiendo en tecnología y utilizando los datos y la IA para ofrecer mejores soluciones. La banca puede acelerar el crecimiento, pero para que el crédito se expanda de forma sostenible requerimos más inversión, empleo formal y un entorno que genere confianza.

Adriana Giudice, Austral Group. Dado que nuestro sector ya se encuentra afectado, es urgente fortalecer la capacidad científica del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) para un monitoreo oceanográfico continuo que permita decisiones oportunas frente a la variabilidad climática y, así, identificar y aprovechar con rapidez las ventanas favorables de pesca de las diferentes especies. Asimismo, se debe reactivar la pesca de anchoveta en el sur con una regulación adecuada, e impulsar la industria atunera. La pesca industrial genera 250 mil empleos directos e indirectos, y más de 3.500 micro y pequeñas empresas (mypes) dependen de su cadena de valor.
Cada decisión oportuna del Estado se traduce en ingresos para miles de familias en la costa. Esperamos que el gobierno entrante base sus decisiones en aspectos científicos y de aprovechamiento sostenible de los recursos, y no en posiciones políticas impulsadas muchas veces por intereses particulares.

Fuente: elcomercio.pe