- Fue secuestrado, torturado y hoy su expareja está prófuga tras ser sentenciada a cadena perpetua en Trujillo: La pesadilla de Iván Díaz
- Un Fenómeno El Niño de gran intensidad se acerca: ¿Cuándo llegaría el ‘Súper Niño’, los sectores afectados y los escenarios posibles de desastre?
En medio del caos vehicular que existe en las vías y los altos índices de contaminación ambiental, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) decidió ampliar, hasta el 2031, el periodo de circulación en Lima y Callao de combis, microbus y buses antiguos en el sector del transporte público, muchos de los cuales ya superan los 30 años de antigüedad.
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) señaló que dicha decisión busca garantizar la prestación del servicio de transporte público. “Esta medida se da a solicitud de la ATU luego de realizar una exhaustiva evaluación técnica, la cual identificó que, de no ampliar la permanencia de dichas unidades, se generarían brechas en la continuidad y la oferta del servicio, afectando directamente a la ciudadanía”, afirmó la entidad.
La ATU precisó que el nuevo “Cronograma del Régimen Extraordinario de Permanencia para los vehículos destinados al servicio de transporte terrestre regular de personas para Lima y Callao” será aplicable solo a los vehículos que, a la fecha de publicación de la norma, se encuentren habilitados y que cumplan con las estrictas condiciones de acceso y permanencia establecidas en el Reglamento Nacional de Administración de Transporte (RNAT).
A continuación el nuevo cronograma de las fechas límite de permanencia:
Para vehículos de la categoría Microbús:
•Año modelo 1993 al 2001: Hasta el 31 de diciembre de 2026.
• Año modelo 2002 y 2003: Hasta el 30 de junio de 2027.
• Año modelo 2004 al 2006: Hasta el 31 de diciembre de 2027.
• Año modelo 2007: Hasta el 30 de junio de 2028.
• Año modelo 2008: Hasta el 30 de junio de 2029.
• Año modelo 2009: Hasta el 31 de diciembre de 2029.
• Año modelo 2010: Hasta el 31 de diciembre de 2030.
• Año modelo 2011: Hasta el 30 de junio de 2031.
Para vehículos de las categorías Minibús y Ómnibus urbano:
• Año modelo 1990 y 1991: Hasta el 31 de diciembre de 2026.
• Año modelo 1992: Hasta el 30 de junio de 2027.
• Año modelo 1993: Hasta el 31 de diciembre de 2027.
• Año modelo 1994: Hasta el 30 de junio de 2028.
• Año modelo 1995 y 1996: Hasta el 31 de diciembre de 2028.
• Año modelo 1997 y 1998: Hasta el 30 de junio de 2029.
• Año modelo 1999 y 2000: Hasta el 31 de diciembre de 2029.
• Año modelo 2001 al 2004: Hasta el 30 de junio de 2030.
• Año modelo 2005 y 2006: Hasta el 31 de diciembre de 2030.
• Año modelo 2007: Hasta el 30 de junio de 2031.
• Año modelo 2008: Hasta el 31 de diciembre de 2031.
Edwin Derteano, presidente de la fundación Transitemos, consideró como una “involución” la decisión de las autoridades de ampliar el tiempo de circulación de unidades de transporte público, ya que muchas de ellas tienen más de 30 años de antigüedad y se encuentran en pésimas condiciones.
“Hemos hecho una nueva involución hacia la antigüedad de los vehículos, ya que se está prolongando la agonía de combis y buses viejos hasta el 2031. El parque vehicular del Perú tiene una antigüedad promedio de 14.5 años, es decir, hay vehículos de más de 30 años que todavía circulan”, señaló Derteano a El Comercio.
Advirtió que esta situación acentúa la calificación de que Lima es una de las ciudades más contaminadas del mundo y la que tiene el peor tráfico vehicular de Latinoamérica. Aseveró que tales decisiones de las autoridades terminan afectando directamente al pasajero.
“Al transporte público lo están llevando a que siga siendo cada vez de peor calidad, más consumidor de combustible, más contaminante, más peligroso. Se siguen poniendo de acuerdo las autoridades y los transportistas para estar de espaldas al pasajero. La razón de ser del transporte no es el transportista, es el pasajero”, refirió.

“Esto evidencia que nos están condenando a seguir teniendo el peor transporte del continente, ya que en estas condiciones qué inversionista va a querer invertir en buses en un corredor donde la unidad quedará atrapada en este tráfico de combis, colectivos, microbuses”, agregó.
Derteano indicó que hace décadas las autoridades toman decisiones en el transporte público que afectan más la movilidad de los ciudadanos, ya que se permite la circulación de vehículos cada vez más pequeños. “No paramos de involucionar en el transporte urbano. La primera involución ha sido en cuanto al tipo de vehículo, ya que hemos pasado de los buses con paraderos grandes que teníamos hasta los años 70 a vehículos cada vez de menor dimensión, como microbuses, custer, combis, colectivos, taxis y mototaxis”, añadió.
“Lima, en vez de moverse con poca cantidad de buses grandes, lo hace con muchos vehículos pequeños que ya no se mueven por la misma congestión que ellos producen”, afirmó.
Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, señaló que sí debe existir un límite en la antigüedad de los vehículos que brindan servicio público, ya que muchas unidades llevan circulando más de 25 años, pero remarcó que el Estado debe fomentar la renovación del parque automotor.
“Todo programa de erradicación de vehículos en el transporte público por el factor de antigüedad debe ir acompañado de un plan de reactivación, señaló Ojeda a El Comercio.
El dirigente advirtió que el plan de renovación de las unidades de transporte se ha detenido por el impacto de las extorsiones, el precio de los combustibles y el déficit de choferes, lo que eleva los gastos operativos. Ante ello, planteó que se otorgue beneficios tributarios a los transportistas que compren vehículos nuevos y recordó que el plan de chatarreo no ha funcionado.
“Si bien es necesario establecer una antigüedad vehicular, esta a su vez tiene que ir con un programa de reactivación del parque automotor, como beneficios, ya sea por devolución o subsidios, para los que compren vehículos nuevos. Aquellos que van a pagar por vehículos nuevos que sobrepasan los 150 mil dólares deben tener un programa de reactivación y un programa de entrega y chatarreo de los vehículos antiguos”, afirmó.

“El programa de chatarreo no es atractivo para los conductores, no hay un tema económico amigable, no hay un beneficio tributario para la compra de vehículos nuevos, ya que si se quiere renovar el parque automotor no solo es una tarea de privado, es también una tarea del Estado”, agregó.
Ojeda indicó que es necesaria la participación de las autoridades, pues recordó que un bus de transporte urbano cuesta de 150 mil a 170 mil dólares, y la unidad que funciona a GNV tiene un precio cercano a los 200 mil dólares.
Informó que el 70% de la flota de transporte urbano de Lima y Callao funciona a diésel, mientras que el 30% ha cambiado de motor, pero no ha tenido ningún beneficio, por lo que consideró se debería extender su autorización de circulación hasta que recupere su inversión.
Respecto a la llegada de buses eléctricos, el dirigente explicó que el Estado debe incentivar la compra de dichas unidades, tal como ocurre en otros países, pues tienen un costo unitario de 240 mil dólares. Además, indicó que se necesitan zonas de abastecimiento.
El parque automotor en el Perú envejece y eso tiene un costo económico y ambiental, ya que actualmente los vehículos de carga y transporte tienen más de 10 años de antigüedad, lo que implica un mayor consumo de combustible y más contaminación, afirmó Stephani Maita, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE)
Maita alertó que las conversiones a gas natural han caído debido, en parte, a la reducción del financiamiento público y al limitado acceso al crédito, pese a que el GNV es más barato y menos contaminante.
Si bien resaltó que las ventas de vehículos híbridos y eléctricos vienen creciendo, pero remarcó que apenas representan el 5% del total. En el caso transporte público eléctrico, en el país hay apenas 60 buses eléctricos
Fuente: elcomercio.pe