Ideas para reconstruir el Ministerio de Cultura: “Un ministerio no debe ser un botín para una guerra entre partidos políticos”

Ante el inicio de un nuevo gobierno en el Perú, convocamos a voces destacadas del sector cultura en el Perú y les propusimos un debate en torno a las siguientes preguntas: Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro y cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA).

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Estas fueron sus respuestas.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

La prioridad debe ser fortalecer la institucionalidad del sector y articular el trabajo con los gobiernos regionales, las municipalidades, la empresa privada y la sociedad civil. Es necesaria la participación de los ciudadanos en la vida cultural, impulsar la creación artística y preservar nuestro patrimonio. Pero, sobre todo, debemos asumir que la cultura no es un gasto, sino una inversión: genera desarrollo, dinamiza el turismo, crea empleo, fortalece la educación, el desarrollo, favorece la salud mental y contribuye a una sociedad más integrada y consciente de sí misma.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

El MUNA debería convertirse en el gran museo nacional que el Perú merece. Su apertura no debe verse únicamente como la inauguración de una infraestructura, sino como la puesta en marcha de un proyecto cultural de alcance nacional. Debe ser un espacio vivo para la investigación, la educación y el encuentro con nuestra historia. Un museo de esta magnitud fortalece la identidad de nuestra nación, proyecta la imagen del Perú ante el mundo y demuestra que invertir en cultura es invertir en el futuro del país.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

El ministro Beingolea podría empezar por una decisión, para el Perú, revolucionaria: nombrar a personas que conozcan el sector cultural. Parece una obviedad, pero la experiencia demuestra que no lo es. Después tendría que decidir si quiere administrar una oficina o conducir una política pública. Son dos trabajos distintos. Si opta por el segundo, tendrá que escuchar mucho más a quienes hacen cultura que a quienes solo hablan de ella en las ceremonias.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

El MUNA se ha convertido en una metáfora involuntaria del Estado peruano: somos capaces de construir un museo extraordinario y, al mismo tiempo, dejarlo esperando el momento de convertirse en museo. No conozco una imagen más elocuente del divorcio entre la obra pública y el servicio público. El ministro Beingolea tiene la gran oportunidad de corregir ese absurdo. A veces gobernar consiste, simplemente, en hacer que las cosas sirvan para aquello para lo que fueron construidas.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

La primera prioridad debe ser la apertura. Un ministerio de cultura no debe ser un botín o una herramienta para una guerra entre partidos políticos. El punto de partida es tomar conciencia de su misión, una que va más allá de lo coyuntural. Otra prioridad debería ser la creación de una Cinemateca Nacional, ya que somos el único país de América Latina que no cuenta con una. Es como no tener una Biblioteca Nacional. Esta prioridad tiene que ver con la preservación y el rescate de nuestra memoria audiovisual. Una tercera prioridad debería ser el apoyo a bibliotecas, cinematecas regionales, y centros culturales al interior del país.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

El MUNA debería tener un lugar central en la vida del país. El problema es que el lugar que tiene está cerrado. Dice en su página web: “cerrado temporalmente”. Ya lleva años así. Es realmente trágico. Lo primero que tiene que pasar es que empiece a funcionar, que abra sus puertas. Luego, tomando el ejemplo de la última Feria del Libro, se tendría que implementar un sistema de transporte público y gratuito, para llevar a la ciudadanía al MUNA (ya que se trata de un museo nacional mal ubicado, alejado de la población). Por último, debería crearse y difundirse un gran sistema o circuito de museos nacionales y privados a nivel nacional, en paralelo a un sistema de bibliotecas, cinematecas, y centros culturales.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

Las prioridades son mucha y ellas, a su vez, se ramifican. Me atrevería a señalar lo siguiente, sin que al enumerar, esté asignando una urgencia mayor, pues todo es de urgente atención: Evaluar, en su totalidad, al personal del sector; tanto de Lima como de la Direcciones Desconcentradas; redefinir el sentido del LUM sin que ello signifique otra cosa que darle un contenido que incluya los diversos aspectos, actores activos y pasivos así como a los que han sufrido las consecuencias del terrorismo. La verdad implícita en una visión amplia es la que le dará al LUM un sentido de realidad y de razón de ser; ver de ordenar las responsabilidades propias del Ministerio de Cultura pues debe salir de su exclusivo ámbito el tema de la “consulta previa”. Asimismo, Machu Picchu requiere de una atención prioritaria y allí debe recuperarse la autoridad del Estado, y, por supuesto, potenciar el estímulo a la cultura viva.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

En tanto “existe” podría pensarse en el uso estratégico de ese espacio. Debe ser, antes que nada, recibido formalmente por el Estado Peruano y luego podría pensarse en su uso alternativo como un centro de restauración del más alto nivel, incluyendo talleres y escuela que le recupere al Perú el haber sido la matriz y eje de la restauración a nivel de Latinoamérica. Un cambio de uso obligaría, necesariamente, a potenciar de manera radical al Museo Nacional de Pueblo Libre que lleva demasiados años cerrado y pensar en la existencia de muy importantes museos nacionales regionales.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

La agenda del Ministerio de Cultura debe incluir: solucionar la saturación turística de Machu Picchu y acabar con los conflictos mafiosos de ventas de entradas. Gestionar con urgencia la nueva sede para el AGN aún con una catalogación deficiente de su patrimonio documental. Implementar el saneamiento físico-legal del patrimonio arqueológico amenazado por la minería ilegal y los traficantes de terrenos. El MC debe invertir y promover investigaciones científicas de alto nivel que incluyan excavaciones arqueológicas, digitalización de archivos y publicaciones históricas con concursos a nivel nacional.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

El MUNA es una papa caliente. En setiembre del 2023 la ministra de cultura Leslie Urteaga denunció el robo de los equipos de infraestructura técnica del museo para su climatización y drenaje. Hablamos de 9 toneladas de equipos valorizados en casi un millón de soles. El museo carece de un buen sistema de seguridad, carece de un servicio de transporte público, no tiene un ecosistema institucional y urbano para que pueda funcionar como un museo nacional. Aún no se decide qué tipo de museo debe de ser y sin conectividad ni contenido es un proyecto de gran envergadura que debería convocar a museólogos, arqueólogos e historiadores para darle urgentemente una salida viable y necesaria.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

De cara al futuro, el nuevo ministro debería priorizar la protección del patrimonio precolombino y virreinal frente al Fenómeno del Niño en lo inmediato, reactivar las actividades del Gran Teatro Nacional y promover actividades en el espacio público, con la finalidad de conectar a la ciudadanía.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

En las circunstancias actuales de inacción y posible gestión futura debido a los múltiples errores de concepción del MUNA, y en vista de la falta de un espacio adecuado para albergar el archivo de la nación, este podría ocupar este rol y salvar al archivo de una itinerancia muy azarosa y riesgosa.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

No debe retrocederse en las garantías de los derechos culturales y de los pueblos indígenas y afroperuanos. Es necesario construir alianzas amplias bajo objetivos claros que articulen recursos públicos y privados, atrayendo nuevas fuentes de financiamiento.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

Debe atenderse los problemas del MUNA en su infraestructura y accesibilidad. No son menores y requerirán nuevas inversiones. Y debe crearse una oferta atractiva, que no se limite al museo, que haga viable su sostenimiento.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

Intervenir en políticas nacionales con igual peso que los demás sectores para garantizar estrategias de desarrollo respetuosas con nuestro país diverso. La destrucción de lugares culturales en favor de la producción es un lugar común. Incorporar a profesionales con experiencia en procesos socioculturales contemporáneos para crear un observatorio que haga un seguimiento informado y actualizado de las políticas culturales. Intervenir seriamente en los municipios distritales o provinciales (de Lima y regiones) que son un espacio dinámico para identificar y preservar temas de memoria (p.e. la vida del barrio, la transmisión de conocimientos tradicionales, los procesos migratorios internos, desaparición de lenguas, economías culturales, identidad, y tantos más). Crear un fondo para subsidiar a los grandes maestros abandonados económicamente. Mucho tema artesanal se patrimonializa, a veces sin ningún criterio, pero no se hace nada más.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

Lo del MUNA me parece muy complicado, fue un error desde el inicio. Tomar en cuenta que no debe de competir en calidad de museo nacional con el museo de sitio Pachacamac. Los visitantes nunca van a tener tiempo para visitar ambos lugares. Acondicionar los espacios para la nueva Biblioteca nacional que no tiene aún un lugar donde depositarse y atender. Convertirla en una escuela de restauración altamente especializada; traer a los mejores restauradores de otros países para capacitar a nuestros estudiantes; alojar a los estudiantes que pudieran venir de provincias y concentrarlos en ese espacio. Un depósito climatizado para los fondos del MNAAHP u otros museos que no tengan lugar en sus propios locales.

¿Cuál cree que es la agenda de prioridades que debería seguir el nuevo ministro?

La principal prioridad del nuevo ministro debería ser evitar un mayor debilitamiento de la institucionalidad del Ministerio de Cultura. Ello pasa por implementar la Política Nacional de Cultura al 2030 y las demás políticas nacionales del sector, asegurando que las decisiones de gestión se sustenten en evidencia. También será indispensable fortalecer servicios públicos que han contribuido a promover los derechos culturales, como los Estímulos Económicos para la Cultura. Mientras el Perú destinó alrededor de US$ 8,4 millones anuales a subvenciones culturales y cinematográficas, Chile asignó seis veces más y México casi nueve veces más. Pese a esa brecha, estos instrumentos han acompañado la descentralización de la producción cultural y el crecimiento de sectores como el cine regional, por lo que debilitarlos supondría retroceder en una de las políticas más relevantes desarrolladas por el ministerio en las últimas dos décadas. Al mismo tiempo, el nuevo gobierno podría dejar un legado importante mediante una agenda orientada a ampliar la inversión privada y fortalecer la competitividad de las industrias culturales y creativas. Ello requiere decisiones que trascienden al Ministerio de Cultura e involucren a otros sectores del Estado, como la creación de un Centro de Innovación Tecnológica (CITE) para las industrias culturales y creativas, la ampliación de los servicios de innovación, desarrollo empresarial e internacionalización de Produce hacia las empresas culturales, el fortalecimiento de la Comisión Fílmica para atraer producciones internacionales, la eliminación de barreras como la doble tributación que enfrentan empresas que operan en mercados globales y el desarrollo de mecanismos que faciliten la inversión privada en la conservación y puesta en valor del patrimonio cultural, como complemento a la imprescindible intervención del Estado. Asimismo, será importante fortalecer la implementación del enfoque intercultural en los servicios públicos y renovar las estrategias de prevención y lucha contra el racismo. Finalmente, también será necesario replantear las estrategias de desarrollo de públicos para incrementar la asistencia a museos y sitios patrimoniales, que según la ENAPRES se ha mantenido estancada en torno al 11 % y 15 % de la población, respectivamente.

¿Dentro de esa agenda, cuál debe ser el lugar del hoy inactivo Museo Nacional del Perú (MUNA)?

El MUNA también pone de relieve la necesidad de fortalecer la gestión de la inversión pública en el sector Cultura. Además de transferir el proyecto a la Dirección General de Museos para culminar su museografía e iniciar su funcionamiento, será indispensable fortalecer la Unidad Ejecutora N.° 008 para mejorar la formulación, ejecución y supervisión de proyectos de inversión. Considerando las amplias brechas de infraestructura y acceso a servicios culturales identificadas por el propio ministerio, contar con una unidad ejecutora más sólida es una condición para ampliar la inversión pública y acelerar el cierre de esas brechas.

Fuente: elcomercio.pe

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