El viernes por la mañana, el dólar cotizó en S/ 3,45; el jueves acabó en S/ 3,406. La Bolsa de Valores de Lima mostró un retroceso de 5,5%. ¿Nerviosismo? Saque usted, querido lector, sus propias conclusiones.
Desde esta columna enlistamos algunos de los escenarios que enfrentará quien se haga del sillón de Pizarro. No las ordeno ni por nivel de urgencia ni por relevancia.
1. El Niño Costero: los reportes internacionales alertan sobre la gravedad de su impacto. Países vecinos ya vienen planificando (desde lo público y lo privado) acciones preventivas a tomar para minimizar su impacto.
2. Disciplina fiscal y presupuesto público: Considerando la configuración bicameral y las promesas de campaña de los partidos políticos que asumirán, será vital para el Ejecutivo impartir rigor y frialdad en el gasto público por el bien de todos los peruanos, pero, sobre todo, por el bien de los más vulnerables.
3. Leyes aprobadas de alto costo: la ley de pensiones para los maestros, los mayores beneficios salariales para los trabajadores CAS y la modificación del régimen pensionario militar policial son 3 ejemplos recientes que el nuevo titular del MEF deberá enfrentar en el periodo 2026-2031.
4. Las elecciones de gobiernos regionales y distritales: una nueva configuración de poder descentralizado puede ser un talón de Aquiles para la nueva gestión presidencial. Conocidas demandas de recursos, promesas de campaña y, como siempre, convulsión social, hacen parte de un proceso electoral marcado por alianzas afines a los partidos ubicados ya en el Legislativo.
5. El déficit fiscal: ¿qué significa la decisión de no mover la regla del déficit fiscal? Una mayor presión y ansiedad por incrementar la recaudación. Y, ¿cuál es la manera más efectiva y rápida de hacerlo? En los últimos años, el camino ha sido la modificación y/o ajuste del ISC. ¿El riesgo? Parches tributarios de corto plazo y una mayor percepción de inestabilidad para la inversión privada.
Estos puntos tienen una mirada estrictamente económica. Sin embargo, será inviable atenderlos y gestionarlos de manera eficiente sin pactos políticos para ordenar lo pendiente. Paralizarnos o negar oportunidades de articulación tendrá un costo alto que pagaremos todos. Para el atajo del populismo, el tipo de cambio y la bolsa serán el primer termómetro de un problema mayor. Si se opta por la seriedad, el Perú todavía tiene margen para sorprender positivamente.
Fuente: elcomercio.pe