La fiesta marroquí que dejó sin baile a Brasil: lo que no se vio de la ‘Canarinha’ en New Jersey, el show de Neymar y los dos peruanos que celebraron con Vinícius

A diferencia de lo previsto, lo primero que encontramos en los alrededores del New York New Jersey Stadium no fueron brasileños ni marroquíes, sino dos peruanos. Padre e hijo, residentes en New Jersey, llegaron para alentar a Brasil por considerarlo un hermano sudamericano. Eso sí, sin renunciar a sus raíces: ambos lucían camisetas y banderas peruanas mientras se mezclaban con la multitud amarilla que comenzaba a rodear el estadio.

LEE: Brasil tuvo un amargo empate frente a Marruecos en el Mundial 2026 | CRÓNICA

Más allá de la invasión marroquí que la noche anterior tomó Times Square con más de dos mil hinchas celebrando y cantando por las calles de Manhattan, la diferencia numérica se hizo evidente conforme avanzaba la tarde. Los aficionados brasileños fueron adueñándose de cada acceso al recinto y terminaron imponiendo condiciones en las tribunas. De los poco más de 80 mil espectadores presentes, cerca del 70% vistió de amarillo, mientras que el rojo marroquí ocupó el porcentaje restante.

Entre la multitud también apareció una figura imposible de ignorar. Vestido con la camiseta de Brasil y rodeado por un amplio cordón de seguridad, el influencer Speed acaparó tantas miradas como algunas de las leyendas presentes en el estadio. El creador de contenido, que años atrás conquistó Lima y hasta fue nombrado alcalde por un día durante su visita, se convirtió en uno de los personajes más fotografiados de la jornada. Su presencia generó tanta expectativa como la de invitados de lujo como Ronaldo y Zinedine Zidane, también ubicados en distintos sectores del recinto.

Dentro del campo, el primer tiempo respondió a la intensidad que se vivía fuera de él. Brasil y Marruecos protagonizaron un intercambio constante de ataques, con ocasiones en ambas áreas y un ritmo que pocas veces dio respiro. El 1-1 con el que se fueron al descanso terminó reflejando lo que se había visto sobre el césped.

En las tribunas, la balanza también parecía inclinarse hacia la Canarinha. Cada recuperación, cada llegada al área y cada decisión arbitral generaba una reacción inmediata de los miles de brasileños presentes. Los aplausos, silbidos y cánticos bajaban desde todos los sectores del estadio. Del otro lado, los marroquíes intentaban responder con la misma energía, pero el peso de la mayoría amarilla terminaba imponiéndose una y otra vez.

Brasil vs. Marruecos. (Foto: Getty Images)

Quien se robó el show fue Neymar, ausente por lesión en Brasil, pero quien más fue aplaudido y celebrado en el estadio. El más buscando para las fotos y los saludos y también el más extrañado debido a un equipo falto de ideas y lejalo al fútbol alegre y agresivo que representa a ese país.

El ambiente, sin embargo, nunca perdió el tono festivo. Familias enteras, grupos de amigos y aficionados llegados desde distintos puntos de Estados Unidos convivieron durante toda la jornada en una de las postales más representativas de este Mundial. Un estadio repleto, dos culturas futboleras muy distintas y una atmósfera que confirmó que, cuando rueda la pelota, Nueva York y Nueva Jersey como Río de Janeiro.

Fuente: elcomercio.pe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *