Científicos experimentan con un laser de plasma que podría ser usado por astronautas para matar bacterias en la Luna y Marte

Mantener la higiene fuera de la Tierra figura entre los desafíos de las misiones espaciales. Mientras agencias y empresas desarrollan cohetes, módulos habitables y sistemas de soporte vital para llevar seres humanos a la Luna y Marte, otro problema exige soluciones innovadoras: controlar la proliferación de bacterias en entornos donde el agua es un recurso extremadamente limitado.

Los científicos probaron un dispositivo portátil capaz de generar un chorro de plasma que elimina microorganismos presentes en tejidos sin necesidad de agua ni productos químicos. La tecnología podría ayudar a proteger la salud de las tripulaciones que pasen meses o incluso años lejos de la Tierra.

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¿Por qué los astronautas necesitarán nuevas formas de eliminar bacterias?

En la actualidad, los astronautas de la Estación Espacial Internacional utilizan la misma ropa varios días hasta que resulta demasiado sucia. Después, las prendas se desechan y terminan destruyéndose al reingresar a la atmósfera terrestre. Sin embargo, ese método no será viable en expediciones de larga duración hacia la Luna o Marte, donde los suministros llegarán con mucha menos frecuencia.

Un trozo de tela de camisa blanca siendo limpiado con plasma frío. Foto: University of Alabama

Un trozo de tela de camisa blanca siendo limpiado con plasma frío. Foto: University of Alabama

La presencia constante de seres humanos dentro de hábitats cerrados crea condiciones favorables para la acumulación de microorganismos. Sofás, camas, ropa y otros materiales textiles pueden convertirse en reservorios de bacterias transportadas por la piel. Aunque gran parte de estos organismos resulta inofensiva, diversas investigaciones han mostrado que algunos microbios modifican su comportamiento en microgravedad y podrían aumentar los riesgos para la salud o incluso afectar componentes metálicos de las naves mediante procesos de corrosión.

"Imagina un sofá donde se sientan seis astronautas, o la cantidad que sea, día tras día. ¿Cómo se mantiene desinfectado para que no se contagien gérmenes entre ellos?", explicó Gabe Xu, profesor de la Universidad de Alabama y director del experimento de laboratorio, a Live Science. "Es un problema complejo, pero es algo que sin duda tendremos que abordar".

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¿Cómo funciona el chorro de plasma?

Para evaluar la eficacia de la técnica, Xu colaboró con la microbióloga Chelsi Cassilly, ingeniera de protección planetaria de la NASA. El equipo tomó una camiseta común de algodón, la dividió en pequeñas muestras y las contaminó con Staphylococcus caprae, una bacteria habitual en la piel humana que también ha aparecido en la Estación Espacial Internacional.

Una camiseta de algodón cortada en muestras e inoculada con bacterias de la piel. Foto: Universidad de Alabama

Una camiseta de algodón cortada en muestras e inoculada con bacterias de la piel. Foto: Universidad de Alabama

Los investigadores aplicaron sobre los tejidos un fino chorro de plasma de color violeta generado por un dispositivo del tamaño aproximado de un teléfono móvil. Este plasma produjo especies reactivas de oxígeno y nitrógeno capaces de atravesar las fibras textiles y destruir las membranas celulares de las bacterias mediante estrés oxidativo.

Las pruebas, que duraron entre 30 segundos y cinco minutos, mostraron una eliminación de microorganismos superior a la obtenida con métodos actualmente utilizados en la estación espacial, como las toallitas químicas o la aspiración en seco.

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Una posible herramienta de limpieza para futuras bases espaciales

Uno de los aspectos más atractivos de esta propuesta radica en que requiere únicamente electricidad y un gas de funcionamiento para generar el plasma. A diferencia de una lavadora convencional, el sistema no consume agua, un recurso especialmente valioso en instalaciones espaciales alejadas de la Tierra.

Los investigadores también comprobaron que el tratamiento no produjo daños visibles en las fibras de los tejidos analizados. Xu señaló que el desgaste observado parece comparable al uso cotidiano de la ropa, aunque futuras pruebas deberán confirmar su impacto a largo plazo.

El siguiente paso contempla evaluar la efectividad del sistema frente a otras especies microbianas presentes en ambientes humanos y espaciales. El equipo imagina una versión portátil que los astronautas puedan utilizar como parte de las tareas rutinarias de limpieza en naves, estaciones orbitales y bases sobre la superficie lunar o marciana.

Fuente: larepublica.pe

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