El huevo se ha convertido en uno de los alimentos más presentes en la mesa de los peruanos. Ya sea en el desayuno, acompañado de pan, dentro de un almuerzo o como parte de distintas preparaciones caseras, este producto destaca por su aporte nutricional y por la facilidad con la que puede incorporarse a la dieta diaria. Su valor como fuente de proteínas, vitaminas y minerales lo ha convertido en un alimento habitual para millones de familias que buscan una opción accesible y práctica para complementar su alimentación. En ese contexto, las cifras sobre su consumo en el Perú revelan la importancia que tiene dentro de los hábitos alimenticios nacionales y muestran cuánto protagonismo ha ganado este producto proveniente de la industria avícola.
El consumo de huevos que alcanza cada peruano durante el año
De acuerdo con información de la Asociación Peruana de Avicultura (APA), cada peruano consume en promedio alrededor de 247 huevos al año. Esta cifra refleja el peso que tiene este alimento en la dieta nacional, aunque el consumo no es uniforme en todas las regiones del país.
Las diferencias responden principalmente a factores económicos y productivos. En zonas de la sierra, por ejemplo, el acceso puede ser más limitado debido a los costos de traslado y a una menor producción local, lo que termina influyendo en la cantidad que las familias pueden adquirir.
Una industria que mueve millones y abastece al mercado nacional
Además de su importancia nutricional, el huevo representa una actividad económica de gran relevancia en el Perú. Según estimaciones del sector avícola, este mercado genera ingresos cercanos a los 5,000 millones de soles considerando los precios finales para los consumidores.
La producción nacional está concentrada en cientos de granjas, ubicadas principalmente en zonas como Lima, Ica —especialmente Chincha— y Trujillo, regiones donde se desarrolla buena parte de la actividad dedicada al abastecimiento de este producto.
¿Es mejor comer solo la clara o incluir también la yema?
Durante años, muchas personas han optado por separar la clara de la yema debido a la creencia de que la primera concentra mayores beneficios y que la segunda podría representar un riesgo por su contenido de grasa y colesterol. Sin embargo, especialistas en nutrición señalan que consumir el huevo completo permite aprovechar una mayor variedad de nutrientes.
La yema, aunque contiene más grasa que la clara, también aporta compuestos importantes para el organismo. Por ello, retirar esta parte del alimento significa dejar de lado algunos de sus componentes nutricionales que forman parte del valor completo del huevo.
La proteína del huevo está repartida en ambas partes
Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), un huevo grande contiene aproximadamente 6,3 gramos de proteína. De esa cantidad, cerca de 3,6 gramos se encuentran en la clara y alrededor de 2,7 gramos están presentes en la yema.
Esto demuestra que ambas partes cumplen una función dentro del aporte nutricional del alimento. Más allá de consumir únicamente una sección del huevo, los especialistas recomiendan considerar la alimentación completa y el equilibrio de cada dieta para aprovechar sus beneficios.
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Fuente: elcomercio.pe