Durante varios meses surgieron una serie de especulaciones sobre el verdadero origen de 3I/ATLAS, incluso con teorías que sugerían que podía tratarse de una nave extraterrestre; sin embargo, los especialistas en cometas siempre sostuvieron que se trata de un objeto interestelar. Lejos de perder interés, este visitante se convirtió en uno de los hallazgos más importantes de los últimos años, ya que nuevos estudios indican que podría ser mucho más antiguo que nuestro Sol.
Como bien se sabe, 3I/ATLAS no se formó en el sistema solar. Los científicos creen que nació alrededor de otra estrella, en un entorno completamente distinto al que dio origen a la Tierra.
Hasta ahora solo se habían detectado otros dos objetos interestelares similares, ‘Oumuamua y Borisov, pero el caso de 3I/ATLAS es diferente, ya que permaneció visible durante más tiempo, permitiendo que los expertos lo analicen con mucho más detalle.
Gracias a esas observaciones, un estudio publicado en la revista Nature Astronomy y liderado por investigadores del Observatorio Europeo Austral concluyó que 3I/ATLAS podría haberse formado hace unos 9.000 millones de años, una antigüedad que lo convertiría en un auténtico fósil del universo temprano.

¿Cómo descubrieron la edad de 3I/ATLAS?
Los investigadores no necesitaron recoger muestras del cometa para conocer su origen. La respuesta estaba en la luz que refleja el propio objeto y su característica cola. Al analizar esa luz mediante técnicas de espectroscopia, los científicos pudieron identificar los elementos químicos presentes y estudiar sus diferentes variantes, conocidas como isótopos.
“A diferencia de los cometas de nuestro Sistema Solar, este visitante interestelar tiene relaciones isotópicas de carbono y nitrógeno inusualmente altas”, explicó Aravind Krishnakumar, investigador de la Universidad de Lieja y coautor del estudio.
Las proporciones de esos isótopos indican que 3I/ATLAS se formó alrededor de una estrella con baja metalicidad, es decir, con pocos elementos pesados. Este tipo de estrellas pertenece a las primeras generaciones del universo, ya que nacieron cuando todavía no existían suficientes explosiones estelares para enriquecer el espacio con materiales más complejos.
Si esta hipótesis se confirma, el cometa sería más de dos veces más antiguo que el Sol, cuya formación ocurrió hace aproximadamente 4.600 millones de años.
Dicho lo anterior, podríamos confirmar que 3I/ATLAS conserva información de una época muy cercana al mismo nacimiento del universo.

Un objeto único para entender cómo nacieron otros sistemas planetarios
Los científicos consideran que este cometa representa una oportunidad excepcional para estudiar cómo eran los materiales que dieron origen a otros sistemas planetarios hace miles de millones de años.
“3I/ATLAS es una oportunidad realmente emocionante para sondear la composición de otro sistema planetario, uno que se formó mucho antes de que nuestro Sol y nuestro Sistema Solar siquiera existieran”, afirmó Rosemary Dorsey, investigadora de la Universidad de Helsinki y coautora del estudio.
El hallazgo también deja atrás las teorías sobre un posible origen artificial del objeto.
Para la comunidad científica, el verdadero valor de 3I/ATLAS no está en una supuesta nave extraterrestre, sino en que ofrece una oportunidad única para conocer la química y la evolución de sistemas planetarios que se encuentran a distancias imposibles de explorar directamente con la tecnología actual.
Fuente: elcomercio.pe