El alumno y el maestro: el emotivo encuentro entre Néstor Lorenzo y José Pékerman tras la clasificación de Colombia en el Mundial

El pitazo final que confirmó la victoria de Colombia sobre Ghana por 1-0 tuvo un significado especial para Néstor Lorenzo. Mientras celebraba con sus jugadores el pase a los cuartos de final del Mundial 2026, una figura conocida apareció en la zona mixta: José Pékerman. El histórico entrenador argentino, responsable del resurgimiento de la selección cafetera en la última década, esperaba a quien durante años fue su inseparable asistente. Apenas se encontraron, ambos se fundieron en un largo abrazo que emocionó a futbolistas, periodistas y aficionados.

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La escena resumió una relación construida durante más de una década. Lorenzo fue la mano derecha de Pékerman en la selección de Colombia entre 2012 y 2018, un ciclo que devolvió al equipo a los Mundiales después de 16 años y lo llevó a disputar dos Copas del Mundo consecutivas. Bajo la guía del experimentado técnico, el hoy seleccionador colombiano aprendió una manera de entender el fútbol basada en la confianza hacia el jugador, el trabajo silencioso y el respeto por la identidad del equipo.

Después del abrazo llegaron las palabras. Pékerman felicitó a su antiguo colaborador por el presente de Colombia y destacó el crecimiento que ha mostrado el equipo desde que asumió el cargo. Lorenzo, por su parte, no ocultó la emoción y agradeció el respaldo de quien considera un maestro dentro y fuera de las canchas. Las cámaras captaron un diálogo cargado de sonrisas y complicidad, mientras exjugadores como Iván Ramiro Córdoba observaban una escena que rápidamente se volvió viral en las redes sociales.

La clasificación también tuvo un valor simbólico. Colombia volvió a demostrar solidez en un partido de eliminación directa y confirmó que atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente. El gol de Jhon Arias bastó para superar a Ghana y mantener viva la ilusión de alcanzar unas semifinales mundialistas por primera vez. En buena medida, ese camino tiene raíces en el proyecto que inició Pékerman y que Lorenzo ha sabido renovar sin perder su esencia.

En un Mundial donde abundan las grandes figuras, el abrazo entre Pékerman y Lorenzo recordó que el fútbol también se construye a partir de los legados. El maestro observó con orgullo cómo su alumno escribe ahora su propia historia al frente de Colombia. Y por unos minutos, el resultado pasó a un segundo plano para dejar una de las postales más humanas y emotivas de la Copa del Mundo.

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Fuente: elcomercio.pe

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