El estrecho vínculo de Abelardo de la Espriella con EE.UU. (y las dudas que despierta que un estadounidense sea el presidente de Colombia)

El 7 de marzo de 2026, un día antes de las elecciones al Congreso en Colombia, Abelardo de la Espriella se encontraba en un lugar inusual para un candidato presidencial en plena campaña: Miami.

“Miami, aquí está tu tigre que ruge y que muerde”, gritaba el ahora ganador de las elecciones según el preconteo desde la tarima de la MCI Church —una iglesia cristiana colombiana con presencia en 15 países— ante una multitud que lo aclamaba y ondeaba pequeñas banderas tricolor.

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Estar en Estados Unidos le permitía evadir la veda electoral que impide a los candidatos realizar actos de campaña en la semana previa a las elecciones.

Esa misma noche, publicó en sus redes sociales una foto junto a dos importantes políticos estadounidenses: la representante republicana Maria Elvira Salazar y el subsecretario de Estado, Christopher Landau.

“Maravillosa velada en Miami con dos grandes amigos de Colombia”, escribió el entonces candidato.

Su vínculo con Salazar es de vieja data, pero la presencia de Landau ya sugería un apoyo sutil del círculo de Trump a De la Espriella.

Unos meses después, con un efusivo mensaje de felicitación del presidente estadounidense tras su triunfo en primera vuelta, el apoyo quedó reafirmado.

Pero la relación de De la Espriella con EE.UU. no es nueva y va mucho más allá de la política.

Aunque no se conocen públicamente fechas precisas, él mismo ha confirmado que vivió durante muchos años en EE.UU. y sus cuatro hijos —de entre 4 y 15 años— nacieron allí.

Además, hay publicaciones suyas en redes sociales que dan cuenta de su vida en EE.UU. al menos desde 2014 y hasta 2024.

En 2023, se naturalizó como ciudadano estadounidense.

También fue en ese país en el que desarrolló buena parte de su entramado empresarial e incluso de su carrera emergente como cantante.

Y, sin lugar a dudas, en la política estadounidense encontró uno de sus principales referentes: Donald Trump.

De la Espriella obtuvo 4 de cada 5 votos de los colombianos en EE.UU., según el preconteo. (EPA/Shutterstock).

Los negocios, la primera pata de De la Espriella en EE.UU.

El escritor y estratega político Ángel Beccassino relató en su biografía de Abelardo de la Espriella que, durante sus años de universidad, el hoy ganador de las elecciones viajaba con frecuencia a Miami y a Nueva York a vender esmeraldas.

“En cada viajecito me quedaban US$2.000 o US$3.000, luego de pagar los gastos al más alto nivel. Tenía 19 años y en Nueva York me quedaba en el Waldorf Astoria tomando champaña y comiendo ensalada de langosta, la misma que pedía Liz Taylor”, le contó De la Espriella a Beccassino.

Y, aunque ya como abogado concentró su trabajo en Colombia, con clientes que iban desde políticos señalados de tener vínculos con paramilitares hasta figuras de la farándula, sus vínculos con EE.UU. permanecieron.

Según una investigación del medio La Silla Vacía, De la Espriella es dueño, junto a su esposa, de una casa de US$5,1 millónes en Miami y, entre 2013 y 2023, creó o figuró en los documentos de 14 empresas en el estado de Florida.

Estas empresas comprenden desde una filial de su firma de abogados De la Espriella Lawyers Enterprise Inc hasta un restaurante que cerró en 2025 tras dos años de funcionamiento.

De acuerdo con documentos dados a conocer por el medio Cuestión Pública, tuvo entre 2014 y 2020 un apartamento en la exclusiva zona de Brickell en Miami.

Publicaciones en redes sociales dan cuenta de su vida en EE.UU. al menos desde 2014 y hasta 2024.

En redes sociales hay registro de que en abril de 2023 celebraba, por ejemplo, la inauguración de su restaurante en la ciudad de Coral Gables, junto a Gilberto Santa Rosa y su socio, Silvestre Dangond.

Esta imagen de De la Espriella con el cantante colombiano Silvestre Dangond fue publicada el 15 de enero de 2023 desde Coral Gables, Florida. (Instagram de Abelardo de la Espriella).

Unos meses después, era él quien daba un concierto en la ciudad de Doral, rodeado de bailarinas de cabaret, para lanzar su disco “Navegante”, en el que interpreta canciones como New York, New York, de Frank Sinatra, y La vie en rose, de Édith Piaf.

En fotos, también se le ve celebrando el Día de Acción de Gracias junto a su familia, recibiendo visitas en su casa de Miami del expresidente Uribe y apoyando a los Miami Heat, el equipo de baloncesto de la ciudad.

A la vez, mantuvo vínculos fuertes con Colombia, donde su firma de abogados cuenta con tres sedes y tiene empresas de bebidas alcohólicas, ropa y bienes raíces.

En septiembre de 2024, sin embargo, De la Espriella anunció que se había mudado con su familia a Florencia, Italia, país del cual también es ciudadano.

Allí vivieron antes de regresar a Colombia para la campaña presidencial.

En una entrevista con Revista Semana, la esposa de De la Espriella, Ana Lucía Pineda, señaló que, en caso de perder las elecciones, podrían continuar con su vida próspera en otro país.

Y agregó: “Si queremos, vamos a Colombia; si no, no”, una declaración que se volvió viral y fue fuertemente criticada.

Publicidad del concierto que ofreció De la Espriella en Doral en 2023. (Instagram de Abelardo de la Espriella).

De ciudadano estadounidense a presidente de Colombia

El 17 de febrero de 2023, De la Espriella publicó una foto en su cuenta de Instagram en la que aparecía con una bandera de EE.UU. en una mano y con el certificado de ciudadanía estadounidense en la otra.

“Aquí nacieron mis 4 hijos, he sido muy feliz en estas tierras al lado de ellos y de mi adorada @analu_pineda”, escribió y calificó a EE.UU. como “el país de las libertades y de las oportunidades ” y “una gran nación”.

“También gozo de la tranquilidad que me es tan esquiva en Colombia, por los multiples problemas de seguridad que padezco allá”, señaló.

Que De la Espriella sea estadounidense y conserve la ciudadanía se convirtió en un tema de discusión durante el último tramo de la campaña.

El mismo presidente Petro —que al igual que De La Espriella tiene la ciudadanía italiana— señaló que “si se quiere firmeza con la patria colombiana entonces que renuncie Abelardo a la ciudadanía estadounidense que le exige ser leal por encima de Colombia, a los EE.UU.”.

Tener doble ciudadanía no riñe con los requisitos que pone la Constitución de Colombia para ser presidente y que De la Espriella cumple a cabalidad .

Sin embargo, algunos juristas han argumentado que la ciudadanía estadounidense específicamente sí podría ser incompatible con el cargo de Presidente de la República.

“La nacionalidad estadounidense plantea obstáculos jurídicos, éticos y políticos para quien quiera ser presidente de Colombia”, señaló en un comunicado un grupo de 20 profesores de Derecho y exmagistrados de altas cortes de Colombia.

Su argumento parte de que el juramento de lealtad que se hace al volverse ciudadano estadounidense exige renunciar “absoluta y totalmente a toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, Estado o soberanía extranjeros”, e implica asumir una serie de obligaciones frente a EE.UU.

“La persona nacionalizada deberá apoyar a EE.UU. contra cualquier actor que sea considerado por ese país como enemigo, incluida eventualmente Colombia”, explican los abogados firmantes.

Concluyen que, por tanto, existe una “incompatibilidad evidente” que impediría que un estadounidense por adopción como De la Espriella sea presidente de Colombia.

Su campaña respondió diciendo que ese concepto “no es cierto” y calificó a los firmantes del comunicado como parte del “círculo de mentiras del presidente Petro”.

El propio De la Espriella dijo en una entrevista: “yo tengo compromiso con Colombia y seré el presidente de los colombianos”.

Y agregó: “Siempre estarán de primeros para mí los intereses del pueblo colombiano”.

En todo caso, es posible que la elección o la posesión de De la Espriella sea fuente de litigio en razón de su ciudadanía estadounidense y una autoridad competente se tenga que pronunciar definitivamente.

La cercanía política e ideológica con Trump

Más allá de su ciudadanía estadounidense y sus negocios en Florida, De la Espriella sostiene, en sus palabras, “muy buenas relaciones” con el gobierno estadounidense y el Partido Republicano.

Según ha dicho en entrevistas, es votante registrado de ese partido y votó por Trump en 2024.

Quizás su relación más cercana es la que sostiene con la representante republicana Maria Elvira Salazar, a quien le donó miles de dólares para sus campañas en 2018 y 2023, según consta en el sitio web de la Comisión Federal de Elecciones de EE.UU.

Pocos días antes de la primera vuelta en Colombia, Salazar le anunció su respaldo definiéndolo como su “amigo personal” y “amigo de los Estados Unidos”.

Asimismo, De la Espriella se ha mostrado cercano al secretario de Estado, Marco Rubio.

Asistió a su posesión en enero de 2025 y ha dicho en varias ocasiones que es un “amigo de Colombia” y que será “el primer presidente de origen hispano de Estados Unidos”.

De la Espriella también donó a las campañas presidenciales de Trump en 2016 y 2020 y al Comité Nacional Republicano en 2017, 2018, 2019 y 2020.

Por eso no fue de extrañar que, pocos días después de su éxito en la primera vuelta, el presidente estadounidense le enviara un entusiasta mensaje de apoyo: “Debido a sus enormes logros en la vida y a su apoyo político hacia mí, me es un honor darle a Abelardo mi respaldo completo y total”.

Trump señaló que los resultados de la elección serían “muy importantes para el futuro de Colombia y su relación con Estados Unidos”.

Y calificó a De La Espriella como “un líder inteligente, fuerte y firme” mientras que a su rival, Iván Cepeda, lo tildó de “marxista radical”.

De la Espriella respondió con un extenso mensaje, acompañado de una imagen hecha con inteligencia artificial de un águila y un tigre, en el que se refirió a Trump como “un líder de temple, que no se doblega ante las modas ideológicas ni ante los enemigos de la libertad”.

Y expresó que su gobierno y el de Trump coincidirían plenamente en sus valores y sus políticas de seguridad.

Es una coincidencia que también está plasmada en su programa de gobierno, que plantea impulsar un “Plan Colombia 2.0” financiado por Estados Unidos e Israel.

El Plan Colombia fue un gran proyecto de asistencia militar de EE.UU. a Colombia para combatir a las FARC y el narcotráfico a principios de los años 2000.

Este le apostaba a la erradicación forzada para reducir los cultivos de coca, una estrategia que el gobierno de Petro dejó de utilizar y el nuevo presidente propone retomar.

De la Espriella coincide también con algunas de las narrativas que ha promovido el gobierno de Trump para, por ejemplo, justificar sus bombardeos en aguas internacionales contra lanchas supuestamente cargadas de drogas procedentes de Colombia y Venezuela.

En una entrevista con el canal Red + Noticias, habló de “un corredor por el que llegan a los Estados Unidos migrantes ilegales, miembros de organizaciones criminales, drogas, armas y toda suerte de cosas que terminan por afectar su seguridad nacional”.

Múltiples analistas han señalado que las coincidencias entre Trump y De la Espriella no solo son de fondo sino también de forma y tono.

Ambos llegaron a la política presentándose como ‘outsiders‘ ricos y mediáticos, dispuestos a tomar medidas radicales para cambiar de rumbo.

De la Espriella ha destacado sus marcadas coincidencias ideológicas con Trump. (Getty Images).

Supuestas irregularidades

La cercanía con Trump, sin embargo, aleja a De la Espriella de los demócratas y de poder tener una relación bipartidista con EE.UU. durante su gobierno.

De hecho, a pocos días de la segunda vuelta, 11 legisladores demócratas enviaron una carta al secretario de Estado, Marco Rubio; al secretario del Tesoro, Scott Bessent, y al fiscal general interino, Todd Blanche, pidiendo que se investigue a De la Espriella por supuestos nexos con paramilitares y con Álex Saab, supuesto testaferro de Nicolás Maduro.

Saab, quien fue cliente de De la Espriella durante años, fue extraditado el pasado 16 de mayo a EE.UU. para responder frente a la justicia a acusaciones graves de lavado de dinero.

La carta de los demócratas estadounidenses también rechazaba la injerencia de Trump en las elecciones colombianas.

“En lugar de hacer campaña por él, nuestro gobierno debería estar examinando sus vínculos con una organización designada como terrorista, un acusado de lavado de dinero y posibles irregularidades financieras relacionadas con compañías y transacciones inmobiliarias en Florida”, señalaban los legisladores.

No es la primera sospecha de posibles irregularidades cometidas en EE.UU. que se levanta en contra de Abelardo de la Espriella.

El periodista colombiano Daniel Coronell expuso recientemente documentos que probarían que De la Espriella recibió cientos de miles de dólares desde dos empresas que Álex Saab usó con fines corruptos.

Sobre su relación con Saab, De la Espriella ha dicho que simplemente hizo su trabajo como abogado y que en 2016 le recomendó cooperar con la justicia estadounidense.

Ninguna de las acusaciones en su contra han sido probadas judicialmente, ni en EE.UU ni en Colombia.

Al margen de los expedientes, la cercanía entre De la Espriella y Estados Unidos redundó durante la campaña en un furor en la comunidad de colombianos en el exterior.

Durante las semanas de elecciones, los simpatizantes de De la Espriella estuvieron promoviendo el voto por él a las afueras de los puestos de votación con pancartas, camisetas y disfraces de tigre, aludiendo al apodo del entonces candidato.

La ley colombiana prohíbe estrictamente la publicidad política en los alrededores de los puestos de votación, pero en el exterior se vuelve inexigible.

De la Espriella sacó el 72% de los votos de primera vuelta en los consulados de Colombia en EE.UU. En segunda, ese porcentaje aumentó al 80%.

El propio presidente Petro señaló que el voto en el exterior explica, en buena medida, la ventaja de De la Espriella: “Nos acercamos a la situación peruana, en donde es la votación del exterior, especialmente en EE.UU., la que pone presidente”, señaló.

Y afirmó que todas las mesas de votación en el exterior fueron impugnadas.

Si se confirma el triunfo de De la Espriella en el escrutinio, Colombia verá llegar a la Casa de Nariño a un presidente que hizo buena parte de su vida, sus negocios y sus relaciones en EE.UU.

Lo que queda por verse es cómo afectará esto al rumbo de su gobierno a partir del próximo 7 de agosto.

Fuente: elcomercio.pe

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