“Ellos se formaron en academias, nosotros venimos de la tierra colorada”: Alfaro y la emotiva frase para eliminar a Alemania del Mundial

Después de firmar una de las mayores sorpresas del Mundial 2026 al eliminar a Alemania por penales, Gustavo Alfaro encontró las palabras para explicar una hazaña que va mucho más allá del resultado. El entrenador argentino apeló a una comparación tan sencilla como poderosa: “Ellos se formaron en las academias, nosotros venimos de los nidos”. Con esa frase resumió la diferencia de origen entre una potencia histórica y una selección que aprendió a competir desde la adversidad, pero que jamás dejó de creer.

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Alfaro desarrolló la idea con la sensibilidad que lo caracteriza. Explicó que mientras los futbolistas alemanes crecieron en estructuras consolidadas, con tecnología y todas las comodidades para desarrollar su talento, los paraguayos llegaron al alto rendimiento desde realidades mucho más complejas, donde el esfuerzo cotidiano fue la principal escuela. “Los nidos son lugares donde las aves protegen a sus hijos hasta que aprenden a volar”, señaló el entrenador, convencido de que esa metáfora representa la esencia de un plantel que nunca perdió su identidad.

El seleccionador también destacó que el triunfo no nació de la casualidad. Recordó que este grupo ya había derrotado a Brasil y Argentina durante las Eliminatorias y que esos antecedentes alimentaron la convicción para enfrentar a una selección cuatro veces campeona del mundo. Paraguay sufrió durante largos pasajes del encuentro, resistió con orden, encontró respuestas en Orlando Gill durante la definición por penales y escribió una página inolvidable en su historia mundialista.

La victoria también representa la consolidación del proyecto de Alfaro. Cuando asumió el cargo en 2024, Paraguay atravesaba uno de los momentos más difíciles de los últimos años y acumulaba una larga ausencia en los Mundiales. Menos de dos años después, no solo devolvió a la Albirroja a la Copa del Mundo, sino que la convirtió en protagonista de una de las grandes historias del torneo, sustentada en disciplina, solidaridad y una fe inquebrantable en el trabajo colectivo.

En un fútbol cada vez más dominado por presupuestos millonarios, centros de alto rendimiento y estrellas globales, Alfaro eligió reivindicar el valor de los orígenes. Su Paraguay no pretende competir desde el glamour, sino desde el carácter. Y después de derribar a Alemania, aquella frase sobre las academias y los nidos dejó de ser una simple reflexión para convertirse en el retrato perfecto de un equipo que aprendió a volar cuando casi nadie apostaba por él.

Fuente: elcomercio.pe

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