- Gobierno va a trasladar los feriados a los viernes para impulsar el turismo y reducir su impacto en la productividad
- Gobierno anuncia aumento del sueldo mínimo en dos etapas: primero S/100 y luego S/70
En su cuarto día como titular del MEF, Elmer Cuba tiene problemas urgentes e importantes por delante. Recibe a El Comercio después de brindar su primera conferencia de prensa y asegura que se destinarán mayores recursos a la seguridad ciudadana y a las políticas sociales. Además, afirma que el directorio de Petro-Perú tiene el apoyo máximo del gobierno; en el corto plazo, no se plantea el ingreso de una gestión privada a la estatal.
En conferencia de prensa, mencionó cuatro leyes del Congreso que generan gasto y que serán observadas. ¿Cuáles son esas normas?
Son normas que rompen el sistema de pensiones en el sector público, exageradamente beneficiosas. No hay fondo para ello.
¿El tema del CAS, por ejemplo?
Sí.
¿Van a ser llevadas al Tribunal Constitucional (TC)?
Sí. Entiendo que el Colegio de Economistas está actuando ya, vamos a dejar que eso opere. Como Estado no estamos en contra de las buenas pensiones, me parece bien, de hecho. Pero, cada uno de los cuatro casos los vamos a tratar seriamente cuando hayamos logrado su inconstitucionalidad, y los vamos a tratar de acuerdo a las finanzas públicas; no se puede hacer un salto de garrocha y afectar a toda la población nacional por defender a un grupo. Sí estamos de acuerdo con subir las pensiones de manera inteligente, de manera progresiva y de una manera en la que se respete la solvencia fiscal. No estamos de acuerdo con tratos de pensiones vivas. Nadie en el Perú se jubila con su último sueldo. Un peruano normal que trabaja en el mundo privado, que aporta 40 años, se jubila con una tasa de reemplazo de 50%. En la ONP, otro tipo de pensionistas se recibe también con salarios en un rango de entre S/600 y los S/1.000. No hay privilegiados que se jubilan con el sueldo de la cédula viva indexado, eso no existe en ninguna parte del mundo. Es una injusticia y eso lo vamos a enfrentar con la ley. Vamos a pasar a un sistema más racional que no viole los derechos de otros.
Es decir, se buscará la inconstitucionalidad y luego, se planteará una nueva solución para cada uno de los temas.
Sí, soluciones que sean verosímiles con la solvencia fiscal.

Respecto al tema de las gratificaciones CAS…
No quiero mencionar las cuatro normas que son más importantes todavía. La prensa se va a enterar cuáles son cuando se presenten al TC.
¿Se presentarán al TC este año?
El ministerio no lo está presentando. Una de las demandas la está presentando el Colegio de Economistas.
Pero se van a presentar este año los recursos para las cuatro normas mencionadas.
(Asiente).
Durante la conferencia, mencionó que el alza de la RMV se realizará en dos partes, y aún no hay fecha de aplicación. ¿Estima que se aplicaría este año o el siguiente?
Eso está abierto, va a depender mucho de lo que diga el Consejo Nacional de Trabajo; este tema se discutirá en las próximas semanas. Además, vamos a ver como viene El Niño, cómo viene la inflación y, también, vamos a ver cómo están las microempresas. En la medida que sigan creciendo de esta manera, van a tener su mejor año en décadas. Vamos a buscar el momento oportuno para dar ese primer aumento importante que es de S/100, y el segundo más adelante, ya durante el verano seguramente.
¿Se publicará el Decreto de Urgencia con medidas relacionadas al manejo de El Niño pronto?
Sí, es correcto.
¿Eso será este mes o el siguiente?
Los ministros ya están actuando con sus propios presupuestos y se está evaluando el monto adicional que se les va a dar en diciembre para moderar los impactos negativos –anularlos es imposible–.
¿Hay alguna medida de este Decreto que pueda adelantar?
Ninguna en particular. Se trata, básicamente, de darle presupuestos al Ministerio de Agricultura, porque es un tema de aguas, y a la Autoridad Nacional del Agua para enfrentar el fenómeno con éxito.
¿Hay alguna articulación con los gobiernos regionales?
Sí, eso es más complejo porque hay elecciones y las nuevas autoridades entran en enero. Hay que coordinar con el saliente y el entrante; con el saliente para la prevención, y con el entrante para reparar daños.
¿De qué depende la decisión de iniciar con la implementación de los feriados anunciada hoy?
La Presidenta dijo que no se va a tocar el número de feriados, se va a tratar de optimizarlos. Una optimización es pasarlos a un fin de semana. Puede ser viernes, pero también puede ser un lunes. ¿Por qué los lunes? Hay mucha gente que trabaja los sábado. No está cerrado que sean solo los viernes; lo que está claro es que se van a mover a un fin de semana, sea viernes o sea lunes.
¿Eso todavía debe evaluarlo el Consejo de Ministros?
Lo que está en evaluación es cuándo lo sacamos. Queremos minimizar su efecto negativo. Cortar la semana un martes, miércoles o jueves afecta a los servicios. La parte positiva, que podría ser el turismo, no ocurre. Nadie viaja por una noche.
¿Van a conversarlo con el sector privado o ya se conversó?
Sí. Pero, el sector privado de mediana y gran empresa no quiere los feriados. Creo que aceptarán la idea de mover los feriados a un fin de semana. Ellos saben lo que pierden en productividad cuando tocan feriados en medio de la semana. Y, el mundo del sector turismo sabe claramente que es muy beneficioso moverlo a un lunes para que no toque hacer un puente.
Pasando al tema del proyecto borrador de la Ley de Facultades Legislativas, ¿cuáles son sus no negociables? El tema tributario, el tema laboral…
No hay nada no negociable, es un proceso. Si no salen con facultades, saldrá más adelante. La prisa ha sido arreglar Petro-Perú, enfrentar El Niño y enfrentar estas normas populistas que pueden descarrilar las cuentas públicas. A eso es lo que estamos abocados ahora. Las reformas urgentes son las que están vinculadas a seguridad ciudadana y al Niño, esas son no negociables. Las reformas estructurales han esperado 10, 15, 20 años, podemos tomarnos unos meses más. Además, las reformas de las comisiones que estamos creando también nos van a ayudar a ponerlas en la mesa.
¿El borrador del proyecto de ley va a ser discutido este fin de semana en el Consejo de Ministros? ¿Se mantiene su urgencia?
Tenemos ya las normas, las discutimos por la vía electrónica. Todos ya hemos opinado, el MEF opinó hace tiempo. Estamos esperando que todos nos pongamos de acuerdo para avanzar.
La resistencia hacia el tema laboral le daría énfasis al tema tributario.
Buen punto. No estamos hablando de una reforma tributaria, estamos hablando de recalibrar las normas tributarias para la microempresa. Lo otro es gestión pura de la Sunat y para eso ha entrado un nuevo superintendente.
¿Vamos a pasar de cuatro regímenes tributarios a uno?
Sí. Los regímenes óptimos en el mundo son los del Impuesto a la Renta (IR), no a las ventas. Tú puedes vender lo mismo que yo y ganar el triple. Es injusto que todos paguemos un porcentaje de las ventas cuando tú ganas el triple. Lo mejor es que el que gane el triple pague más IR. Vamos a migrar hacia regímenes más generales de IR.
Este es un tema que promovió cuando usted no era ministro. ¿Es una prioridad para su gestión?
Sí. No es una prioridad per sé o algo personal, son un conjunto de normas para lograr bajar la informalidad laboral y empresarial de manera sensible por mal diseño de la norma. Esto va a permitir, en un periodo de gobierno, bajar informalidad laboral de 70% a un 50%.
¡A un 50%!
De un 50% no se va a poder bajar mucho más rápido, porque el tema tiene que ver con productividad.
¿Cuál sería la norma o herramienta principal para lograr esa reducción?
Es un combo de normas laborales y tributarias. La parte laboral tiene que ver con los aportes a EsSalud y los aportes a pensiones, que pueden resultar muy onerosos para alguien que gane el salario mínimo. Ahí está mal calibrado, no se tocan vacaciones ni la CTS, no se toca ningún derecho adquirido. Más bien, se parte de la ley actual vigente. Esa norma de la microempresa que existe, que ha fracasado, la vamos a mejorar. No se tocará la ley General del Empleo que, además, no aplica a la microempresa. Pero no solamente es la parte laboral, es la parte tributaria también. Si mejora la parte laboral, pero la parte tributaria no la cambias, no llegamos a ningún sitio. Un microempresario que está en el RER, que paga (como impuesto) un porcentaje de las ventas, es ciego a tener empleados formales porque no los puedes contar para pagar IR. No conversa el régimen laboral con el régimen tributario. Por eso, se trata de un combo laboral- tributario.
Si el Congreso decide no darle luz verde a la parte laboral o a la parte tributaria, ¿van a insistir en que se apruben ambas?
Sí, pero eso no es urgente. Yo puedo, con mucho gusto y las veces que sean necesarias, visitar a mis colegas en el Congreso para convencerlos de que es hora de actuar. No se está quitando a nadie ningún derecho laboral y estamos perfeccionando la ley de IR. Los microempresarios van a estar felices, porque van a estar en un régimen que les permite ser formales, crecer, ser progresivos y, básicamente, les permite estar en la senda del desarrollo. Hoy viven en cuartos separados: el RER, el RUS y el Mype Tributario.
¿Cree que el Senado y la Cámara de Diputados los apoyarán?
Cualquier diputado nacional que quiera a su pueblo y recibe políticas sensatas de mejora, (lo aceptaría). Tendría que haber una razón para que no; la decisión tendría que ser casi unánime. Creo que nadie está favor de la informalidad laboral.
¿Qué se espera de la inflación este año?
La meta del BCR ya está en 4%, seguramente no va a bajar tan rápido. Aunque, sí vamos a ayudar (al BCR) con el fondo de los combustibles (Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles). La idea es poner eso en funcionamiento lo antes posible.
El fondo está parado.
Está parado.
¿Qué hace falta para reactivarlo?
Acomodar la deuda, rediseñar los parámetros y operar. Es cosa de un par de semanas.
¿Hay que inyectar capital?
Hay que pagar la deuda.
¿Eso saldrá del erario público?
Sí, pero se recupera. En términos de posición fiscal –de hoja de balance– no empeoras, porque vas a recuperar eso cuando ocurra a la inversa, cuando el precio baje y tú recuperes el dinero (que deben pagar los privados).
Eso, lamentablemente, no se ha dado en la historia del fondo.
Lamentablemente no se ha dado por problemas de diseño, porque se hizo en un mal momento. Ahora estamos en pleno choque, ahora es el momento de ponerlo en la mesa. No es dinero público, es de los privados. Los consumidores le dan un crédito a los refinadores, a los importadores, y luego, ese dinero vuelve. El fisco ahí no juega, es solo el diseñador. Ese segundo momento, el de la devolución, nunca pasó, y el MEF tuvo que girar cheques. Pero, ahora lo vamos a hacer mejor.
¿En qué medida impactaría esto en el precio de los combustibles?
Si lo logramos hacer en lo que resta de agosto, podría haber una bajada de combustibles (pronto). Vamos a conversar para mejorar ese proceso. Ya debería estar operativo en octubre y, ojalá, en septiembre. Estamos a punto de ver una reducción en los precios.
¿Han estimado el impacto?
Vamos a calibrar los parámetros nuevamente.
No se tiene todavía una estimación…
(Sonríe). Es mi cuarto día, he tenido que resolver otros problemas…
Una de los problemas que ha resuelto ayer es el tema de Petro-Perú. Se nombró a un nuevo directorio después de conocerse que el directorio anterior aprobó nuevas gerencias en la petrolera. El señor Stark ha vuelto a presidir el directorio de la estatal. ¿Qué es lo más importante para el MEF como accionista?
Lo más importante es un buen manejo gerencial. Si una compañía como Petro-Perú comienza a tener pérdidas importantes en los últimos cinco años, es un reflejo de un pésimo manejo gerencial y empresarial. Las refinerías del mundo no quiebran de esa manera. Eso lo tenemos que cambiar, y por eso hemos nombrado a este nuevo directorio, para que baje las pérdidas y comience a tener utilidades. Y, que con esas utilidades pueda enfrentar los compromisos de deuda que tiene la compañía.
¿Se va a alentar el ingreso de un privado para la gestión de Petro-Perú, como como el caso Ecopetrol?
Eso sería si fracasa este plan. El plan A es poner un directorio empoderado al máximo nivel, que logre un adecuado manejo gerencial y la compañía pronto comience a generar utilidades. Ese es el escenario central. Si eso fracasa, un plan B tendría que ser ya otra gestión.
Eso no es privatizar.
Para nada. Pero, ni siquiera quiero pensar en ese escenario. Quiero pensar que el primer escenario va a funcionar.
Va a llegar un momento en el que Petro-Perú necesite más dinero. ¿El MEF está abierto a realizar otro rescate?
Petro-Perú ha estado a punto de perderse, estaba a punto de ir a un esquema en el que los acreedores tomaban el control y la perdíamos para siempre. Eso se ha evitado creando este esquema con ProInversión, que a su vez ha contratado a Deloitte para que los asesore en la parte financiera. En la práctica, Petro-Perú está intervenido por por otra unidad del Estado, que no es el mundo ideal, es un extremo para no perder la compañía en el futuro. Si esto se comienza a mejorar, ese esquema de urgencias se va a ir eliminando. Debería, autónomamente, Petro-Perú, cumplir sus compromisos, cumplir sus metas y manejar bien su chequera. Por ahora, se le ha quitado la chequera.
Entonces, sí hay posibilidad de que se viabilice un nuevo rescate condicionado a que la gestión de la compañía sea más seria.
Ahora no hay rescate; hay una nueva gestión que tiene un fondo que se debe enfocar en ese camino.
No se va a alimentar ese fondo.
No debería ser necesario si tiene éxito la nueva gestión.
¿Ha tenido usted una reunión con el señor Luis del Carpio, presidente de ProInversión?
Sí, hemos tenido una primera reunión, y una segunda la tendremos este lunes, ya con el directorio de Petro-Perú. Nos pusimos al día de varios procesos, no solo por Petro-Perú. Había cierto malestar porque no estaba yendo rápido el tema de Petro-Perú con ProInversión.
Desde El Comercio hemos informado que había mucha resistencia por parte de Petro-Perú para continuar con lo que la señora Miralles aprobó en su momento…
La resisitencia era suicida, era un camino que solamente te llevaba a quebrar o privatizar. Ese camino lo hemos evitado, y ahora hay una colaboración intensa y cercana entre la nueva administración y ProInversión, que es transitoria.
¿Se va a reactivar la refinería de Talara?, ¿se va a vender?
Ahora está parada. Es la unidad de negocio más importante que tenemos, no puede perderse. Hay que hacer que funcione y gane dinero.
¿Se continuará con el plan de separación de activos de Petro-Perú?
Sí, se continuará con el plan inicial de separar activos; eso viene fuerte junto con la revisión del nuevo directorio. Además, el directorio tiene un sesgo financiero -económico.
Volviendo a las cifras macroeconómicas, ¿va a haber algún cambio en el Marco Macroeconómico Multianual?
Sí.
¿Podría mencionar cuáles?
Estamos generando un problema fiscal. Hay muchos gastos ocultos que no se han puesto en el presupuesto público. Te pongo un ejemplo importante, no anecdótico: las pensiones militares no estaban financiadas en el presupuesto para este año. Estaban solamente hasta junio. Hay esqueletos en el closet de ese tipo. Seguramente el déficit fiscal va a subir el próximo año marginalmente, quizá medio punto más.
La proyección para el 2027 era de 1,4%.
Eso ya está fuera de la mesa. Este año es 1,8% y el próximo año va a ser algo más. De allí, comenzaremos una secuencia de convergencia fiscal hacia el fin del gobierno.
Para este año no se va a mover la regla.
Deberíamos cumplirla sin problema, salvo que en los últimos tres meses el Niño realmente sea mucho más complejo de lo que pensamos; quizá podríamos ir a un 1,9%, que es totalmente manejable. Pero el Perú es un país solvente, tiene una deuda pública de lujo.
Un 30% del PBI.
(Asiente) Chile tiene 40%.
¿Podríamos llegar a 32%?
No creo que lleguemos a 32%, stamos hablando de decimales, es menos de 1%. Vamos a lograr la convergencia fiscal hacia un número mucho más bajo ayudados el crecimiento económico, que esperamos que sea –por lo menos– 4% de aquí en adelante, y ya no el 3% que hemos tenido en los últimos cuatro años.
¿Un crecimiento de 4% el próximo año?
Si es que el Niño no golpea mucho en el verano, 4% es un número alcanzable.
La señora Fujimori dijo en una entrevista a un medio ecuatoriano que un 6% era posible.
Sí, 6% va a ser posible en la segunda parte del gobierno. Al tercer año del gobierno podríamos llegar ahí. No lo digo porque sea un optimista –que no soy– , sino por las expectativas mismas.
Son las más altas desde noviembre del 2017.
Y las de empleo son las más altas de la serie. Eso se refleja en inversión privada. Si la inversión privada nos acompaña y las reformas que vamos a ver con el viceministro de Economía –enfocadas en productividad– funcionan, nos moveremos suavemente a esas tasas.
¿Para este año mantenemos el 3,2% de crecimiento?
Conservadoramente, sí, pero internamente pienso que va a ser más.
Más, ¿a pesar del Niño?
Lo acabas de decir. Sin Niño este año podríamos haber crecido entre 4,5% y 5%.
¿Dónde va a ser el ajuste? Hay que ajustar para no cambiar la regla fiscal este año.
El ajuste lo hemos firmado el miércoles en la noche en el Consejo de Ministros. Hemos pedido a todos los ministerios un máximo esfuerzo para poder recaudar más o menos S/2.500 millones de acá a diciembre para poder enfrentar el fenómeno de El Niño.
¿Un máximo esfuerzo en gasto corriente?
En número de personal.
¿Todos los ministerios van a reducir personal?
Personal que ha estado un poco inflado en muchas áreas. Y, vamos a poner freno también a incrementos salariales, porque ha estado esto desbocado.
¿Hablamos de planilla formal y terceros?
Básicamente terceros. Y, también cosas que no se iban a gastar, cosas que no afectan el servicio que brindan los ministerios.
¿Ha podido revisar el proyecto de presupuesto público?, ¿hay algo para revisar o replantear?
Si cumplimos las normas inconstitucionales que están amenazando la solvencia fiscal, el déficit fiscal irá de 1,8 a 3%, y se quedará ahí los cinco años. La deuda pública se volvería explosiva y eso no puede ocurrir, eso sería jugar con la estabilidad macroeconómica del país. Por eso, estamos acudiendo al TC para quitarle ese veneno a las cuentas fiscales. El presupuesto tiene que reflejar la nueva postura del Gobierno y por eso, el margen del déficit fiscal va a subir un poco.
¿Vamos a ver más recursos para seguridad ciudadana?
Van a ver más recursos en dos frentes, básicamente: seguridad ciudadana y en políticas sociales.
Fuente: elcomercio.pe