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Tras una ola de rumores sobre un posible embarazo, la modelo de Victoria’s Secret Barbara Palvin y su esposo, el actor Dylan Sprouse, confirmaron que estaban en la dulce espera al desfilar en la alfombra roja de la 79a edición del Festival de Cine de Cannes, el pasado 14 de mayo.
La noticia generó especial interés, ya que el pasado agosto la maniquí de 32 años había revelado a través de su cuenta de Instagram que padecía de endometriosis, una enfermedad que afecta aproximadamente al 13% de la población femenina, principalmente a mujeres en edad reproductiva. Además, se estima que entre el 30% y el 50% de estas pacientes enfrentan dificultades para concebir, lo que la convierte en una de las principales causas de infertilidad femenina, tal como explicó la doctora Alicia Seminario, ginecóloga de la Clínica Ricardo Palma a Somos.
La pareja, que se conoció en el 2017 durante una fiesta posterior a la Met Gala en Nueva York y que contrajo matrimonio hace tres años, había expresado en repetidas ocasiones su deseo de convertirse en padres. Sin embargo, tras recibir el diagnóstico, Palvin se sometió a una cirugía para extirpar lesiones y tejido cicatricial, ya que sufría dolor intenso, fatiga y menstruaciones irregulares.
“Pensé que así era como funcionaba para mí. He estado yendo a chequeos ginecológicos todos los años, pensé que si tenía endometriosis ya lo sabría, pero resulta que no se puede diagnosticar con exámenes generales. Entonces me aconsejaron buscar a un especialista en endometriosis”, comentó la modelo en sus redes sociales.
Y es que la historia de Barbara Palvin va mucho más allá del mundo de las celebridades, ya que su experiencia refleja una realidad que millones de mujeres viven en silencio. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el diagnóstico de la endometriosis puede tardar entre 7 y 10 años desde la aparición de los primeros síntomas.
¿La razón? Durante mucho tiempo se ha considerado que el dolor menstrual intenso e incapacitante, el dolor durante las relaciones sexuales o las molestias pélvicas crónicas son una parte “normal” de la vida de una mujer, cuando en realidad no deberían serlo, expresó Patrick Jacinto, docente de la carrera de Medicina Humana de la Universidad Científica del Sur.
Además, la ginecóloga Mónica Naranjo, de Clínica Internacional, señaló que la endometriosis puede presentarse de formas muy distintas, ya que algunas pacientes tienen dolor severo, mientras que otras prácticamente no tienen síntomas y descubren la enfermedad recién cuando buscan un embarazo y tienen dificultades para concebir.

¿Podré ser madre? Lo que la endometriosis realmente hace con la fertilidad
Durante años se ha instalado la idea de que la fertilidad está directamente ligada al grado de avance de la enfermedad; sin embargo, los especialistas advierten que la realidad es bastante más compleja.
“La capacidad reproductiva no depende únicamente del tamaño o la cantidad de lesiones visibles. De hecho, algunas mujeres con endometriosis leve pueden presentar dificultades importantes para lograr un embarazo, mientras que otras con la enfermedad más avanzada logran concebir sin mayores preocupaciones”, argumentó la doctora Naranjo.
Básicamente, esto ocurre porque la endometriosis es una condición multifactorial que puede interferir en distintas etapas del proceso reproductivo. Según la doctora Paulette Griffin, ginecóloga de Cleveland Clinic, uno de los mecanismos más conocidos es la alteración de la anatomía pélvica. En este caso, las adherencias y cicatrices pueden modificar la posición normal de los órganos reproductivos y dificultar que las trompas de Falopio capten adecuadamente el óvulo.
Asimismo, la enfermedad provoca un estado de inflamación crónico que puede comprometer la calidad de los óvulos, afectar a los espermatozoides e incluso interferir en el desarrollo temprano de los embriones. A ello se suma la posibilidad de que el endometrio se vuelva menos receptivo, dificultando la implantación o que, en algunos casos, disminuya la reserva ovárica.
Aún así, el diagnóstico no significa que la maternidad sea imposible. De acuerdo con la doctora Naranjo, se estima que entre el 60% y 70% de las mujeres con endometriosis pueden lograr un embarazo espontáneo en algún momento de su vida reproductiva. No obstante, la enfermedad sigue siendo un factor relevante en los problemas de fertilidad.
Por esta razón, es importante prestar atención a algunas señales tempranas que, si bien no confirman la infertilidad, sí justifican una evaluación temprana para preservar la salud reproductiva:
- Dolor menstrual intenso desde edades tempranas.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Antecedentes de endometriosis en familiares directas.
- Presencia de endometriomas en los ovarios detectados por ecografía.
La buena noticia es que, en algunos casos, la fertilidad puede mejorar tras el tratamiento, especialmente cuando se corrigen adherencias, se libera la anatomía pélvica o se retiran lesiones que afectan la función de los ovarios o las trompas. Sin embargo, la recuperación no siempre es total.
“El impacto de la endometriosis en la fertilidad depende de algunos factores, entre ellos el tiempo de evolución de la enfermedad, la edad de la paciente, la reserva ovárica, el compromiso de las trompas, la presencia de endometriomas y las cirugías previas”, detalló el doctor Jacinto,
Por eso, más que una sentencia sobre la maternidad, la endometriosis representa un desafío significativo que requiere de un abordaje oportuno e individualizado.

Las decisiones que pueden cambiar tu futuro reproductivo
Cuando una mujer recibe un diagnóstico de endometriosis, una de las primeras decisiones es definir cuál será la estrategia de tratamiento.
La cirugía suele ocupar un lugar central, ya que suele ser muy útil cuando existe distorsión anatómica, enfermedad profunda o dolor significativo. Sin embargo, como advirtió el doctor Luis Chiva, director del Departamento de Ginecología y de la Unidad de Fertilidad de la Clínica Universidad de Navarra, también es uno de los mayores desafíos, especialmente aquellas intervenciones que involucran los ovarios, puesto que pueden afectar la reserva ovárica.
“Antes de recomendar una cirugía deben evaluarse factores como la edad de la paciente, el tamaño de los endometriomas, la anatomía pélvica, el tiempo de infertilidad, la reserva ovárica, el deseo del embarazo, las cirugías previas y las características específicas de la enfermedad”.
Además, de decidir si se llevará a cabo o no la operación, es fundamental determinar el momento adecuado para realizarla. De acuerdo con Rosali Aranzamendi, médico cirujana y docente del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), operar demasiado pronto puede exponer a la paciente a procedimientos innecesarios que podrían afectar al tejido ovárico sano. En cambio, retrasar excesivamente el tratamiento puede permitir que la enfermedad progrese y produzca más inflamación, adherencias o daño ovárico, afectando así la fertilidad futura.
En caso la intervención sea necesaria, la planificación posterior resulta igual de importante. Como destacó la doctora Seminario, después de la cirugía, suele existir una ventana favorable de algunos meses en la que hay más probabilidades de lograr un embarazo, por lo que aprovechar ese periodo puede ser clave. De lo contrario, la enfermedad puede reaparecer y, dependiendo de su severidad y localización, afectará nuevamente las probabilidades reproductivas.
Sin embargo, aunque la cirugía puede ser beneficiosa, cuando la reserva ovárica es limitada o la edad reproductiva es mayor, puede ser más conveniente avanzar directamente a las técnicas de reproducción asistida como la fecundación in vitro (FIV), recalcó la doctora Mónica Naranjo.
“Para aquellas mujeres que tienen endometriosis y saben que postergarán la maternidad varios años, es recomendable considerar algunas alternativas para la preservación de la fertilidad, ya que la edad sigue siendo uno de los factores más significativos. En este caso, el congelamiento de óvulos puede ser una herramienta valiosa, especialmente cuando existen endometriomas, disminución de la reserva ovárica o antecedentes de cirugías ováricas”.

Otro aspecto importante que se debe trabajar con las pacientes es el dolor durante las relaciones sexuales, cuyo tratamiento puede incluir analgésicos, fisioterapia de piso pélvico, lubricantes, terapia sexual, manejo del dolor crónico, tratamiento hormonal si no se busca embarazo inmediato o cirugía especializada en casos seleccionados.
Cuando la pareja desea un embarazo, es clave evitar que la intimidad se convierta solo en relaciones programadas y dolorosas. En este sentido, el doctor Patrick Jacinto recomendó trabajar en la comunicación abierta, adaptar posiciones, respetar los límites de la paciente y, si el proceso genera sufrimiento físico o emocional, considerar alternativas como la inducción de ovulación, la inseminación o la fertilización in vitro.
“El objetivo no es solo lograr un embarazo, sino también proteger la salud física y emocional, tanto de la paciente como de la pareja”.
¿El embarazo y la lactancia pueden frenar la endometriosis?
Una vez logrado el embarazo— según Mónica Naranjo— muchas mujeres experimentan una mejoría temporal de los síntomas debido a los cambios hormonales y a la ausencia de menstruación. Sin embargo, esto no significa que la enfermedad desaparezca, ya que después del parto, los síntomas pueden reaparecer con el tiempo.
Asimismo, la lactancia prolongada puede contribuir a retrasar el retorno de los ciclos menstruales y ofrecer un periodo de menor actividad de la enfermedad, aunque no constituye una cura.
Algunas recomendaciones
- Si bien no sustituye el tratamiento médico, mantener una dieta rica en frutas, verduras, fibra, omega-3 y grasas saludables puede ser un aliado para controlar la inflamación relacionada con la endometriosis.
- Es fundamental mantener hábitos saludables, como conservar un peso saludable, dormir bien, realizar actividad física regular, evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol.
- Es importante controlar la anemia, vigilar la reserva ovárica, tratar oportunamente los síntomas y realizar controles ginecológicos periódicos.
“Cuando existe deseo de embarazo, no conviene esperar demasiado tiempo para buscar asesoría especializada, ya que una intervención temprana puede marcar una gran diferencia en las posibilidades reproductivas futuras”, resaltó la doctora Naranjo.
Fuente: elcomercio.pe