Estimada Sra. Fujimori

Aunque los resultados oficiales aún no han sido proclamados, permítame felicitarla por su elección como presidenta de la República. Todo indica que es solo cuestión de tiempo para que ello se formalice y usted asuma la responsabilidad de conducir nuestro país durante los próximos cinco años.

Como muchos peruanos, no voté por usted en la primera vuelta. Sin embargo, en la segunda la vimos como la única opción viable para preservar la estabilidad económica e institucional del país. Con ello, se cerró el paso a propuestas radicales que han demostrado en, lamentablemente muchas oportunidades, su incapacidad para generar prosperidad y que, por el contrario, han contribuido al atraso económico y social de los países donde fueron aplicadas.

Estoy seguro de que su gobierno mantendrá la estabilidad macroeconómica y los principios de economía de mercado que han permitido al Perú crecer de manera sostenida durante los últimos 35 años. Sé que se rodeará de profesionales de reconocida trayectoria para conducir la política económica y preservar el manejo responsable de las cuentas fiscales. Precisamente por ello, me permito formular una primera petición. Su gobierno y su bancada deberían contribuir a contener las iniciativas de gasto que vienen surgiendo desde el Congreso y que amenazan con comprometer la sostenibilidad fiscal del país. Algunas de ellas exceden, claramente, las facultades de dicho poder del Estado y, de ser necesario, deberían ser denunciadas ante el Tribunal Constitucional. Asimismo, estoy seguro de que usted hará todos los esfuerzos necesarios para que Julio Velarde continúe al frente del Banco Central.

Sin embargo, desde mi modesto punto de vista, el verdadero reto que enfrenta el Perú es la profunda división que atraviesa nuestra sociedad y que se hizo evidente desde las elecciones de 2011. Desde entonces, una parte importante de nuestros compatriotas ha respaldado opciones que proponen cambios radicales porque consideran que los beneficios del crecimiento no han llegado hasta ellos.

Quince años después, ese sentimiento sigue vigente. Sabemos que los votos por dichas opciones provienen principalmente de zonas con elevados niveles de pobreza, servicios públicos deficientes o inexistentes y escasas oportunidades. Lugares donde nuestros compatriotas no ven un horizonte claro de mejora y donde la esperanza se ha ido diluyendo con el tiempo.

Y no les falta razón. A pesar de los avances del país, seguimos teniendo brechas profundas que no hemos sido capaces de cerrar.

Por ello, creo que el gran objetivo de su gobierno debería ser lograr que esas zonas experimenten mejoras sustanciales y se integren plenamente al circuito económico que genera crecimiento y bienestar.

Dicho de otro modo, señora Fujimori, le pido que gobierne, sobre todo, para quienes no votaron por usted. Si logra hacerlo, no solo habrá realizado un buen gobierno, sino que la historia se lo reconocerá.

Le deseo la mejor de las suertes en la tarea que tiene por delante.

Fuente: elcomercio.pe

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