Para muchos usuarios, el cambio llegará sin previo aviso. Un día abrirán YouTube o intentarán descargar una aplicación desde Google Play y descubrirán que simplemente ya no funcionan como antes. No se trata de una falla temporal ni de un problema de conexión, sino del inicio del retiro definitivo del soporte para una generación de teléfonos Android que, pese a seguir encendiéndose con normalidad, han quedado demasiado lejos de los estándares tecnológicos actuales.
El adiós a una generación de dispositivos
Google decidió actualizar los requisitos de funcionamiento de sus Servicios de Google Play, una medida que deja fuera a los equipos que todavía operan con Android 6.0 Marshmallow o versiones anteriores. A partir de ahora, solo los dispositivos con Android 7.0 Nougat en adelante podrán seguir utilizando con normalidad las herramientas y plataformas que dependen de este componente, entre ellas Google Play Store y YouTube.
Aunque para muchos esta modificación pasará desapercibida, para quienes aún conservan teléfonos lanzados hace más de una década supondrá el comienzo de una experiencia mucho más limitada. No se trata de que el celular deje de encender o quede inutilizable de un momento a otro, sino de que perderá el acceso a funciones esenciales que hoy forman parte del uso cotidiano.
El teléfono seguirá funcionando, pero cada vez con más limitaciones
Los dispositivos afectados continuarán permitiendo llamadas, mensajes y algunas aplicaciones ya instaladas. Sin embargo, dejarán de recibir mejoras de software, nuevas funciones y, lo más importante, actualizaciones de seguridad que protegen la información almacenada en el equipo.
Con el paso del tiempo, esa falta de soporte provocará que cada vez más aplicaciones dejen de ser compatibles, aparezcan errores de funcionamiento y aumente la vulnerabilidad frente a amenazas informáticas. En otras palabras, el teléfono podrá seguir utilizándose, pero lo hará con un ecosistema cada vez más reducido y menos seguro.
Android Marshmallow llega al final de su ciclo
Android 6.0 Marshmallow fue presentado por Google en 2015 y durante varios años impulsó millones de teléfonos en todo el mundo. Sin embargo, la evolución del sistema operativo y las nuevas exigencias de las aplicaciones terminaron por convertirlo en una plataforma incapaz de sostener los servicios modernos que ofrece la compañía.
Las cifras reflejan esa transición. Hacia finales de 2025, apenas el 0,4 % de los dispositivos conectados a los servidores de Google seguían utilizando esta versión del sistema operativo. Aunque el porcentaje parece pequeño, representa todavía a millones de usuarios que ahora deberán convivir con un software sin soporte oficial.
Los modelos antiguos serán los más perjudicados
El impacto recaerá principalmente sobre teléfonos de gama media y de entrada comercializados antes de 2017, especialmente aquellos que nunca recibieron nuevas versiones de Android por decisión de sus fabricantes. Muchos de estos equipos permanecen en funcionamiento gracias a su durabilidad, pero ya no cuentan con la capacidad técnica necesaria para cumplir con los requisitos actuales de Google.
Para quienes todavía utilizan uno de estos dispositivos, el escenario marca el inicio de una transición inevitable. Más allá de que el teléfono continúe operativo, la pérdida progresiva de compatibilidad con servicios esenciales terminará reduciendo su utilidad y obligará, tarde o temprano, a considerar la actualización hacia un equipo con una versión más reciente del sistema operativo.
¿Qué hacer si YouTube deja de funcionar en tu celular?
Aunque la aplicación de YouTube ya no esté disponible en algunos teléfonos con versiones antiguas de Android, eso no significa que los usuarios pierdan por completo el acceso a la plataforma. Una de las opciones más sencillas es ingresar directamente al sitio web de YouTube desde el navegador del dispositivo. De hecho, cuando la app deja de ser compatible, Google suele redirigir a los usuarios a esta alternativa para que puedan seguir reproduciendo contenido sin necesidad de instalar la aplicación.
Eso sí, navegar desde la versión web ofrece una experiencia más limitada en comparación con la aplicación. Algunas funciones, como las notificaciones instantáneas, la reproducción en segundo plano o determinadas herramientas de personalización, pueden no estar disponibles. Para lograr un mejor rendimiento, conviene reducir la resolución de los videos, cerrar otras páginas abiertas y mantener suficiente espacio libre en la memoria del equipo. Además, es recomendable comprobar que el navegador utilizado todavía sea compatible con Android 6, ya que varios desarrolladores también han dejado de ofrecer soporte para las versiones más antiguas del sistema operativo.
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Fuente: elcomercio.pe