La Segunda Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos y contra el Terrorismo de Puno inició diligencias preliminares contra quienes resulten responsables del delito de tortura en agravio de Danilo Vargas Ccoya, quien fue agredido en el interior de la comisaría Melgar-Ayaviri.
De acuerdo con la Fiscalía, Vargas Ccoya habría sido detenido irregularmente y agredido por agentes de la Policía Nacional cuando iba a interponer una denuncia.
El fiscal provincial Víctor Daniel Castillo Revilla está a cargo del caso y reúne documentación de la dependencia policial, como el registro de ingreso de detenidos y las actas de intervención. También ha tomado la declaración de la víctima y dispuso que se interrogue a los testigos y se visualicen los registros fílmicos de las cámaras de videovigilancia de la zona.
A su vez, estableció la aplicación del Protocolo de Estambul, una evaluación con estándares internacionales para presuntos casos de tortura, entre otras diligencias urgentes para esclarecer los hechos.
El referido protocolo tiene por objetivo determinar, mediante evaluaciones médicas, psicológicas y legales, si una persona presenta indicios compatibles con haber sido víctima de tortura o violencia durante una detención, interrogatorio, conflicto armado u otra situación de custodia.
Sobre el caso
El abogado Danilo Vargas Ccoya acudió a la comisaría Melgar-Ayaviri, en Puno, para denunciar que un tráiler impactó contra su casa. Lejos de recibir ayuda, resultó agredido por agentes de la PNP en el interior de la dependencia, denunció su abogada. Además, permaneció detenido desde el 29 de junio hasta la noche del 1 de julio por supuesta resistencia a la autoridad.
Los agentes señalados como presuntos responsables son los suboficiales César Vilca Palomino, Jacop Carrasco Carpio y Edson Franco Tagle. La defensa apunta sobre todo a este último, pues en su declaración indicó que el letrado llegó ensangrentado a la comisaría, lo cual, según sostiene, es falso.
“Él ha estado bien. Llegó a la comisaría en moto lineal. Vino por una denuncia y sale detenido y, sobre todo, agredido. Ni siquiera agredido… torturado, esa es la palabra. Está irreconocible. Las lesiones son muy graves e, incluso, el médico legista ha ordenado exámenes complementarios”, declaró la defensa.
Fuente: larepublica.pe