El terremoto en Venezuela dejó escenas de desesperación desde los primeros minutos. El periodista y fotógrafo Iván Ernesto Reyes relató que las alertas sísmicas comenzaron a llegar a numerosos dispositivos Android antes de que se sintieran las sacudidas. Sin embargo, la magnitud del evento quedó clara cuando los movimientos se prolongaron por más de 30 segundos y provocaron daños estructurales en distintas zonas del país.
En declaraciones sobre la emergencia, Reyes explicó que la noche posterior al desastre fue especialmente difícil para miles de personas. “Los daños estructurales fueron muy fuertes”, señaló. Además, indicó que muchas familias evitaron permanecer en sus viviendas por temor a nuevos movimientos y a posibles derrumbes.
Cortes de luz e internet complican la emergencia
La situación posterior al sismo estuvo marcada por problemas en los suministros básicos. Según Reyes, hubo interrupciones de servicios eléctricos, internet y comunicaciones en distintas áreas afectadas. También quedaron suspendidos sistemas de transporte público subterráneo y se cortó el suministro de gas doméstico en sectores de la capital como medida preventiva.
El comunicador explicó que el sistema eléctrico venezolano ya enfrentaba dificultades antes de la tragedia y que la prioridad actual será recuperar las zonas más golpeadas. A ello se suma la necesidad urgente de remover escombros para localizar personas atrapadas. “Hay decenas de edificios caídos en la zona del este de la capital”, afirmó.
Un desastre comparable con los peores de Venezuela
Reyes considera que la magnitud de los terremotos en Venezuela no tiene precedentes recientes. Recordó que Caracas sufrió un fuerte movimiento telúrico en 1967, mientras que el desastre de Vargas de 1999 también permanece en la memoria colectiva por su impacto y rapidez.
El periodista sostuvo que el evento actual podría ser uno de los más graves registrados en el país durante el último siglo. También expresó preocupación por las proyecciones de la sismología de Estados Unidos, que evalúan escenarios con más de 10.000 muertes estimadas. Aunque aclaró que se trata de cálculos estadísticos, advirtió que reflejan la dimensión de una emergencia que mantiene a los equipos de rescate en una carrera contrarreloj para encontrar sobrevivientes.
Fuente: larepublica.pe