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Durante décadas, millones de conductores en Latinoamérica adoptaron la costumbre de encender su vehículo y esperar algunos minutos antes de iniciar la marcha. La razón era simple: permitir que el motor alcanzara una temperatura adecuada de funcionamiento y que los fluidos internos circularan correctamente. Sin embargo, esta práctica está perdiendo vigencia a medida que los vehículos eléctricos ganan terreno en la región.
La diferencia radica en la propia arquitectura mecánica de ambos sistemas de propulsión. Mientras los motores de combustión interna dependen de una serie de procesos térmicos y mecánicos para operar de manera eficiente, los motores eléctricos entregan su potencia prácticamente de forma instantánea.
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En un vehículo a gasolina o diésel, el motor funciona mediante explosiones controladas que generan movimiento. Cuando el conjunto mecánico está frío, el aceite lubricante presenta una mayor viscosidad y tarda algunos instantes en distribuirse por todos los componentes. Además, la combustión no siempre se produce en condiciones óptimas durante los primeros segundos de funcionamiento. Por ello, históricamente se recomendaba esperar un breve periodo antes de exigir el motor.
Aunque los automóviles modernos han reducido considerablemente esta necesidad gracias a la inyección electrónica y a lubricantes más avanzados, diversos especialistas coinciden en que una conducción suave durante los primeros minutos sigue siendo recomendable para minimizar el desgaste mecánico.

La situación cambia por completo cuando se trata de un vehículo eléctrico. En estos modelos no existe un proceso de combustión ni un motor que requiera alcanzar una determinada temperatura para operar correctamente. La energía almacenada en la batería se transforma en movimiento de manera directa, permitiendo que el vehículo esté listo para desplazarse apenas se activa el sistema.
Además, los motores eléctricos son capaces de entregar el torque máximo desde cero revoluciones, una de las características que explica su rápida respuesta al acelerador y su capacidad de ofrecer aceleraciones inmediatas incluso en modelos orientados al uso urbano.
El papel de la batería
Esto no significa que la temperatura sea irrelevante en un vehículo eléctrico. La principal consideración térmica se encuentra en la batería de iones de litio, cuyo rendimiento puede verse afectado por condiciones climáticas extremas.
En regiones de clima frío, las reacciones químicas internas de la batería se vuelven más lentas, lo que puede reducir temporalmente la autonomía y limitar la entrega de potencia. Para enfrentar esta situación, muchos fabricantes incorporan sistemas de preacondicionamiento que permiten llevar la batería y el habitáculo a una temperatura óptima antes de iniciar el viaje.
Sin embargo, este proceso no equivale a “calentar el motor” como ocurre en un vehículo convencional. Se trata de una gestión electrónica destinada a optimizar la eficiencia energética y el desempeño del sistema de almacenamiento. En la práctica, el conductor puede encender el vehículo y comenzar a circular de inmediato sin riesgo de afectar la mecánica.
Una costumbre que pierde sentido
La expansión de la electromovilidad en países como México, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Costa Rica está impulsando un cambio de hábitos entre los conductores. Acciones que antes eran habituales, como esperar varios minutos con el motor encendido antes de salir, ya no forman parte de la experiencia de uso de un vehículo eléctrico.
Incluso en los automóviles a combustión más modernos, diversos expertos consideran que los largos periodos de calentamiento en ralentí son una práctica heredada de tecnologías antiguas y que, en muchos casos, resultan innecesarios.
La principal conclusión es clara: mientras un vehículo a combustión puede beneficiarse de algunos segundos de funcionamiento suave antes de ser exigido, un automóvil eléctrico está diseñado para iniciar la marcha apenas se enciende. Una diferencia que refleja cómo la nueva generación de vehículos no solo cambia la forma de impulsarse, sino también la manera en que los conductores interactúan con ellos cada día.
Fuente: elcomercio.pe