Un área de aproximadamente 650.000 kilómetros cuadrados de hielo marino invernal quedó sin congelar en el mar de Bellingshausen, en la Antártida occidental, una superficie comparable al tamaño de Francia o Texas. Esta anomalía meteorológica, confirmada mediante observaciones satelitales y análisis de centros de investigación polar, se enmarca en una serie de eventos recientes de mínima extensión congelada en la región, según reportes del British Antarctic Survey y del Australian Antarctic Program Partnership.
De acuerdo con el oceanógrafo Will Hobbs, de la Universidad de Tasmania, el fenómeno constituye una tendencia reciente en la zona. El especialista advirtió en declaraciones recogidas por medios científicos internacionales: “Lo sucedido aquí también podría tener repercusiones globales. No se trata solo del entorno local”. La preocupación científica actual se centra en que el sistema antártico exhibe variaciones inusuales en su comportamiento estacional.

¿Por qué alarma a la ciencia la histórica falta de hielo marino en la Antártida?
El National Snow and Ice Data Center detectó que el mar de Bellingshausen carece de su congelación invernal estacional, un suceso inédito que mantiene enormes áreas oceánicas descubiertas. Esa anomalía no representa la pérdida de un bloque continental, sino el freno en la expansión del manto superficial. “Estoy preocupado. Es deprimente. Es sorprendente que estemos en junio y no haya hielo marino allí”, manifestó el doctor Will Hobbs a The Guardian. Según el especialista, este comportamiento responde a alteraciones en el océano profundo y al avance de corrientes cálidas hacia el sur.

La ausencia de la capa perturba el intercambio térmico entre la atmósfera y el mar, lo que altera las corrientes marinas globales. Respecto a la gravedad de la situación actual, el Dr. Hobbs afirmó que la cobertura registrada en 2023 resultó particularmente impactante: "La capa de hielo marino era extremadamente escasa en invierno, lo cual era inusual (…) Era la primera vez que ocurría en invierno".

La degradación de ese ecosistema destruye el hábitat de las algas que nutren al krill, el eslabón primordial de la red alimentaria antártica, hecho que perjudica de forma directa a ballenas, focas y pingüinos. Adicionalmente, los investigadores del British Antarctic Survey advierten que la vulnerabilidad de la zona elimina la defensa natural de las plataformas glaciares ante el oleaje, lo que acelera el deshielo terrestre.
"No creo que volvamos a ver hielo marino allí. Se acabó", concluyó el oceanógrafo Will Hobbs, según LiveScience.
¿Es este declive un evento inédito en la Antártida? Las proyecciones para los próximos años
La repetición de mínimos extremos en la masa helada antártica durante 2016, 2022, 2023 y 2026 despierta alarma internacional. Los registros del National Snow and Ice Data Center revelan que esos sucesos consecutivos rompen los patrones satelitales previos, lo que sugiere una alteración estructural en el sistema oceánico. De hecho, expertos documentaron el colapso de una plataforma congelada del tamaño de Nueva York, un fenómeno vinculado al futuro aumento del nivel del mar.

Diversos especialistas vinculan esa dinámica con el calentamiento global, aunque evitan señalar una causa única debido a la rigurosidad científica. Al respecto, el oceanógrafo físico Edward Doddridge, integrante del Instituto de Estudios Marinos y Antárticos (IMAS), afirmó que "un mundo que se calienta va a tener menos hielo marino". El experto aclaró que, si bien las temperaturas oceánicas cálidas entre los 100 y 300 metros de profundidad impactan fuertemente en el deshielo, todavía buscan la prueba irrefutable para demostrar la correlación directa.

Las proyecciones sugieren que la región mantendrá una baja formación de capas congeladas si persisten las anomalías térmicas en las aguas profundas. Frente a ese escenario, "lo que sí sabemos es que el hielo marino que estamos viendo ahora y las enormes pérdidas alrededor de la Antártida Occidental coinciden plenamente con lo que esperamos ver en un mundo más cálido debido al cambio climático", sentenció Doddridge.
Fuente: larepublica.pe