La soprano española que devuelve la voz a una ópera nacida en Lima hace 325 años

Lucía Iglesias tenía siete años cuando la ópera la atrapó para siempre. En su casa siempre había ópera sonando en algún rincón —sus padres se encargaban de eso—, pero fue una audición de “Werther” en Galicia, su región natal, la que le reveló el verdadero encanto de ese mundo. A esa corta edad se enamoró de los camerinos, los ensayos, el vestuario, el trabajo de actuación y, por supuesto, del canto. Así nació una vocación. Dos décadas después, la joven soprano española camina por las calles de Lima. Todos los días hace el viaje de San Isidro al Centro Histórico para sus ensayos; en sus ratos libres, sale a conocer alguna iglesia o un lugar para comer. Parece fascinada. Ha llegado para protagonizar “La púrpura de la rosa”, la primera ópera compuesta y estrenada en América. Es una obra que data de 1701 y se estrenó en lo que hoy es el Palacio de Gobierno.

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A Lucía la encontramos a las puertas del teatro Segura, donde se realizarán las funciones. Un sol inusualmente generoso para junio ilumina el paseo peatonal y arranca reflejos dorados de la fachada histórica: una cortesía del fenómeno de El Niño. “La verdad, me habían hablado mucho del cielo ‘panza de burro’ de Lima, pero estoy sorprendida”, comenta la soprano mientras observa el cielo despejado. Los transeúntes se detienen un momento al verla posar para la lente de Somos. A sus 27 años, la cantante ensaya algunos gestos de personaje frente a la cámara y canta fragmentos de “Così fan tutte”, la ópera de Mozart que la espera en Italia apenas concluya su temporada peruana.

Frente al tradicional teatro Segura, Lucía Iglesias eleva la voz para anunciar el regreso de una de las obras más importantes del patrimonio musical americano. (Foto: Elías Alfageme)

La presencia de Lucía en Lima forma parte de un año decisivo en su carrera. Después de ofrecer conciertos en Nueva York y Boston, la gallega afronta aquí su primera producción operística en América Latina. Enseguida vendrán compromisos en Italia, el teatro Real de Madrid y el Gran Teatre del Liceu de Barcelona. Sin embargo, reconoce que este viaje tiene un significado especial. Además de interpretar un rol protagónico, es su debut en la ópera barroca. Creció escuchando a Vivaldi y a la mezzosoprano italiana Cecilia Bartoli, pero nunca había interpretado una obra de ese período. “Me hace mucha ilusión porque es una obra muy importante y porque nunca había cantado una ópera barroca”, dice.

El gran escrito Pedro Calderón de la Barca, uno de las figuras del Siglo de Oro, escribió el libreto de El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a la partitura manuscrita de La púrpura de la rosa (1701), obra del compositor Tomás de Torrejón y Velasco, por su importancia y valor histórico para la memoria musical del país. El documento forma parte del patrimonio bibliográfico que resguarda la Biblioteca Nacional del Perú.

“La púrpura de la rosa” fue compuesta por Tomás de Torrejón y Velasco sobre un libreto de Pedro Calderón de la Barca. Escrita en el Virreinato del Perú para celebrar el primer aniversario del reinado de Felipe V, su argumento gira en torno al amor entre Venus y Adonis: la diosa se enamora del joven cazador, pero Marte, dios de la guerra y su compañero, descubre la relación y desencadena una tragedia marcada por los celos y la venganza. Aunque la historia transcurre entre personajes mitológicos, Iglesias considera que sus conflictos siguen siendo profundamente contemporáneos. “Estamos hablando de una ópera compuesta en el siglo XVIII basada en la mitología griega, pero trata temas totalmente actuales: amor, infidelidad, celos y violencia”, señala. Iglesias, además de cantante, es una apasionada investigadora de la historia de la música. Actualmente realiza un doctorado dedicado a la bohemia parisina del siglo XIX y a las raíces literarias que inspiraron óperas como “La bohème” de Puccini.

La nueva puesta en escena, dirigida por Jean Pierre Gamarra, apuesta precisamente por esa lectura atemporal, visible desde la escenografía hasta los maquillajes que evocan el cine mudo de los años veinte. Más que reconstruir una época, busca resaltar las emociones humanas que atraviesan la obra: Venus aparece atrapada en una relación marcada por la violencia y la decadencia mientras intenta encontrar una salida en el amor que siente por Adonis. La reposición adquiere además un valor simbólico gracias a la reciente decisión del Ministerio de Cultura de declarar Patrimonio Cultural de la Nación la partitura manuscrita de la obra, conservada por la Biblioteca Nacional del Perú y considerada uno de los testimonios musicales más importantes del período virreinal.

Iglesias, además de cantante, es una apasionada investigadora de la historia de la música. Actualmente realiza un doctorado dedicado a la bohemia parisina del siglo XIX y a las raíces literarias que inspiraron óperas como “La bohème” de Puccini. (Foto: Elías Alfageme)

Bajo la dirección musical de Aurelio Tello, esta producción busca acercarse al manuscrito original y recuperar una parte del legado que convirtió a Lima en la cuna de la ópera americana. No parece casual que su regreso coincida con la reunión anual de Ópera Latinoamérica, que pronto congregará en la ciudad a representantes de teatros y compañías líricas de toda la región. “La púrpura de la rosa” simboliza, en ese contexto, la historia compartida y los lazos que nos unen. Al final, la música sigue siendo el lenguaje universal. //

Fuente: elcomercio.pe

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