La ‘U’ gana en la altura 9 meses después: Qué falta afinar al 4-4-2 de Cúper y cómo le fue a Lapadula y Requena en el debut ante ADT

Un triunfo aliviador, tres puntos sólidos y la confirmación de que una idea empieza, lentamente, a echar raíces. Universitario de Deportes volvió a ganar en la altura por la Liga 1 nueve meses después y lo hizo, otra vez, en Tarma. Como si la ciudad tuviera reservada una página especial para los grandes objetivos cremas. En octubre del 2025, el 2-1 sobre ADT fue el impulso definitivo hacia el tricampeonato. Este sábado, el mismo marcador, en el mismo escenario, significó el primer paso de un sueño todavía mayor: ir por el tetracampeonato.

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Pero el resultado no debe esconder las preguntas. La primera presentación oficial del 4-4-2 de Héctor Cúper dejó más respuestas que dudas, aunque también confirmó que el sistema todavía necesita rodaje. Cambiar un 3-5-2 trabajado durante años por una línea de cuatro defensores no ocurre de un partido para otro. Hay automatismos que aún no aparecen, distancias que corregir y movimientos que todavía se sienten forzados. La buena noticia para Universitario es que, aun en pleno proceso de adaptación, encontró la manera de ganar.

Cúper ratificó su confianza en Diego Romero, ya consolidado como dueño del arco. La defensa estuvo integrada por Andy Polo, Caín Fara, Matías Di Benedetto y César Inga. En el mediocampo apostó por un rombo con Jorge Murrugarra como volante central, Lisandro Alzugaray y Héctor Fértoli por los costados, y Jairo Concha como enlace. Arriba, la dupla ofensiva fue la esperada: Alex Valera y José Rivera.

Un equipo que todavía busca memoria

La intención de Universitario fue evidente desde el inicio. Lejos de replegarse por la altura, salió a presionar alto y a disputar la pelota en campo rival. Esa agresividad tuvo premio a los 20 minutos. Un resbalón de Ojeda fue aprovechado por Alex Valera, que robó el balón, dejó atrás al arquero Valencia y definió con la tranquilidad de los goleadores. El delantero llegó a once tantos en la temporada, nueve de ellos por la Liga 1, confirmando que sigue siendo la principal referencia ofensiva del equipo.

Sin embargo, el 4-4-2 todavía muestra grietas. Apenas ocho minutos después del gol, Universitario perdió intensidad, retrocedió varios metros y permitió que Jeremy Canela encontrara espacios para sacar una volea que venció a Romero. El empate enfureció a Cúper, que no dejó de corregir desde la zona técnica.

La reacción fue inmediata y también reveladora. A los 31 minutos apareció Lisandro Alzugaray con un impecable tiro libre para devolverle la ventaja a Universitario. El argentino firmó así su segundo gol de pelota parada en el año y el cuarto de su temporada, ratificando que posee un recurso que puede decidir partidos cerrados.

La expulsión de Narváez, tras una innecesaria agresión sobre Fértoli antes del descanso, terminó inclinando definitivamente el partido hacia el lado crema.

Los primeros minutos de Lapadula y Requena

La segunda mitad tuvo menos ritmo y más control. Universitario administró la ventaja sin grandes sobresaltos, aunque tampoco encontró la fluidez ofensiva que Cúper pretende para su nuevo sistema.

El técnico comenzó entonces a mover el banco. Edison Flores ingresó por José Rivera y Adrián Quiroz reemplazó a Jairo Concha para refrescar el ataque. Más adelante llegaron dos cambios que modificaron el dibujo táctico: Jesús Castillo y Juan Manuel Requena entraron por Murrugarra y Fértoli.

Ahí apareció otra variante interesante. El rombo desapareció y Universitario pasó a jugar con Castillo y Requena compartiendo la primera línea del mediocampo, mientras Alzugaray y Quiroz ocuparon las bandas. Una estructura más equilibrada para sostener la ventaja.

Gianluca Lapadula no tuvo muchas ocasiones, sobre el final, en la altura  (Foto: @Liga1)

Todas las miradas, sin embargo, estaban sobre Juan Manuel Requena. El argentino aterrizó recién el martes por la noche en Lima, entrenó apenas miércoles y jueves y debutó oficialmente en Tarma. Sus casi veinte minutos dejaron buenas señales: completó 14 pases, ganó un duelo, recuperó un balón, realizó dos despejes, bloqueó un disparo rival y hasta se animó con un remate al arco. Números discretos, pero suficientes para transmitir personalidad. Si algo vino a buscar desde el fútbol chileno fue adueñarse del mediocampo crema. El estreno sugiere que tiene argumentos para pelear rápidamente un lugar entre los titulares.

El otro estreno esperado llegó a los 83 minutos. Alex Valera salió ovacionado para darle paso a Gianluca Lapadula. Quince minutos alcanzaron para entender dos cosas. La primera: todavía está lejos de su mejor versión futbolística. La segunda: su actitud competitiva sigue intacta. Peleó cada balón dividido, presionó la salida rival y hasta pidió ejecutar un tiro libre que terminó desviado al córner. No tuvo ocasiones claras de gol, pero dejó la sensación de querer involucrarse desde el primer minuto con la dinámica del equipo.

No fue el debut soñado para el “Bambino”, pero sí un punto de partida lógico para un futbolista que recién comienza a adaptarse a un grupo que lleva varios años jugando junto.

Universitario se llevó tres puntos valiosos, rompió una sequía de nueve meses sin ganar en la altura por Liga 1 y comenzó el Clausura con una victoria que fortalece la confianza. Todavía queda mucho por ajustar en el 4-4-2 de Héctor Cúper. Los movimientos defensivos, la coordinación del mediocampo y las sociedades ofensivas siguen en construcción. Pero ganar mientras se aprende siempre será una ventaja.

El siguiente examen llegará este viernes en el Monumental frente a Cusco FC de Javier Rabanal. Será otra oportunidad para comprobar si este nuevo Universitario empieza, definitivamente, a parecerse al equipo que imagina su entrenador.

Fuente: elcomercio.pe

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