- Operativo Pulga: Los guiños de Ruidíaz, su línea directa con la dirigencia y las claves de un fichaje que urge en Universitario
- ¿Un New York latino? Lo que no se vio del primer día del mundial en EEUU y por qué el espíritu futbolero va a la conquista de la ‘Gran Manzana’
Hubo una época en la que Gianluca Lapadula era una fantasía para el fútbol peruano. Un delantero con apellido peruano que rompía redes en Italia, que aparecía en portadas europeas y que parecía demasiado lejano para una selección que por entonces luchaba por volver a un Mundial después de 36 años. En el 2016, cuando Perú lo buscó con insistencia, dijo que no. Luego jugó un amistoso con Italia, firmó por el AC Milan y siguió su carrera lejos de la Blanquirroja.
Diez años después, la historia parece haber dado una vuelta completa. Lapadula no solo terminó convirtiéndose en uno de los jugadores más queridos por el hincha peruano, sino que hoy está a un paso de vestir la camiseta de Universitario de Deportes. Y aunque en las últimas horas las redes sociales explotaron con versiones que daban por cerrado su fichaje, la realidad es un poco más compleja.
La operación está muy avanzada. Hay acuerdo de palabra. Hay voluntad de ambas partes. Hay un entrenador que lo espera. Pero todavía falta el detalle más importante en cualquier negociación: la firma.
Según pudo conocer El Comercio, el entendimiento entre Universitario y el delantero de la selección peruana se alcanzó a inicios de semana. Desde entonces, las conversaciones han avanzado de manera positiva y el escenario es favorable para que Lapadula llegue al fútbol peruano en este mercado de pases.
Sin embargo, en la interna crema mantienen una posición clara: no anunciar nada hasta que todos los documentos estén firmados.
La experiencia reciente del mercado de fichajes obliga a la cautela. En Universitario consideran que adelantarse públicamente podría generar obstáculos innecesarios en una negociación que se encuentra en su etapa final. Por eso, mientras el entorno del jugador guarda silencio y los hinchas ya imaginan al delantero en el Monumental, la dirigencia prefiere actuar con prudencia.

Lapadula al 2027
Lo cierto es que la verdadera novedad de las últimas horas no pasa únicamente por la palabra de Lapadula. El aspecto más importante tiene relación con su situación contractual en Europa.
El delantero mantenía vínculo con Spezia hasta el 30 de junio. Sin embargo, fuentes cercanas a la negociación aseguran que los trámites administrativos para poner fin a esa relación contractual ya se habrían resuelto, permitiendo que el atacante quede con el camino despejado para definir su futuro inmediato.
Ese detalle, que puede parecer burocrático, resulta clave para Universitario. Héctor Cúper sigue personalmente los avances de la operación y considera fundamental que el futbolista se incorpore cuanto antes a los entrenamientos. El técnico argentino entiende que la adaptación física y futbolística de Lapadula será determinante para afrontar la segunda mitad del año.
La idea es que el atacante llegue con tiempo suficiente para integrarse a un plantel que sufrirá varias modificaciones tras el discreto primer semestre de la temporada.
El proyecto deportivo también está definido. La propuesta contempla un contrato de año y medio, es decir, hasta diciembre del 2027. Un vínculo que le permitiría a Lapadula afrontar el cierre de su carrera profesional en el club más popular del país y, al mismo tiempo, convertirse en una de las caras visibles de la reconstrucción deportiva que busca Universitario.
A sus 37 años, el delantero todavía mantiene números competitivos. Durante la última temporada con Spezia disputó 20 encuentros oficiales, registró seis goles y entregó tres asistencias.

No son cifras extraordinarias, pero sí reflejan que sigue siendo un atacante capaz de marcar diferencias, especialmente en un campeonato como la Liga 1.
Además, su valor para Universitario no se reduce únicamente a los goles. Lapadula representa liderazgo, experiencia internacional y una conexión emocional inmediata con la hinchada. Son atributos difíciles de encontrar en el mercado peruano.
Un mercado que recién comienza
La llegada de Lapadula, sin embargo, sería apenas el primer gran movimiento de Universitario en este mercado de fichajes.
La eliminación de la Copa Libertadores dejó en evidencia varias falencias estructurales del plantel y obligó a la dirigencia a acelerar decisiones que inicialmente estaban previstas para finales de temporada.
Uno de los casos más llamativos es el de Raúl Ruidíaz. Las negociaciones con la ‘Pulga’ se han enfriado en las últimas semanas, pero desde Ate aseguran que no están descartadas. El nombre del exgoleador crema sigue sobre la mesa y podría volver a cobrar fuerza dependiendo de cómo evolucione el mercado.

La prioridad de Héctor Cúper, sin embargo, va más allá de los nombres propios. El técnico considera indispensable incorporar jerarquía internacional en ataque y también reforzar una zona que quedó debilitada tras la salida de Rodrigo Ureña meses atrás: la primera línea de volantes.
Por eso, otro de los pedidos expresos del entrenador es la contratación de un volante ancla capaz de darle equilibrio al equipo. La intención es modificar varios aspectos tácticos para el Torneo Clausura. Cúper analiza variantes que permitan abandonar definitivamente algunos automatismos heredados del ciclo anterior y construir una versión más sólida de Universitario.
En ese escenario, Lapadula aparece como la pieza que puede cambiar el estado de ánimo del club. Porque más allá de los goles, de la camiseta o del marketing, la sensación en Ate es que su llegada representaría un mensaje potente: Universitario entendió que el margen de error se terminó.
Por ahora, la palabra está dada. El deseo existe. Los documentos avanzan. Solo falta la firma. Y cuando eso ocurra, el fichaje más impactante de la Liga 1 2026 dejará de ser un rumor para convertirse en realidad.
Fuente: elcomercio.pe