Las hormigas no solo invaden cocinas y mesas de picnic en busca de migas. Una investigación reveló que estos insectos tienen una fuerte atracción por alimentos procesados, como galletas y papas fritas, una preferencia que podría interferir con la dispersión de semillas, una de sus funciones más importantes para la naturaleza.
El trabajo, liderado por el ecólogo Dumas Gálvez, de la Universidad de Panamá y del Smithsonian Tropical Research Institute, analizó cómo la presencia de restos de comida humana modifica el comportamiento de las hormigas. Los resultados mostraron que las botanas industriales captan rápidamente la atención de estos animales y reducen su interacción con las semillas.
'Empezamos a hablar de varios temas, como la influencia del urbanismo en la diversidad de las hormigas y cómo la comida chatarra en las ciudades podría afectar su dieta', dijo el experto.
¿Por qué las hormigas son importantes para la dispersión de semillas?
Muchas especies vegetales dependen de las hormigas para extenderse por distintos ambientes. Algunos insectos transportan las semillas hasta sus nidos subterráneos atraídos por estructuras ricas en grasas y proteínas. Después de consumir esa parte nutritiva, desechan la semilla intacta, lo que permite que una nueva planta crezca en otro lugar.

'Muchas especies de hormigas cumplen un papel ecológico fundamental al transportar y enterrar semillas, lo que ayuda a las plantas a expandirse y desarrollarse en el bosque', explicó Emily Marple, ecóloga del Smithsonian Tropical Research Institute. Gracias a esta relación, numerosos ecosistemas mantienen su diversidad vegetal.
Un experimento revela cómo la comida chatarra distrae a las hormigas
La idea del estudio surgió durante un curso de maestría impartido por Dumas Gálvez en la Universidad de Panamá. El equipo diseñó tres experimentos para determinar si las migas de papas Lay's y las galletas Oreo, sin relleno, alteraban la conducta de las hormigas.
En una segunda prueba, considerada la más representativa, los investigadores instalaron 290 estaciones con semillas tanto en el campus universitario como en el Parque Nacional Soberanía. Algunas contenían restos de alimentos procesados y otras servían como control.
'Básicamente, las hormigas se distraían de las semillas por culpa de los alimentos procesados que colocábamos', señaló Lara Dominguez, otra de las autoras del estudio.
La experta recordó que, apenas treinta segundos después de depositar las migas, numerosas hormigas acudían al lugar, mientras que las semillas no despertaban una reacción tan inmediata.
¿Qué consecuencias podría tener la comida chatarra en los ecosistemas?
Aunque la investigación no evaluó efectos sobre las poblaciones de plantas, los científicos consideran que la alteración del comportamiento de las hormigas podría influir en la dinámica natural de dispersión de semillas en zonas con intensa actividad humana.
'Puede parecer algo insignificante, pero en lugares donde miles de personas dejan restos de comida todos los días, esto sí podría afectar la dispersión de las plantas que dependen de las hormigas', afirmó Dumas Gálvez.
Fuente: larepublica.pe