Una instalación de energía solar construida para producir electricidad limpia terminó por ofrecer un refugio inesperado para una de las especies más amenazadas de California. Investigaciones realizadas en la granja solar Panoche Valley, en el condado de San Benito, documentaron que el zorro kit de San Joaquín utiliza el área para descansar, establecer madrigueras y desplazarse con menor perturbación humana.
Este pequeño cánido figura en la lista federal de especies en peligro desde 1967. La pérdida de hábitat causada por la agricultura intensiva, la expansión urbana, las actividades petroleras y las obras de infraestructura redujo gran parte de su territorio histórico. En este contexto, algunos proyectos solares con medidas de conservación específicas muestran que la producción de energía renovable puede coexistir con la fauna silvestre.
¿Cómo las granjas solares se convirtieron en ecosistemas?
Tras la fase de construcción, ciertas plantas fotovoltaicas presentan menos tráfico, ruido y presencia humana que otros terrenos circundantes. Esa situación favorece la presencia de animales que encuentran sombra, cobertura y espacios relativamente tranquilos.

En Panoche Valley Solar Farm, una instalación de aproximadamente 1.245 acres inaugurada en 2018, científicos monitorearon durante tres años a 23 zorros que habitaban el complejo y a otros 26 ejemplares presentes en zonas de referencia cercanas. Para ello, colocaron collares con GPS y transmisores VHF, lo que permitió analizar sus desplazamientos, supervivencia y uso de madrigueras.
Los especialistas identificaron varias medidas que favorecieron la permanencia de la especie. Entre ellas, destacaron cercos permeables para los zorros, corredores de movimiento, madrigueras artificiales, control de residuos, limitaciones a la velocidad de los vehículos y restricciones para perros asilvestrados. Además, el uso de ovejas para controlar la vegetación contribuyó a mejorar las condiciones para los pequeños mamíferos que forman parte de la dieta del zorro.
Los zorros kit encuentran un nuevo refugio
Los resultados revelaron que los animales no solo atravesaban el lugar de manera ocasional. Cerca de la mitad de las ubicaciones registradas durante el día se encontraban dentro del perímetro de la granja solar, mientras que por las noches los ejemplares salían con mayor frecuencia en busca de alimento.
Los investigadores también observaron un uso importante de las madrigueras ubicadas dentro de la instalación. Aunque la proporción disminuyó con el tiempo, de 73% en el primer año a 50% en el tercero, los datos confirmaron que la zona continuó funcionando como un área de descanso para la especie.
El estudio no detectó diferencias significativas en la supervivencia ni en el éxito reproductivo respecto de los zorros que vivían fuera del complejo. Tampoco encontró evidencias de muertes relacionadas directamente con las operaciones de la planta solar. Por ello, una revisión del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos publicada en 2025 señaló que el desarrollo fotovoltaico no resulta incompatible con el uso del territorio por parte de esta subespecie, siempre que existan medidas adecuadas de conservación.
Fuente: larepublica.pe