La ejecutiva conversó con Día 1 sobre sus aficiones y compartió algunas anécdotas personales. Además, nos cuenta que no desaprovecharía la oportunidad de cenar con José Koechlin, fundador de Inkaterra.
¿A qué hora se levanta y qué es lo primero que hace?
Me levanto a las 6:15 a. m. y lo primero que hago es ir hasta una ventana para mirar el día, ver cómo está el cielo.
De los libros que ha leído, ¿cuál recomendaría?
El funcionamiento general del mundo, de Eduardo Sacheri.
¿Qué objeto no puede faltar en su vida?
Un libro.
¿Cine o teatro?
Cine.
¿Qué aplicativos no pueden faltar en su celular?
Instagram, Spotify, Uber, Adidas Running y Google Maps.
¿Netflix, Amazon, HBO, Apple o Disney?
Netflix.
¿El auto de sus sueños?
Sería cualquier jeep.
¿Destino favorito en vacaciones?
Cualquier destino de playa.
¿Qué deporte practica? (Contar desde cuándo o cómo lo descubrió)
Corro. Empecé a correr en la época del colegio. Hice atletismo por años y también participé en algunas carreras. De hecho, hasta el momento, he llegado a correr una carrera de 21 km. Ahora, correr es mi mejor terapia.
¿Cóctel o trago favorito?
Mi cóctel favorito es el “Sencha”, de Poolbar by Handshake; lleva pisco Suyo, té de hojicha, yuzu, sake junmai y soda. Y, de los tragos clásicos, me gusta el “Aperol Spritz”.
¿Cuál es su restaurante favorito?
En Lima, hasta el momento, mi restaurante favorito es TOMO.
¿Un lugar en el que quisiera estar para relajarse y trabajar a la vez?
Ese lugar sería un hotel que esté dentro de un viñedo, con buena cocina, buenos vinos, silencio, una biblioteca y, por supuesto, la posibilidad de salir a correr por ahí.
Descríbase en tres palabras.
Apasionada, colaborativa y tenaz.
¿Tiene algún talento oculto? (Contar desde cuándo o cómo lo descubrió)
Considero que mi talento oculto es la “memoria fotográfica”. Puedo volver a un lugar sin buscar en Google Maps, solo recordando los árboles que vi, el restaurante por el que pasé o las rejas de las casas. También puedo ver la cara de alguien que no conozco y saber que me crucé con esa persona unos días atrás caminando por la calle. Lo descubrí cuando mi esposo me empezó a preguntar cómo me acordaba de llegar a cierta dirección a la que solo habíamos ido una vez. En otras ocasiones me he encontrado diciéndole: “Mira a la pareja que está cruzando la calle, es la que ayer estaba sentada al lado nuestro en el banco al que fuimos a firmar la escritura. ¿Te acuerdas?”. Él me mira como si fuera una extraterrestre.
Una frase que lo/la defina
“La actitud es una pequeña cosa que hace una gran diferencia”, de W. Churchill.
¿Qué compañía es una inspiración para usted?
Para mí, una empresa que siempre me ha inspirado es “Minor Hotels Europe & Americas”; trabajo ahí desde hace 25 años. También Club Med, por mis orígenes.
¿Con qué referente de su rubro le gustaría cenar?
Si aún viviera, me gustaría cenar con César Ritz. Y, aprovechando mi estancia en Perú, también me gustaría cenar con José Koechlin, de Inkaterra.
¿Quién es el jefe que más la marcó?
Definitivamente, Bora Batur, el jefe que tuve en Crowne Plaza Springfield, en Illinois (EE. UU.).
¿Quién le dio el mejor consejo y cuál fue?
Mi papá: “If it’s not done by 6 p.m., it’s not getting done today”.
¿Qué soñaba ser cuando era niña y cuál fue su primer trabajo?
De niña, soñaba con ser arqueóloga.
Mi primer trabajo fue en Club Mediterranée.
¿Una decisión empresarial que cambiaría?
Más que cambiar una decisión empresarial, considero que nunca dejaría de escuchar a mi equipo.
¿Qué pregunta clave haría para contratar a alguien?
“Coméntame sobre algún proyecto o iniciativa que lideraste y que no logró implementarse”.
¿Cuál es su mayor orgullo?
Acompañar y desarrollar equipos.
¿Cuál es el gran tema del que no se habla en los medios?
Las historias de quienes hacen que las cosas sucedan todos los días.
¿Cuál es la principal virtud de los peruanos?
Ser naturalmente serviciales.
¿Y su principal defecto?
Aún los estoy conociendo; no reconozco un defecto claro y recurrente.
Fuente: elcomercio.pe