Montañistas perdidos en el Huascarán: cómo perdieron contacto y el drama de la familia en medio de la búsqueda

Hasta la noche del jueves, las autoridades aún no habían sido capaces de ubicar a Freddy Saúl Mendoza Lizana, Alejandro Manuel Ugarte Jordan ni Artidoro Salas Gaytán, los tres montañistas peruanos que desaparecieron la mañana del martes en “La Garganta”, el tramo comprendido entre el Campo 1 y 2 del nevado Huascarán, a una altitud aproximada de 6 000 m s. n. m.

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“Lamentablemente nosotros recién ayer hemos recibido ayuda por parte del Estado porque el helicóptero que llegó de la Policía Nacional (PNP) llevaba personal de mecánica para arreglar una aeronave que estaba malograda en el lugar. Y después hicieron una búsqueda de una vuelta para inmediatamente retornar a su lugar. Lamentablemente no han llevado el equipo para la búsqueda el día de ayer (miércoles)”, reclamó en diálogo con El Comercio Rosa Jordán, prima de uno de los desaparecidos.

La aeronave a la que hace referencia Jordán sería un helicóptero de la PNP varado en el helipuerto ubicado a faldas del Huascarán desde hace por lo menos dos semanas tras presentar fallas luego de una inspección al nevado, este estaría impidiendo que naves de mayor capacidad lleguen al lugar.

En el comunicado emitido por el Ministerio del Interior anunciando el envío del helicóptero no se hace mención a la aeronave averiada.

La familiar del desaparecido destacó, por otra parte, el apoyo por parte de “los casi 40 voluntarios en la zona”; sin embargo, alertó que estos tampoco “pueden acercarse al lugar porque necesitan de helicópteros que los trasladen hacia el campamento”.

Al ser consultada por El Comercio sobre la ubicación de los rescatistas, Jordan aseguró que “un grupo se encuentra en la base del nevado esperando que los trasladen al Campamento 1 y otro grupo en el Campamento 1 esperando el traslado al Campamento 2; lamentablemente el helicóptero de la PNP no puede alcanzar esa altura (de aproximadamente 6 mil metros)″.

En respuesta, la mañana del jueves la Fuerza Aérea (FAP) anunció “el despliegue inmediato del helicóptero MI-17 FAP 603 y de una Brigada de Búsqueda y Rescate (SAR)”. Según la institución, se habrían movilizado a “12 efectivos, conformados por cuatro tripulantes y ocho especialistas SAR” y se consiguió realizar “la inserción de cinco rescatistas nacionales e internacionales hacia la zona de operaciones”.

Gracias a esto se habría conseguido hallar las carpas y pertenencias de los andinistas el jueves por la tarde. Sin embargo, la urgencia aumenta con el paso de las horas debido al frío extremo en la zona, que alcanza los -15°C, y la presencia de grietas peligrosas.

Jordán, por su parte, aseguró a El Comercio que ningún representante del Ministerio del Interior o la FAP se ha comunicado formalmente con su familia para informarles sobre los avances de las operaciones. “Lo que sabemos es porque los papás de Alejandro han ido a Huaraz, están preguntándole a las autoridades allá y lo que nos van contando rescatistas cada vez que pueden”, precisa.

De acuerdo al Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Áncash, las labores vienen siendo dirigidas por la División de Rescate en Alta Montaña de la Policía Nacional del Perú (DEPSAM PNP) – Áncash Caraz, quienes vienen recibiendo el apoyo de la Asociación de Guías de Montaña del Perú (AGMP), la Red de Salud Huaylas Norte y otras instituciones competentes.

Las primeras alertas sobre los tres andinistas se encendieron la tarde del lunes, cuando el resto de su grupo alertó que se habían extraviado durante una tormenta.

Según Jordán, la familia de Artidoro Salas Gaytán “dio aviso la noche del lunes para que envíen helicópteros, han estado rogándoles y no les han hecho caso. Pero recién el miércoles se han movido a raíz de que hemos estado presionando desde Lima”.

La última comunicación que se tuvo con el grupo de desaparecidos fue la mañana del martes cuando Alejandro Ugarte consiguió llamar a su novia para avisarle que estaban perdidos.

“Ahí dieron la alerta, pidiendo que manden helicópteros y drones porque sabían que estaban perdidos. Al día siguiente, por la tarde, nos llegó una señal de su reloj Garmin ubicándolo a unos 800 metros del Campamento 2″, detalló Jordán.

Fuente: elcomercio.pe

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