Perú es clave

Llegué al Perú hace 20 años y, desde entonces, he comprobado que la riqueza de este país está en su habilidad para cambiar, resistir y en su inagotable capacidad para generar sorpresas. He sido testigo de cómo todo ello ha logrado forjar una fuerza que empuja el crecimiento y la resiliencia.

Reconozco en el Perú un país con un potencial exquisito. Su principal desafío no es solo desarrollarlo, sino terminar de creer en él. Esta es una idea que comparto con líderes que, como yo, llegaron desde fuera y vieron aquí sus expectativas ampliamente superadas.

Nadie es profeta en su tierra. Por eso, una mirada externa permite reconocer con mayor claridad el gran valor de su ubicación estratégica; su cultura emprendedora, que se traduce en alto nivel de talento y creatividad; su diversidad, que hace posible una enorme riqueza culinaria; y sus recursos naturales. Tengo la sensación que estos atributos han dejado de sorprender a los peruanos, mientras que, para quienes venimos de fuera, suponen una fórmula ganadora.

Hay problemas estructurales y son innegables, como la alta informalidad o la inestabilidad política, que se ha acentuado en los últimos años y que ha debilitado las instituciones. Pero nada de ello ha podido anular el potencial. Al contrario: hacen más urgente la tarea de ordenarlo, impulsarlo y desarrollarlo.

Un nuevo gobierno abre la oportunidad para que la administración del país deje de funcionar en modo supervivencia o, como decimos en el mundo corporativo, “apagando incendios”. Comparto con otros líderes una alta expectativa por que se empiecen a construir condiciones de largo plazo para el desarrollo del Perú.

Nos toca hacer mucho y es responsabilidad de todos poner el hombro. Es tarea del Estado, la empresa privada, los peruanos y de quienes amamos al Perú como una segunda patria. Desde el sector automotriz, contarán con mi contribución para impulsar una agenda que permita atender tareas pendientes, poniendo el foco en la seguridad vial y en una movilidad moderna y sostenible.

Soy optimista. Hoy los peruanos empiezan a conectar con la frase “Perú es clave”. Me encanta que la usen de forma casual y reiterada. Aunque puede parecer una expresión cotidiana o banal, creo que marca el camino correcto. Más allá de lo que falta por hacer, el primer paso es creérsela. Así la idea de “grandeza” se instalará y empezará a sonar cada vez con más fuerza. Tal vez, esa sea la clave.

Fuente: elcomercio.pe

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