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Tacna siempre ha sido una ciudad de encuentros. A pocos kilómetros de la frontera, miles de visitantes cruzan cada año desde Chile atraídos por el comercio, los paisajes y, cada vez con más fuerza, por la gastronomía peruana. En estos días de Fiestas Patrias, ese movimiento adquiere un nuevo significado con una edición más de Perú Mucho Gusto, la feria gastronómica que convierte a la Ciudad Heroica en un gran escaparate del país a través de sus sabores.
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Entre los asistentes está Pablo, quien llegó desde Cabildo, en la región chilena de Valparaíso, junto con su pareja. Además de recorrer los alrededores de Tacna, hizo una parada obligatoria en la feria. “Una experiencia muy bonita, nos gusta todo el Perú. La gente es muy hospitalaria y su comida es muy rica”, cuenta. Ya había visitado el evento años atrás, pero asegura que esta edición luce “más organizada” y con una oferta más amplia. Él tenía un objetivo claro: llevar café, un producto de gran calidad en el Perú que cada vez reconocen más en el mundo.
La historia se repite con Martha, visitante de Arica, quien decidió cruzar la frontera tras escuchar las recomendaciones sobre el evento. Destaca la organización y la variedad de actividades para toda la familia. Mientras ella eligió artesanías, su esposo prefirió los tejidos, recordando que Perú Mucho Gusto no solo celebra la cocina peruana, sino también su riqueza cultural a través del arte, la música y el trabajo de sus artesanos.
Con más de 160 expositores provenientes de todas las regiones del país, la feria propone un recorrido por el Perú a través de todos los sentidos. De la costa a la sierra y la Amazonía, cada plato y cada bebida reflejan la diversidad de nuestro territorio. En este artículo, te propones una breve ruta por aquellas propuestas que pueden llamar tu atención este año.

Animales Nocturnos lleva la cocina nikkei un paso más allá con una propuesta inspirada en los sabores de Tacna. Entre sus imperdibles está el bao tacneño: un pan que, en lugar de cocinarse solo al vapor, se fríe para lograr una textura crujiente por fuera y suave por dentro, antes de rellenarse con cordero candaraveño y bañarse con una salsa spicy. También sobresale el maki acevichado tacneño, donde conviven palta de Moquegua, langostino crocante, trucha de Puno y una intensa emulsión de aceituna tacneña coronada con tierra de aceituna. Un recorrido por costa, sierra y selva en todas sus ideas.

En el stand de Corporación El Padrino, el maíz morado deja de ser solo el ingrediente de una bebida para convertirse en protagonista de un dulce tradicional. Sus rosquitas cajamarquinas de maíz morado se elaboran con harina del grano y de la coronta, rica en antioxidantes, logrando un sabor distinto al de la receta clásica. Junto a ellas también ofrecen rosquitas de manteca, de anís con orégano, además de alfajores y galletas de leche. Un paquete cuesta S/15.

Si el pisco sour es el cóctel insignia del Perú, el Tacna Sour es su orgullosa versión regional. La diferencia está en el damasco, fruta emblemática de la zona que reemplaza al limón y aporta un perfil más dulce y aromático, sin perder el carácter del pisco tacneño. En la barra de Marqués Cariñoso cuentan que muchos visitantes chilenos lo prueban por primera vez durante la feria y terminan llevándose una grata sorpresa.

Con más de cuatro décadas de historia familiar, Misky Yaku’s se ha posicionado como una de las mejores emolienterías. El negocio, que nació con la abuela cajamarquina y hoy lidera Verónica, participa por segunda vez en Tacna con una propuesta que va más allá de la receta tradicional. Entre sus opciones destaca el emoliente piteado, una versión ideal para las tardes frías de la Ciudad Heroica que añade un toque de licor a esta bebida reconfortante sin perder su esencia herbal. Si bien también ofrecen un refrescante emoliente con flor de Jamaica y la cebada helada norteña para combatir el calor tacneño, el piteado se perfila como una de esas preparaciones que invitan a hacer una pausa y descubrir por qué Misky Yaku’s suele estar entre los puestos más concurridos de cada edición de la feria.

Hay una constante en Perú Mucho Gusto: donde está Ochoa Restaurante, hay una larga fila. El regreso del chef Roberto Ochoa, tras dos años de ausencia en la edición Tacna, ha despertado gran expectativa. No es para menos: en seis participaciones ha obtenido cinco veces el premio al Plato más querido. Esta vez apuesta por un memorable cordero candaraveño preparado a la caja china, una versión que incorpora vino y orégano de la región. “Lo tradicional es comerlo a la parrilla, pero nosotros lo hacemos a la caja china y nos sale un cordero inolvidable”, asegura el cocinero.

Hablar de la gastronomía tacneña es, inevitablemente, hablar de La Glorieta. El histórico restaurante regresa a Perú Mucho Gusto después de varios años con dos de sus grandes emblemas: la patasca y el picante a la tacneña, platos que condensan la identidad culinaria de la región. Hoy, los hijos del recordado José Luis Yufra continúan su legado. “Mi papá nos dejó una marca que no puede morir y que debemos superar cada año”, afirma Moisés Yufra, en una edición que coincide con el reciente reconocimiento del restaurante como establecimiento Marca Perú.

Waikiki Tiki Bar, el primer bar de coctelería tiki de Tacna, demuestra que la creatividad también se sirve en copa. Su concepto, Tiki Made in Peru, reinterpreta este estilo de coctelería con pisco, ron y destilados peruanos, además de insumos como camu camu, tumbo de Tarata, maíz serrano y ají pacae. En esta edición presenta dos novedades: Hechizo de Sama, con un licor elaborado a base de alfajor de Sama, y Parihuela, que combina ron peruano con un cordial de ají pacae, tumbo y granada tacneña. Después de conquistar en 2025 el premio a la Bebida más querida de Perú Mucho Gusto con su Mai Tai, esta barra vuelve a confirmar que la innovación no le falta.
El api de Molinera Wiñaymarca es una invitación a probar una bebida con raíces prehispánicas que sigue vigente en el sur del Perú. Elaborado con harina de maíz morado molida por ellos mismos desde 1995, destaca por su sabor reconfortante y su preparación natural, sin preservantes. El mejor acompañamiento es el combo con pastel de queso, una especie de empanada frita, dorada y crujiente.

Qhata Emolientería demuestra que esta tradicional bebida todavía tiene mucho por reinventar. Su propuesta apuesta por emolientes frutados y aromáticos elaborados con tamarindo, miel, menta, muña, cedrón y frutas frescas, aprovechando la riqueza de los insumos peruanos. Una alternativa refrescante para acompañar el recorrido gastronómico si el calor tacneño se hace sentir.

Con casi seis décadas de historia, El Pechugón celebra su aniversario como una de las grandes referencias del pollo a la brasa en Tacna. Fundada en 1966, fue la primera pollería que abrió sus puertas en la ciudad y hoy es la única representante de este clásico peruano en la siempre concurrida zona de brasas de Perú Mucho Gusto. Su cuarto de pollo destaca por su sabor y aroma característicos, acompañado de un ají pollero preparado con ají seco de la zona altoandina tacneña.

Desde Huancabamba, Oxapampa, Luis Navas llega a Perú Mucho Gusto con Diablo Fuerte, una propuesta cafetera que destaca no solo por su sabor, sino por la historia detrás de cada grano. Su café, cultivado a 1.800 m s. n. m., combina cuatro variedades: caturra, catimor, borbón y típica, y pasa por un proceso honey en el que conserva su propio mucílago dulce durante el secado. El resultado es una taza más aromática, achocolatada, con notas dulces y una intensidad que conquista a los amantes del buen café.

Renato Gordillo, de la reconocida chocolatería Renacer, llega por primera vez a Tacna con una propuesta que invita a mirar el chocolate desde otra perspectiva. En su espacio comparte parte de su investigación alrededor del cacao y sus parientes cercanos, como el macambo y el copoazú. Entre tabletas elaboradas con distintos orígenes y variedades de cacao, la gran novedad son sus chocolates inspirados en sabores tacneños: pastel de choclo, Tacna Sour y picante a la tacneña. “Hay quienes son muy escépticos, pero cuando lo prueban se sorprenden”, cuenta Gordillo, quien asegura que detrás de cada creación hay estudio, pruebas y mucha búsqueda para lograr representar cada plato.
Fuente: elcomercio.pe