Por un Perú próspero

Tener 40 años de impacto medible y reconocimiento comunitario hace que Cedro se comprometa aún más en la tarea de fomentar un país más sano, legal y seguro. Trabajamos con 1.200 comunidades con 60% de liderazgo femenino que apuestan por el desarrollo económico y humano, lo cual habla de un tenaz involucramiento de sus trabajadores y de las poblaciones. Estas aspiran a vivir en un país que priorice la alegría de servir y recuperar la confianza. Tres millones de personas impactadas y 167 bionegocios incubados en la última década refuerzan el hecho de que es posible un desarrollo humano respetando la diversidad, haciendo de las diferencias creatividad y teniendo un enfoque sostenible.

Este último factor, indispensable y prioritario, lo viene ejerciendo Cedro con especial énfasis en las áreas protegidas de la Amazonía. Ello ha permitido reemplazar 10.400 hectáreas de sembríos de coca ilegal del narcotráfico por cultivos lícitos. La Amazonía y otros territorios reclaman cada vez más la implementación de actividades económicas legales y seguras. Cedro centra su acción en diagnósticos con la propia población y plantea respuestas compartidas que disminuyan las necesidades de las comunidades.

Con esa misma preocupación nos adelantamos a lo que es hoy una necesidad: la conectividad. Lo hicimos en 42 localidades rurales implementando telecentros con internet y computadoras, e involucrando de manera sostenible a sus gobiernos locales para gestionarlos. Asimismo, capacitando a personas productoras que han visto incrementar sus ingresos.

El desarrollo económico y las oportunidades de la población joven deben correr un camino paralelo con el fomento de estilos de vida saludables. Por ello, la institución mantiene una línea de apoyo y consejería que interviene tempranamente frente al uso indebido de drogas legales e ilegales y las potenciales dependencias que causan.

La institución cuenta, además, con una red de derivación y fomenta la formalización de comunidades y centros terapéuticos. Un fenómeno reciente en el país es el de la migración. Cedro creó con el órgano rector del gobierno, la empresa privada y la cooperación internacional el programa de atención integral a migrantes, implementando mecanismos de formalización e integrando a otros sectores y gremios con ofertas de empleo. A la fecha se viene atendiendo a más de 150.000 personas, entre ellas niños de familias migrantes que son integrados a la comunidad educativa.

El cedro es un árbol con varias ramas. Sin embargo, mantiene un solo tronco fuerte que busca un equilibrio entre la salud individual y la salud social. Cuarenta años de entrega y resiliencia deben ser vistos con el lente del presente y del futuro, también.

Fuente: elcomercio.pe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *