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Hay audífonos para escuchar música y otros para disfrutarla. Los WF-1000XM6 de Sony pertenecen a esta última categoría y son, en mi experiencia, el modelo True Wireless (TWS) con la mejor cancelación de ruido que he probado. No obstante, no son para todos. Por su precio, están dirigidos a un segmento que valora mucho la calidad y está dispuesto a pagar más por pequeños detalles que, en conjunto, elevan la experiencia auditiva.
Tuve la oportunidad de probarlos durante algunas semanas en distintos escenarios: en casa, en el gimnasio e incluso en medio de las ruidosas calles de Lima, una ciudad excelente para poner a prueba su cancelación de ruido (ANC), definitivamente una de sus mayores virtudes.
Desde hace algunos años, la familia WF-1000 se ha consolidado como la joya de la corona de Sony entre sus modelos Bluetooth. La receta ha sido tan buena que la firma japonesa ha mantenido su esencia a través del tiempo, eso sí, realizando ajustes y mejoras con cada nueva generación.
De esta manera, los WF-1000XM6 son un 11% más delgados que su antecesor, el XM5, y pesan actualmente 6,5 gramos. Que sean más pequeños siempre es una ventaja, no solo porque se hace más fácil transportarlos, sino también porque resultan más cómodos en la oreja. La reducción de tamaño no es un detalle menor, sobre todo teniendo en cuenta que esta familia comenzó con auriculares bastante voluminosos.
Unos audífonos de menor tamaño hacen, también, que el estuche de carga sea más pequeño y versátil. Se puede guardar en el bolsillo del pantalón y ya no crea ese bulto visual que versiones anteriores sí producían. Ahora pueden llevarse a cualquier lado con total comodidad.

Más allá de eso, el diseño mantiene su esencia: Sony sigue apostando por el formato de botón frente a los modelos tipo bastón. No se trata de una decisión tomada únicamente por gusto. De acuerdo con los ingenieros de la compañía, la forma actual es clave para mantener su rendimiento sonoro y sus prestaciones de cancelación de ruido.
Las almohadillas están fabricadas en espuma de poliuretano y vienen en cuatro tamaños, lo que permite conseguir un ajuste mucho más preciso en la oreja y, a su vez, contribuye a lograr un mejor aislamiento del ruido.
En mi caso, tuve que probar más de un tamaño hasta encontrar el adecuado. Una vez conseguido el ajuste correcto, pude utilizarlos durante varias horas sin sentir presión o molestias en las orejas. Aunque la comodidad tiene un límite. Luego de varias semanas, empecé a sentir una ligera molestia en la zona media de la oreja, justo donde se acomoda el auricular. No es la primera vez que me pasa: cada vez que utilizo un ‘in-ear’ me ocurre, en parte porque mis oídos son sensibles y también por pasar demasiadas horas con los audífonos puestos, algo que claramente se debe evitar.
He tenido la oportunidad de probar diferentes tipos de audífonos Bluetooth (‘in-ear’, ‘on-ear’ y ‘open-ear’), de distintos diseños, tamaños y precios; cada uno con ventajas y puntos débiles. Y soy claro: los WF-1000XM6 de Sony ofrecen la experiencia auditiva global más completa que he probado, ya sea por su calidad sonora, su potente cancelación de ruido o sus variadas funciones de software.

Veamos cómo fue mi experiencia partiendo desde lo más básico. Actualmente, pruebo otro modelo ‘open-ear’ de Honor, de ese tipo clip que se ubica fuera del canal auditivo y dirige el sonido hacia el oído sin taparlo. Aunque la diferencia de precio entre uno y otro es grande —por lo que no sería justo compararlos directamente—, puedo decir que, dentro de casa, donde casi no hay ruido del exterior, ambos auriculares cumplen con la función básica de brindar una buena calidad sonora.
La gran diferencia llega al salir a la calle. Los auriculares que no tienen ANC quedan totalmente limitados en las ruidosas calles de nuestra ciudad. Lo mismo ocurre al ir al gimnasio, donde la música ambiental suele mantenerse a un volumen elevado. Llevar audífonos sin ANC o con una cancelación de baja calidad hará que la música termine compitiendo con el ruido del entorno.
Con los WF-1000XM6 de Sony, el ruido de fondo deja de ser un problema. Su cancelación activa de ruido, que de por sí ya era potente, ha mejorado un 25% en esta generación y consigue reducir con eficiencia buena parte de los sonidos externos para que podamos concentrarnos en la música.
Al caminar por una avenida llena de tránsito como Javier Prado, donde se mezclan el ruido de los motores, los cláxones y el bullicio de la gente, la diferencia fue evidente. Los sonidos no desaparecen por completo, pero pasan a un segundo plano y dejan de competir directamente con la música.
Ahora, si hablamos de qué tan buena es la sujeción de los auriculares, mientras encontremos el tamaño de almohadilla que mejor se adapte a nuestra oreja y no practiquemos deportes con movimientos demasiado bruscos, no deberíamos tener problemas de caídas. En mi caso, durante los ejercicios en el gimnasio no tuve mayores inconvenientes.
Pero una buena cancelación de ruido sirve de poco si la calidad sonora no está a la altura. En este apartado, los WF-1000XM6 también cumplen con creces. Sony ha incorporado un nuevo procesador y un DAC de 32 bits que, en términos sencillos, permiten procesar el sonido con mayor precisión y conseguir una mejor separación entre instrumentos y voces.
Para ponerlos a prueba recurrí a una de mis canciones favoritas: ‘Life in a Glasshouse’, de Radiohead. El tema mezcla piano, trompeta, clarinete y la voz de Thom Yorke en una composición que puede sentirse caótica por momentos. Con los audífonos de Sony, sin embargo, es posible distinguir con claridad cada uno de estos elementos. Los instrumentos no se confunden entre sí y pequeños detalles que normalmente quedan en segundo plano ganan presencia.

La experiencia, por supuesto, puede variar según la calidad de la música que escuchemos y el dispositivo utilizado. Los WF-1000XM6 son compatibles con LDAC y audio de alta resolución, aunque incluso al utilizar servicios de ‘streaming’ convencionales la calidad se mantiene a un nivel elevado. Los graves tienen presencia sin opacar las voces, mientras que los agudos se sienten definidos. No soy un audiófilo y tampoco pretendo analizar cada frecuencia con instrumentos especializados, pero sí puedo decir que son unos audífonos que invitan a volver a escuchar canciones conocidas para descubrir pequeños detalles.
Otro de sus puntos fuertes está en el software. A través de la aplicación Sound Connect, Sony permite modificar el ecualizador, configurar la cancelación de ruido y adaptar el comportamiento de los auriculares según la actividad que estemos realizando. Hay muchas opciones y, siendo sincero, probablemente la mayoría de los usuarios no utilizará todas.
En mi caso, una de las funciones que más aproveché fue la posibilidad de personalizar el ecualizador hasta encontrar el punto adecuado para mis preferencias. También utilicé el control adaptativo, que permite a los audífonos reconocer, por ejemplo, cuándo llego al gimnasio y establecer automáticamente una configuración previamente definida.
Otra función muy útil fue la detección de voz. Cada vez que alguien me hablaba e iniciaba una conversación —por muy corta que fuera—, los auriculares detectaban mi voz, reducían la cancelación de ruido y daban mayor protagonismo a los sonidos del entorno. Esto sirve, por ejemplo, al momento de pagar en la caja de un supermercado: no es necesario detener la música ni bajar manualmente el volumen, ya que el dispositivo ajusta el sonido para que podamos escuchar a nuestro interlocutor.
Este tipo de herramientas puede parecer un añadido menor, pero refuerza la idea que mencionaba al inicio: los WF-1000XM6 buscan justificar su precio a través de pequeños detalles que, sumados, hacen que la experiencia sea más completa.
En autonomía tampoco tuve mayores inconvenientes. Sony promete hasta ocho horas de reproducción con la cancelación de ruido activada y hasta 24 horas si tenemos en cuenta la energía adicional del estuche. Además, cuentan con carga rápida y son compatibles con carga inalámbrica Qi.
Después de varias semanas utilizando los WF-1000XM6 en casa, el gimnasio y las calles de Lima, mi conclusión es clara: son los audífonos True Wireless con la experiencia más completa que he probado hasta ahora. Su cancelación de ruido es, para mí, su principal argumento, especialmente en una ciudad donde motores, cláxones y bullicio forman parte del día a día.
¿Son para todos? Probablemente no. Su precio los coloca en un segmento prémium y existen alternativas considerablemente más económicas que cumplen con la función básica de escuchar música con buena calidad. Pero quienes valoran especialmente el sonido, necesitan aislarse de entornos ruidosos y están dispuestos a pagar más por una experiencia cuidada hasta en los pequeños detalles encontrarán en los WF-1000XM6 uno de los modelos más completos del mercado. En la tienda virtual de Sony se ofrecen a S/ 1.199, aunque actualmente se venden con descuento.
Fuente: elcomercio.pe