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Hace poco más de una década, la decisión de comprar un vehículo de origen chino estaba fuertemente condicionada por el precio. Para muchos consumidores, representaban una alternativa accesible frente a las marcas tradicionales, aunque todavía persistían dudas sobre su calidad, seguridad y durabilidad. Hoy, ese panorama ha cambiado de manera significativa.
El crecimiento sostenido de los fabricantes chinos, especialmente en el segmento de las SUV, ha venido acompañado de una evolución en las preferencias de los compradores peruanos. Ahora, además del costo, los consumidores analizan con mayor detenimiento el nivel de equipamiento, la tecnología disponible, los sistemas de asistencia a la conducción, el respaldo posventa e, incluso, las soluciones de movilidad electrificada.
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Para Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), el cambio en la percepción del consumidor ha sido evidente durante los últimos años.
“Al inicio existía cierta desconfianza hacia los vehículos de procedencia china, principalmente por aspectos relacionados con la seguridad, los acabados y el equipamiento. Sin embargo, esa percepción ha cambiado significativamente con el paso de los años”, sostiene.
Según explica, los fabricantes chinos han elevado considerablemente sus estándares de calidad y han concentrado su oferta precisamente en los segmentos con mayor demanda. No es casualidad que los SUV se hayan convertido en las principales protagonistas del mercado peruano.

Actualmente, el 55 % de las ventas mensuales de vehículos livianos corresponde a este tipo de unidades, una tendencia que las marcas chinas han sabido capitalizar mediante un catálogo de vehículos cada vez más amplio y competitivo.
“El consumidor peruano ahora busca vehículos más altos, espaciosos y versátiles, capaces de adaptarse a la infraestructura vial del país y servir tanto para el uso familiar como para actividades laborales o viajes”, añade Morisaki.
1. La tecnología
Uno de los cambios más notorios es que la tecnología dejó de percibirse como un elemento exclusivo de las versiones más costosas. Hoy forma parte de las expectativas básicas de muchos compradores.
Victoria Alosillo, gerente de Producto de Omoda & Jaecoo Perú, señala que el perfil del cliente también ha evolucionado. “El comprador actual es hiperconectado, está sumamente informado y es mucho más exigente; ya no decide su compra basándose únicamente en el precio o el espacio. Hoy busca sofisticación, compara fichas técnicas al detalle antes de ir al concesionario y exige seguridad activa”, afirma.
La ejecutiva de la firma china explica que, durante las visitas a los concesionarios, los clientes consultan principalmente por dos aspectos: el respaldo posventa y el nivel de equipamiento tecnológico.

“Respondemos con una propuesta contundente. Por ejemplo, nuestros SUV destacan desde las versiones de entrada por ofrecer uno de los equipamientos tecnológicos y de seguridad más completos de su categoría”, comenta.
Morisaki coincide en que la conectividad se ha convertido en uno de los factores más valorados, especialmente entre los compradores jóvenes, quienes suelen adquirir su primer vehículo.
“Hace dos décadas estos atributos no eran determinantes, pero hoy los compradores esperan pantallas multimedia, conectividad y asistentes de conducción incluso en las versiones de entrada, algo que muchas marcas chinas ya ofrecen”, explica.
De hecho, para muchos usuarios la experiencia dentro del vehículo adquiere tanta importancia como el desempeño mecánico. Pantallas de gran formato, integración inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, cargadores inalámbricos para teléfonos celulares y asistentes de voz forman parte del equipamiento que el mercado comienza a considerar indispensable.
Alosillo resume esta tendencia al señalar que “el habitáculo se percibe ahora como una atmósfera tecnológica”, donde los usuarios esperan interfaces intuitivas y una conectividad permanente durante todo el recorrido.
2. Seguridad
Si hace algunos años el consumidor preguntaba principalmente por el rendimiento del combustible o el precio de mantenimiento, hoy las consultas sobre seguridad son cada vez más frecuentes.
Los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), el número de airbags y las tecnologías orientadas a prevenir accidentes empiezan a formar parte del proceso de comparación entre distintas alternativas.

“Cuando realizan el test drive y les explicamos el funcionamiento de asistencias como el frenado autónomo o el mantenimiento de carril, quedan sorprendidos al ver que el auto prácticamente se maneja solo”, comenta Alosillo.
La ejecutiva añade que el comprador valora especialmente aquellos elementos que incrementan la protección de la familia, razón por la cual la marca incorpora un mínimo de seis airbags en todas sus versiones.
Desde la AAP, Morisaki considera que esta evolución responde también al mayor nivel de información que hoy tienen los consumidores.
Después del precio, sostiene, los compradores priorizan precisamente la tecnología, el equipamiento y la seguridad, aspectos que hace algunos años solo estaban presentes en vehículos de categorías superiores. “La tecnología, la conectividad, el equipamiento y los sistemas de seguridad ocupan hoy un lugar muy importante dentro de la decisión de compra”, afirma.
Ese cambio también ha contribuido a modificar la percepción sobre el origen de fabricación. Según Morisaki, cerca del 50 % de los vehículos que actualmente se comercializan en el Perú son fabricados en China, incluso cuando pertenecen a marcas japonesas, europeas o estadounidenses.
Esta realidad, explica, ha reducido progresivamente los prejuicios que anteriormente existían sobre la manufactura china. “La gente entiende que fabricar un vehículo en China no necesariamente está asociado a una menor calidad. Hoy aspectos como el equipamiento tecnológico y la relación precio-beneficio adquieren cada vez mayor relevancia”, concluye.
3. Respaldo
Aunque la percepción sobre la calidad de los vehículos chinos ha mejorado notablemente, todavía existe un aspecto que los compradores analizan con detenimiento antes de tomar una decisión: el respaldo que ofrecerá la marca una vez entregado el vehículo.
Para Alberto Morisaki, este sigue siendo uno de los principales desafíos del sector. “Sí, los vehículos chinos ya se han posicionado como una alternativa confiable para el consumidor peruano, aunque todavía existe un aspecto que genera cierta incertidumbre: el servicio posventa”, señala.
Las consultas más frecuentes, explica, están relacionadas con la disponibilidad de repuestos, la red de talleres autorizados, los tiempos de atención y la durabilidad de algunos componentes. Sin embargo, considera que cuando una marca cuenta con un concesionario sólido y respaldo financiero, esas preocupaciones disminuyen considerablemente.
“El consumidor tiene la tranquilidad de que contará con soporte técnico y abastecimiento de repuestos. Además, ya comienza a desarrollarse un mercado de vehículos chinos seminuevos, una señal de que estas marcas vienen consolidándose progresivamente entre los compradores peruanos”, comenta.
Precisamente, este tema se ha convertido en una de las principales dudas de quienes visitan los concesionarios de Omoda & Jaecoo. Según explica Alosillo, los clientes buscan la tranquilidad de contar con un soporte sólido una vez realizada la compra. “Brindamos esa confianza como filial directa con una garantía de siete años o 200.000 kilómetros para todos nuestros modelos”, afirma.

En otras palabras, han ampliado el período y kilometraje de garantía, ya que los fabricantes tradcionales suelen colocarse en el rango de 3 a 5 años y un kilometraje de 100.000 km.
La ejecutiva sostiene que, conforme aumenta la oferta disponible en el mercado, los consumidores ya no comparan únicamente el precio de adquisición, sino el costo total de propiedad del vehículo durante varios años. En ese escenario, la garantía, la disponibilidad de repuestos y la atención técnica adquieren un peso similar al del propio producto.
4. Electrificación
Otro aspecto que comienza a influir en la decisión de compra es la incorporación de vehículos híbridos y eléctricos dentro del portafolio de las marcas chinas.
Aunque el mercado peruano todavía se encuentra en una etapa inicial de adopción, el interés por estas tecnologías crece de manera sostenida, impulsado por una oferta cada vez más amplia y por la llegada de nuevos fabricantes.
Para Morisaki, esta tendencia seguirá fortaleciéndose durante los próximos años. “Las marcas chinas vienen ganando una presencia importante en el segmento de vehículos electrificados, especialmente en híbridos enchufables y eléctricos puros. Si observamos mercados más desarrollados como Chile y Colombia, veremos que una parte importante de los vehículos eléctricos comercializados pertenece a fabricantes chinos”, explica.
No obstante, el especialista reconoce que todavía existen dudas entre los consumidores, principalmente relacionadas con la vida útil de las baterías. A su juicio, muchas de estas preocupaciones responden más al desconocimiento que a problemas reales.
“En gran medida son mitos que suelen aparecer cuando una nueva tecnología ingresa al mercado. Conforme las personas utilizan estos vehículos, esas dudas van desapareciendo”, sostiene.
Desde la experiencia de Omoda & Jaecoo, Alosillo confirma que la batería concentra buena parte de las consultas de los clientes interesados en vehículos de nueva energía.
Entre las principales inquietudes figuran los cuidados necesarios para prolongar su vida útil, la garantía que ofrece el fabricante, el eventual costo de reemplazo, la seguridad del sistema eléctrico y la disponibilidad de personal técnico especializado para realizar los mantenimientos.
“La garantía específica para la batería y el sistema eléctrico es de ocho años o 160.000 kilómetros, lo que brinda tranquilidad frente a cualquier falla o degradación significativa dentro del periodo cubierto”, explica.
Asimismo, destaca que los sistemas eléctricos actuales incorporan múltiples mecanismos de protección para minimizar riesgos en caso de accidentes o exposición al agua, mientras que la red de servicio viene fortaleciendo la capacitación de sus técnicos para atender este tipo de vehículos.
Un mercado donde el precio ya no lo explica todo
A pesar de todos estos avances, el precio continúa siendo un factor determinante para buena parte de los compradores peruanos. “El mercado peruano es altamente sensible al costo debido a que el poder adquisitivo promedio es menor que el de otros países de la región”, recuerda Morisaki.
Sin embargo, aclara que el precio ha dejado de ser el único argumento de venta. Hoy el consumidor espera encontrar un mayor valor por su inversión y compara con detenimiento aspectos que hace algunos años pasaban desapercibidos.
En la misma línea, Alosillo considera que el crecimiento de las marcas chinas responde a su capacidad para ofrecer altos niveles de tecnología, seguridad y confort sin perder competitividad en términos de precio.
“La industria china ha logrado optimizar sus costos de producción mediante el control de toda la cadena de valor. Eso nos permite ofrecer vehículos con altas especificaciones tecnológicas y de seguridad a precios muy atractivos”, afirma.
La ejecutiva añade que otra de las fortalezas de estos fabricantes es su rapidez para incorporar nuevas tendencias del mercado, tanto en diseño como en sistemas de propulsión y conectividad.

Una decisión cada vez más racional
La evolución del mercado automotor peruano refleja que el comprador ha cambiado tanto como los propios vehículos. Si hace algunos años bastaba con ofrecer un precio competitivo para captar su atención, hoy la decisión de compra responde a un análisis más amplio, en el que cobran protagonismo la tecnología, la seguridad, el respaldo posventa y la confianza que transmite cada marca. En ese escenario, los fabricantes chinos han entendido que competir únicamente por precio ya no es suficiente, por lo que han fortalecido su oferta con mayor equipamiento, mejores redes de servicio y una creciente apuesta por la electrificación.
Todo indica que esta transformación continuará en los próximos años. A medida que aumente la oferta de vehículos híbridos y eléctricos y los consumidores se familiaricen con estas tecnologías, aspectos como la autonomía, la eficiencia energética y la experiencia digital ganarán aún más relevancia. El desafío para las marcas será consolidar la confianza construida hasta ahora, en un mercado donde el precio sigue siendo importante, pero donde los peruanos buscan cada vez más vehículos que combinen innovación, seguridad y respaldo a largo plazo.
Fuente: elcomercio.pe