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Durante años, Lionel Scaloni se acostumbró a aprender. Primero como defensor en el Deportivo La Coruña, luego como integrante del cuerpo técnico de Jorge Sampaoli -según el periodista Martín Liberman, el padre de Scaloni le pidió al propio Sampaoli que le dé un lugar en su staff- y, finalmente, como el entrenador que devolvió a Argentina a la cima del mundo. Sin embargo, mucho antes de convertirse en campeón mundial y bicampeón de América, hubo un período en el que volvió a ocupar el lugar de alumno. Del otro lado del pizarrón estaba Luis de la Fuente, el hombre que este domingo intentará arrebatarle la Copa del Mundo en Nueva York.
La final del Mundial 2026 entre Argentina y España no enfrentará únicamente a dos de las mejores selecciones del planeta. Tampoco a Messi y Lamine. También reunirá a dos entrenadores unidos por una historia poco conocida, nacida varios años atrás en los cursos de formación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), cuando Scaloni decidió prepararse para el futuro sin imaginar que terminaría sentado en el banco de la Albiceleste.

Allí coincidió con De la Fuente, entonces uno de los instructores más respetados del programa para entrenadores UEFA Pro. El riojano impartía clases sobre liderazgo, gestión de grupo y metodología de entrenamiento. Scaloni era uno de los alumnos que absorbía cada concepto con la misma disciplina que había mostrado durante su carrera como futbolista.
Con el tiempo, aquella relación académica evolucionó hacia una amistad. Las clases dieron paso a largas conversaciones sobre modelos de juego, manejo de vestuarios y la dificultad de liderar selecciones nacionales, un escenario muy distinto al de los clubes.
El propio Scaloni nunca ocultó la influencia que tuvo el técnico español en esa etapa de formación. “Luis de la Fuente merece estar en la final. Es un entrenador al que admiro mucho”, declaró en la conferencia de prensa posterior a la victoria sobre Inglaterra en semifinales. La frase fue el reconocimiento público a alguien con quien mantiene contacto desde hace varios años y a quien considera una referencia dentro del fútbol español.
Antes incluso de conocer a su rival en la final, el seleccionador argentino ya había hablado sobre él. “Si pasa España, será especial por la relación que tenemos. Hemos compartido momentos importantes y siempre le he tenido un enorme respeto”, comentó días antes del partido entre españoles y franceses.
“ESTOY FELIZ DE ENCONTRARNOS EN UNA FINAL DE LA COPA DEL MUNDO” Luis de la Fuente sobre su amistad con Lionel Scaloni a día de la definición del Mundial.
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Del otro lado, la admiración es recíproca. Luis de la Fuente también recordó aquellos meses en los que coincidieron en las aulas de la federación española. “Fue alumno mío, sí, pero hoy ya no existe esa relación de profesor y estudiante. Ahora somos dos compañeros que compartimos la misma profesión”, explicó entre sonrisas al ser consultado por la prensa española.
Después llegó una frase que resume la estima que siente por el entrenador argentino. “Me siento muy orgulloso de él. Ha construido una selección extraordinaria y todo lo que ha conseguido es fruto de su trabajo”.
No es casualidad que ambos compartan muchas ideas sobre el fútbol. Los dos priorizan el grupo por encima de las individualidades, defienden la estabilidad emocional como herramienta competitiva y consideran que el éxito de una selección comienza mucho antes del pitazo inicial. La gestión del vestuario, más que la pizarra, aparece como uno de los pilares de sus proyectos.
La FIFA, en una nota para su web oficial, incluso destacó esa coincidencia durante el torneo. Mientras De la Fuente consolidó una España reconocible desde las divisiones menores hasta la selección absoluta, Scaloni construyó en Argentina un equipo donde las figuras aceptan los sacrificios colectivos sin discutir jerarquías.
🇦🇷📊 Lionel Scaloni como entrenador de la Selección Argentina:
🥉 Tercer Puesto, en la Copa América 2019.
🥇 Campeón, en la Copa América 2021.
🥇 Campeón, en la Finalissima 2022.
🥇 Campeón, en la Copa del Mundo 2022.
🥇 Campeón, en la Copa América 2024.
🏆 Finalista, en la Copa… pic.twitter.com/6nFcvHGm3e— JS (@juegosimple__) July 16, 2026
Ese punto en común ayuda a explicar por qué ambos han conseguido sostener procesos largos en una época marcada por la inmediatez. Scaloni tomó la selección argentina en 2019, en medio de los escombros dejados por el propio Sampaoli después de Rusia 2018. Y De La Fuente, que en 2012 se enteró por un anuncio de periódico que la federación española buscaba un entrenador para las categorías inferiores, llegó a la selección mayor en 2022.
También existe un vínculo sentimental. Scaloni pasó gran parte de su carrera como futbolista en España. Defendió al Deportivo La Coruña, Racing de Santander y Mallorca, un recorrido que le permitió conocer de cerca la estructura del fútbol español y establecer relaciones que todavía conserva. De la Fuente, por su parte, desarrolló casi toda su carrera como entrenador dentro de la federación española antes de asumir el cargo de seleccionador absoluto.
Ahora sus caminos vuelven a cruzarse, aunque en circunstancias completamente distintas. Esta vez no habrá pizarras compartidas ni intercambio de apuntes. Habrá un Mundial en juego. Resulta inevitable encontrar cierto simbolismo en el momento. El alumno que años atrás escuchaba atentamente las explicaciones del profesor hoy llega como campeón defensor y con la posibilidad de conquistar un segundo Mundial consecutivo. El maestro, mientras tanto, busca coronar una generación española que ya conquistó la Eurocopa y que ahora pretende recuperar la corona mundial catorce años después de Sudáfrica 2010. Quizá por eso ninguno de los dos ha querido alimentar una rivalidad personal.
Scaloni insiste en que “el protagonista siempre debe ser el futbolista”. De la Fuente responde que “las finales las ganan los jugadores”. Ambos parecen incómodos con el foco puesto sobre ellos, una característica que también explica parte de su éxito. El domingo, sin embargo, será imposible escapar del relato.
Porque más allá de Messi, Lamine Yamal, Julián Álvarez o Nico Williams, habrá otro partido silencioso sobre el césped. El del maestro que enseñó y el alumno que aprendió. El de dos entrenadores que comparten una misma forma de entender el fútbol y que ahora buscarán demostrar cuál de esas ideas merece levantar la Copa del Mundo.
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Fuente: elcomercio.pe