Sector privado avizora un mejor panorama para la economía, pero la seguridad sigue siendo el principal desafío

Las expectativas del empresariado sobre la economía peruana mejoraron de manera significativa frente al año pasado. Un estudio elaborado por la consultora GRM entre el 8 y el 20 de julio, en alianza con la red de networking empresarial BNI, mostró que el 85% de los 250 ejecutivos encuestados en Lima Metropolitana esperaba que la economía del país mejorara durante los próximos 12 meses, casi el doble del 44% registrado en la medición del 2025. Asimismo, el 76% consideró probable que su empresa incremente sus inversiones en ese mismo período.

Para Hugo Perea, economista jefe de BBVA Research, la mejora en las expectativas responde a un contexto de mayor estabilidad política y a la expectativa de una administración con mayor capacidad para atraer profesionales calificados al Estado.

“En general, en un contexto de mayor estabilidad política y con un gobierno que, al parecer, tiene una mayor capacidad de convocatoria para atraer profesionales competentes hacia la administración pública, se anticipa un mejor desempeño económico”, sostuvo.

Sin embargo, advirtió que ese escenario favorable no estaba exento de riesgos. Entre ellos mencionó el impacto que podría tener el fenómeno de El Niño durante el primer trimestre del próximo año, además de factores internacionales, como un conflicto prolongado en el Golfo Pérsico que mantenga elevados los precios de los combustibles o una corrección abrupta en los mercados financieros ante las dudas sobre la sostenibilidad de las ganancias de las empresas vinculadas a la inteligencia artificial.

Carlos Casas, profesor principal del Departamento Académico de Economía e investigador del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico, explicó que el mayor optimismo responde tanto a un contexto internacional favorable, impulsado por los altos precios de los metales y el interés por nuevos proyectos mineros, como a una menor incertidumbre política en el frente interno.

“Hay dos motores. En el externo, siguen siendo los precios altos de los metales y el interés por nuevos proyectos mineros. En el frente interno, si disminuye la inestabilidad política, habrá una mayor claridad para seguir invirtiendo”, sostuvo.

El 76% de los ejecutivos consultados consideró probable que sus empresas incrementen sus inversiones durante los próximos 12 meses. (Foto: Andina)

Inversión y confianza

El estudio también mostró que el 24% de los ejecutivos veía muy probable que su empresa aumentara sus inversiones durante los próximos 12 meses y otro 52% lo consideraba probable. Solo un 24% estimó que ello era poco o nada probable.

Perea sostuvo que la recuperación de la confianza empresarial observada en la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas del BCR anticipa un mejor ánimo para invertir.

“Para consolidar esta confianza y que esta se materialice en más inversión serán importantes los primeros anuncios que haga la administración entrante y la dinámica de las relaciones entre el Congreso y el Ejecutivo”, afirmó.

Sin embargo, advirtió que ese escenario podría verse afectado por riesgos como una mayor conflictividad social, el incremento de la inseguridad o un fenómeno de El Niño más severo de lo previsto, además de factores externos.

Casas coincidió en que las inversiones responden, principalmente, a las expectativas sobre el desempeño de la economía. “Las inversiones se llevan a cabo por expectativas. Si se espera que el producto crezca un poquito más, eso también genera optimismo y lleva a realizar inversiones”, afirmó.

La seguridad ciudadana fue identificada como la principal prioridad para el nuevo Gobierno y el principal factor que afecta la competitividad empresarial. Foto: Andina

La inseguridad es la principal preocupación

Aunque el informe reflejó una mejora en las perspectivas económicas, la inseguridad ciudadana continuó siendo la principal preocupación del empresariado. El 72% de los encuestados señaló que combatir la inseguridad debía ser la prioridad del nuevo Gobierno, por encima de contar con un plan claro de reactivación económica (37%) o fortalecer la lucha contra la corrupción (33%).

La inseguridad también encabezó la lista de factores que afectan la competitividad empresarial (64%), seguida por la corrupción (62%) y la inestabilidad política (51%). Además, el 57% consideró que una mayor seguridad ciudadana sería la medida con mayor impacto para acelerar la reactivación económica del país, por encima de una mayor inversión pública en infraestructura y de una mayor estabilidad política (37% en ambos casos).

Para Casas, este resultado refleja el costo creciente que representa la criminalidad para las empresas. “Las extorsiones y los gastos en seguridad funcionan como un impuesto adicional. Si se logra controlar la inseguridad, habrá mayores recursos para invertir y seguir creciendo”, señaló.

Perea coincidió en esa evaluación y sostuvo que la criminalidad no solo obliga a destinar recursos a seguridad, sino que también deteriora la confianza empresarial.

“El avance de la criminalidad desvía recursos de las empresas y emprendedores hacia temas de seguridad en lugar de emplearlos en inversión. La inseguridad también afecta la confianza. Ambos factores impactan negativamente en la inversión, la creación de empleo y, finalmente, el crecimiento económico”, concluyó.

Fuente: elcomercio.pe

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